¿Qué ocurre en nuestro organismo cuando algo se inflama?

La inflamación es la respuesta del sistema inmunitario para proteger al organismo de una infección o lesión, y para localizar y sanar el tejido dañado.

 

Todo el mundo ha tenido alguna vez algo inflamado. En ocasiones, incluso, no es un fenómeno evidente. Por otra parte, a veces resulta perjudicial para nuestro cuerpo, mientras que otras veces, es un proceso necesario para sanar. Así que hoy vamos a explorar en qué consiste la inflamación.

 ¿Qué es la inflamación?

La inflamación es una respuesta del sistema inmunitario del organismo. Es un proceso en el que las sustancias químicas de los glóbulos blancos, los leucocitos, entran en los tejidos o en la sangre para generar una respuesta con el fin de proteger al cuerpo de cualquier invasor extraño para nuestro organismo. Estos invasores extraños pueden ser microorganismos, como hongos, virus o bacterias, o incluso una astilla en el dedo. En ese momento se liberan en el torrente sanguíneo anticuerpos y otras proteínas y aumenta el flujo de sangre acorde a la lesión que produce la respuesta.

Por tanto, y poniéndonos un poco técnicos, un anticuerpo es una proteína producida por el sistema inmunitario del cuerpo cuando detecta sustancias dañinas, llamadas antígenos. Los ejemplos de antígenos abarcan microorganismos (tales como bacterias, hongos, parásitos y virus) y químicos dañinos. Cada tipo de anticuerpo es único y defiende al organismo de un tipo específico de antígeno.

Cabe mencionar que los antígenos son proteínas, pero son solo una pequeña parte de estas. De hecho, la mayoría de proteínas no son antígenos. La hemoglobina, por ejemplo, es una proteína. De algún modo, las proteínas son como una caja de herramientas, donde cada instrumento es una proteína en sí misma. Así, entendemos que las proteínas son moléculas muy diversas, y son esenciales para la vida. Tanto es así, que la mayoría de proteínas desempeñan más de una función. Por eso, las proteínas en conjunto se encargan de muchas cosas, como el crecimiento, la reparación y el mantenimiento del organismo. Las proteínas que tiene una célula, un tejido o un organismo dependen de la información genética.

Como seguro que sabes, una herida puede formar una ampolla, causar irritación y ponerse roja para mostrar la inflamación. Pero, a veces, los anticuerpos se pueden producir cuando el sistema inmunitario erróneamente considera el tejido sano como una sustancia dañina. Esto se denomina un trastorno autoinmunitario. Esta reacción conduce a enfermedades autoinmunes, como la diabetes tipo 1.

A estas alturas ya debes tener claro que no se puede señalar si la inflamación es beneficiosa o perjudicial de forma categórica. Por un lado, cuando uno está lesionado, la inflamación resulta ser una bendición para el cuerpo que le ayuda a curarse. Por otro lado, el progreso continuo de la inflamación puede dañar las articulaciones, los órganos o las arterias. Además, existen afecciones que se caracterizan, entre otras cosas, por cursar con una inflamación crónica de algunos tejidos (a veces no evidentes a simple vista), incluyendo enfermedades del corazón, diabetes tipo 2 y obesidad.

Signos y síntomas de inflamación

Existen dos tipos de inflamación, la aguda y la crónica. La inflamación aguda es la respuesta inmediata que se traduce en enrojecimiento, calor, pérdida de función, dolor e hinchazón. Estos son los signos y síntomas de la inflamación aguda, la que seguramente te venga a la mente cuando pienses en este concepto, pero no siempre es necesario que uno tenga estos síntomas. A veces la inflamación existe silenciosamente en el cuerpo y no manifiesta ningún síntoma.

Los síntomas de la inflamación crónica son mucho más complejos y sutiles que los de la inflamación aguda. Si una persona tiene una inflamación crónica, puede sentirse fatigada, tener complicaciones gastrointestinales, aumento o pérdida de peso, dolor corporal, ansiedad o depresión e infecciones persistentes como síntomas. Estos signos pueden fluctuar de leves a graves. Suelen durar numerosos meses o años.

