¿Qué relación hay entre el riñón y el corazón?

Puede parecer que, estando tan separados y con funciones tan distintas, no tengan relación alguna pero ¿sabías que ambos tienen relación en muchas de sus funciones?

El asunto es que, de un modo u otro, estos dos órganos dependen el uno del otro. La comunidad médica observó durante mucho tiempo un vínculo entre la salud del corazón y del riñón, de modo que, si uno de los dos se ve afectado, parece que el otro también lo está. Es decir, que un problema cardíaco puede provocar una enfermedad renal, y un riñón defectuoso puede aumentar los riesgos de sufrir una enfermedad cardíaca.

¿Cómo es esto posible? Os preguntaréis. Pues para entender esto mejor, debemos conocer sus funciones.

 

Funciones de los riñones y el corazón

Por un lado, los riñones son dos órganos con forma de judía que tienen el tamaño de un puño. Están situados a ambos lados de la columna vertebral, un poco por debajo de la caja torácica. Como curiosidad, no están al mismo nivel, el riñón derecho está algo más abajo, al ser empujado por el hígado.

Lo que viene a la cabeza de muchos cuando hablamos del riñón es que su función es la de filtrar. Y es cierto que esta es una de sus funciones, pero el riñón hace muchas cosas más (¡y muy importantes!). Los riñones son minifábricas bioquímicas que desempeñan funciones como: eliminar los productos de desecho y el exceso de agua de la sangre, ayudar a controlar la presión arterial y mantener la salud y la fuerza de los huesos. Además, contribuyen a la producción de glóbulos rojos y mantienen un equilibrio mineral saludable en la sangre (como el sodio, el fósforo y el potasio).

Por otro lado, el corazón es un órgano principalmente compuesto por músculo, de un tamaño similar al de los riñones, que se encuentra protegido por la caja torácica, justo en medio de los dos pulmones, con la punta inferior ligeramente inclinada hacia el lado izquierdo (no es que el corazón esté en el lado izquierdo del cuerpo, es que su punta está orientada hacia la izquierda y, si dividimos el cuerpo por la mitad, parece que “hay más corazón” en el lado izquierdo).

Es el órgano encargado de bombear sangre rica en oxígeno por todo el cuerpo, lo que mantiene vivas las células, los órganos y los sistemas de nuestro organismo. El corazón, junto con los vasos sanguíneos y la sangre que estos transportan, constituyen el "sistema cardiovascular", que es el mecanismo de distribución que mueve la sangre desde el corazón al resto de órganos, transportando así oxígeno y nutrientes, al tiempo que recoge los materiales de desecho para que el cuerpo los elimine.

 

Enfermedades del corazón y del riñón

La enfermedad renal puede describirse como el daño y la incapacidad de los riñones para filtrar los productos de desecho de la sangre con la eficacia que deberían o directamente la disminución importante de la cantidad de orina (lo que se conoce como oliguria). Cuando hablamos de enfermedad renal crónica, nos estamos refiriendo a aquella en la que la función renal ha empeorado progresivamente con el tiempo y ya se ha establecido como una enfermedad de larga evolución y duración.

Mientras tanto, las enfermedades del corazón pueden caracterizarse por cualquier problema que impida que el corazón bombee la sangre con la eficacia que debería. Entre los problemas del corazón y los vasos sanguíneos cabe destacar la acumulación de colesterol (principalmente del tipo LDL, por esto se le conoce como el “colesterol malo”), células y otros elementos en las paredes de las arterias, como coágulos de sangre (trombos). Estos al final son mecanismos que obstruyen el flujo de sangre normal y, por tanto, que impiden la nutrición de los tejidos de nuestro organismo. Esto incluye tanto los riñones o el hígado, como el propio corazón. Los efectos pueden variar mucho, en función del vaso sanguíneo afectado.

Cuando una arteria se obstruye y los órganos que había tras esa arteria no se pueden nutrir, esos tejidos empiezan a morir. Esto es lo que se conoce como un infarto, si ocurre por un trombo en los pulmones, es un tromboembolismo pulmonar, en el caso del cerebro, un ictus isquémico, y si ocurre en las arterias del corazón, es un infarto de miocardio, y así con el resto de órganos.

 

Comprender la relación entre el corazón y los riñones

Recapitulando, el corazón bombea la sangre a través de las arterias y la recoge a través de las venas. Al bombear, entre otros órganos, nutre a los riñones. De los riñones se recoge la sangre a través de unas venas (una vena principal: la vena cava inferior) que va directa al corazón. Pues bien, cuando el corazón deja de bombear adecuadamente, no puede movilizar todo ese volumen de sangre que necesita movilizar. Al no poder vaciarse completamente, empieza a acumularse la sangre en los órganos de donde ya no la está pudiendo recoger completamente. Así, es fácil que se hinchen las piernas o, como en este caso, que la acumulación de presión en la vena que venía de los riñones, haga que éstos también se dañen.