Respuestas generales en el cuerpo

Cuando una persona siente una inflamación severa en el cuerpo, puede sentirse agotada y enferma debido a la fiebre. Es porque su sistema inmunitario está muy activo y necesita más energía. Habrá más producción de los anticuerpos y las células del sistema inmune, además de aumentar la tasa metabólica, la cantidad de energía que requiere el cuerpo para funcionar, debido a la temperatura en el cuerpo. El aumento de células y proteínas en el torrente sanguíneo, también provoca cambios en la sangre, a menudo haciéndola más espesa.

Por otra parte, en ocasiones las bacterias son capaces de multiplicarse de forma exponencial y superrápida en esa parte del cuerpo que estén infectando, hasta que, de pronto, son capaces de penetrar el tejido que infectan lo suficiente hasta entrar en los vasos que lo nutren y, por tanto, de acceder al torrente sanguíneo. En ese momento ya estamos hablando de una complicación grave y potencialmente fatal de las infecciones, la septicemia o sepsis.

 ¿Cómo afecta la inflamación crónica al organismo?

Las células, los tejidos y los órganos sanos resultan dañados por las respuestas inflamatorias del cuerpo cuando una persona tiene una inflamación crónica. En última instancia, conduce a la muerte de los tejidos, al daño del ADN y a la formación de cicatrices internas con el paso del tiempo. Por lo tanto, las personas tienden a enfrentarse a varias enfermedades como el cáncer, la artritis reumatoide, las enfermedades cardíacas, la diabetes tipo 2, el asma, la obesidad, el deterioro cognitivo y la demencia en los adultos mayores.

¿Cómo afecta la inflamación a los órganos internos?

La inflamación puede influir en los órganos del cuerpo como un trastorno autoinmune. Como hemos mencionado anteriormente, la diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune, mientras que la tipo 2, no. Los signos y síntomas dependen del tipo de órgano afectado por la inflamación. Por ejemplo, si una persona se enfrenta a una inflamación del corazón (miocarditis), puede sufrir acumulación de líquido y dificultad para respirar, o si tiene una inflamación en los riñones (nefritis), tiende a sufrir insuficiencia renal o hipertensión arterial. Es bastante probable que las personas no sientan dolor con una enfermedad inflamatoria, ya que varios órganos no tienen varios nervios sensibles al dolor.

Las personas deben consultar a su médico y tomar los medicamentos adecuados para tratar la inflamación, ya que el objetivo final de los tratamientos para la inflamación es reducir el proceso de la enfermedad y evitar el dolor intenso, el enrojecimiento y la irritación. Pero no todos los antiinflamatorios son igual de efectivos o seguros para todos los procesos, por eso es importante que la valoración la haga un profesional cualificado.

Conclusiones

La inflamación tiene aspectos positivos y negativos, desde ayudar a la recuperación de una lesión al liberar anticuerpos y aumentar el flujo sanguíneo hacia el punto de la lesión, hasta síntomas indeseables y la destrucción de tejidos si se prolonga en el tiempo. Además, si se prolonga demasiado, estaríamos hablando de una inflamación crónica, con otros síntomas y capaz de provocar enfermedades.

Por otro lado, a veces el cuerpo no reconoce a los invasores extraños y empieza a asumir sus propias células como extrañas. Como resultado, comienza a dañar las propias células del cuerpo por error y, en última instancia, conduce a enfermedades autoinmunes.

Existe medicación para muchos de los procesos a los que subyace un proceso inflamatorio. Sin embargo, estos deben ser valorados adecuadamente por un médico.

 

Referencias:

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Amyad Raduan

Amyad Raduan (GlóbuloAzul)

Licenciado en Medicina por la Universidad Miguel Hernández de Elche, con Máster propio en Integración y Resolución de Problemas Clínicos en Medicina por la Universidad Alcalá de Henares, Máster en Medicina Clínica por la Universidad Camilo José Cela y actualmente realizando un Máster Oficial en Investigación Clínica por la Universidad Miguel Hernández de Elche. También es Diplomado en Transporte Sanitario Medicalizado. En la actualidad, ejerce como Médico Residente en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, en el Hospital Vega Baja de Orihuela (Alicante). Asímismo, es dueño y fundador de la empresa de divulgación científica especializada en medios audiovisuales, GLÓBULO SALUD SL, a través de la cual coordina a un equipo de médicos, ilustradores y animadores. (Canal de YouTube)

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