Del mismo modo, cuando los riñones están dañados, el sistema hormonal que controla la presión arterial se dispara en un intento de aumentar el flujo de sangre a los riñones, lo que hace que el corazón tenga que bombear contra el aumento de la presión arterial, y acaba sufriendo como resultado de la mayor carga de trabajo. Este fenómeno, en el que la disfunción de un órgano lleva a la caída del otro, se denomina "síndrome cardiorrenal".

Existe un total de 5 tipos diferentes de síndrome cardiorrenal que producen diferentes manifestaciones en el riñón o el corazón y que pueden dar lugar a complicaciones posteriores como insuficiencia cardíaca, lesión renal aguda, enfermedad renal crónica, etc. Además, como el riñón debe filtrar sustancias de deshecho, si no las filtra, también se acumulan. Estas sustancias son tóxicas para varios de nuestros tejidos, y pueden dañar al resto de órganos.

Si un médico sospecha que su paciente tiene problemas cardíacos, es más que probable que evalúe también su función renal. Con un simple análisis de sangre se puede determinar si la creatinina, un producto de desecho que normalmente generan los riñones, está elevada, lo que indica un daño renal.

 

¿Qué se puede hacer para evitar esta enfermedad?

En algunas ocasiones, dada por ejemplo una predisposición genética, no siempre es posible prevenir completamente estas enfermedades. Sin embargo, la inmensa mayoría de las veces estamos hablando del resultado de lo que se conocen como factores de riesgo. Es decir, los malos hábitos en la vida de las personas que, de un modo u otro (y este es uno de ellos), acaban pasándoles factura. Por ejemplo, fumar, una mala alimentación o el sedentarismo, no son cosas que vayan a pasar desapercibidas para la salud de tu corazón o tus riñones.

Es importante llevar una dieta sana y nutritiva que incluya varias frutas y verduras, alimentos integrales, fuentes de proteínas saludables como las legumbres o los pescados, grasas preferiblemente de origen vegetal, etc. También se aconseja hacer revisiones periódicas, controlar el azúcar en sangre si se tiene diabetes mellitus, mantener controladas las cifras de orina y colesterol, y el peso. La actividad física diaria también desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud del corazón y los riñones.

Cabe destacar que no todas las personas que tienen problemas de corazón o riñón desarrollan el síndrome cardiorrenal. Es cierto que es bastante habitual que alguien que tenga uno de los problemas desarrolle el otro, pero no es algo que pase sí o sí, simplemente, al existir vínculos entre ambos órganos, existe cierta tendencia a tenerlos correlacionados.

 

Referencias:

British Heart Foundation (s.f.). The heart-kidney link. https://www.bhf.org.uk/informationsupport/heart-matters-magazine/medical/kidney-heart-link#:~:text=for%20kidney%20disease-,Relatively%20recent%20research%20has%20shown%20that%20heart%20failure%20is%20a,blood%20in%20the%20kidneys%2C%20too.

Damman, K., & Testani, J. M. (2015, Junio). The kidney in heart failure: an update. European Heart Journal, 36(23), 1437–1444. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehv010

Macrovector (s.f.). Human internal organs anatomy in cartoon vector style. brain and kidney, liver and lung, stomach and heart illustration Free Vector [Imagen adaptada]. Flickr. https://www.freepik.com/macrovector

NIDDK (s.f.). Heart Disease & Kidney Disease. https://www.niddk.nih.gov/health-information/kidney-disease/heart-disease

Rangaswami, J. et.al. (2019, Marzo). Cardiorenal Syndrome: Classification, Pathophysiology, Diagnosis, and Treatment Strategies: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation, 139(16). https://doi.org/10.1161/cir.0000000000000664

Amyad Raduan

Amyad Raduan (GlóbuloAzul)

Licenciado en Medicina por la Universidad Miguel Hernández de Elche, con Máster propio en Integración y Resolución de Problemas Clínicos en Medicina por la Universidad Alcalá de Henares, Máster en Medicina Clínica por la Universidad Camilo José Cela y actualmente realizando un Máster Oficial en Investigación Clínica por la Universidad Miguel Hernández de Elche. También es Diplomado en Transporte Sanitario Medicalizado. En la actualidad, ejerce como Médico Residente en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, en el Hospital Vega Baja de Orihuela (Alicante). Asímismo, es dueño y fundador de la empresa de divulgación científica especializada en medios audiovisuales, GLÓBULO SALUD SL, a través de la cual coordina a un equipo de médicos, ilustradores y animadores. (Canal de YouTube)

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