¿Qué es la bacteria C. diff y por qué hay personas susceptibles a una infección mortal?

¿Cómo se contagia? ¿Qué hace que esta peligrosa bacteria sobreviva fácilmente en el intestino?

Clostridium difficile o C.diff es un tipo de bacteria particularmente resistente, muy difícil de tratar. A menudo afecta a las personas durante una hospitalización (y también fuera de ella), especialmente si han tomado antibióticos. ¿Por qué es tan resistente?

Según algunos expertos, las infecciones por Clostridium difficile siguen en aumento y cada vez son más difíciles de tratar. Esto significa que los investigadores deben encontrar nuevas y mejores formas de atacar a esta bacteria tan obstinada, pues es necesario descubrir qué es lo que le da tanta resistencia a esta bacteria.

 

¿Cómo se contagia?


Los
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informan que estas infecciones suelen ocurrir después de que una persona haya tomado antibióticos, que pueden deshacerse de la mezcla habitual de microbios intestinales en nuestro organismo.

C. diff es contagioso. Los microorganismos se pueden propagar de persona a persona al tocarlos o por contacto directo con objetos y superficies contaminadas (por ejemplo, ropa, móviles, pomos de puertas). Algunas personas son portadoras de esta bacteria pero no tienen síntomas de infección. Sin embargo, estas personas aún infectadas con la bacteria pueden transmitir la infección a otras personas.

 

En general, las bacterias tienen que aumentar rápidamente su número para causar enfermedades, por lo que pueden transferirse a las personas, pero no causar una infección significativa de inmediato. La enfermedad ocurre cuando las condiciones favorecen el crecimiento de estos organismos. Las condiciones que favorecen el crecimiento son: sistemas inmunes debilitados, en ancianos y especialmente en personas hospitalizadas y que están siendo tratadas con antibióticos que suprimen la flora intestinal normal.

Evitar el contacto físico directo e indirecto con áreas contaminadas reduce la probabilidad de contagio.

 

Una bacteria potencialmente mortal



Entre otros síntomas,
C. difficile puede causar diarrea, que puede ir de leve a extremadamente grave. En los casos más extremos, la infección puede incluso ser mortal.

Recientemente, un equipo de la
Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (Reino Unido) hizo un descubrimiento importante: C. difficilelibera un compuesto especial que le permite ganar terreno sobre las bacterias intestinales y establecer una fuerte presencia en el ambiente intestinal.

 

Ahora, los científicos pueden haber descubierto cuál es esa ventaja que Clostridioides difficile espera encontrar en el organismo: en ratones, una interrupción de la mezcla de microbios en el intestino prepara el escenario para las infecciones por C. difficile, exponen los investigadores en la revista Science Translational Medicine; es decir, los patógenos florecen,en parte, al ofrecerle una cantidad extra del aminoácido prolina (uno de los aminoácidos que forman las proteínas de los seres vivos).

El gastroenterólogo Purna Kashyap de la
Clínica Mayo en Rochester, Minnesota (EE. UU.), y su equipo llevaron a cabo experimentos de trasplante de heces de personas con microbios intestinales normales o alterados a ratones. Los ratones que recibieron trasplantes de heces humanas con microbiomas intestinales normales pudieron combatir o controlar las infecciones por C. difficile mejor que los ratones que recibieron trasplantes de heces humanas con mezclas alteradas.

 

Las mezclas de microbios alteradas condujeron a un aumento de ciertos aminoácidos en el intestino, particularmente la prolina. Y es que C. difficilepuede usar la prolina como su principal fuente de alimento, lo que le otorga una ventaja competitiva sobre los microbios que no consumen el aminoácido tan fácilmente. Los científicos descubrieron que los ratones alimentados con una comida para ratones deficiente en prolina tenían muchas menos bacterias C. difficile en sus intestinos que los ratones con una dieta normal.

Los trasplantes fecales fueron incluso más efectivos para mantener los niveles de
C. difficile de los ratones bajo control, dice Kashyap. Esto sugiere que los probióticos que contienen otras bacterias devoradoras de prolina podrían superar a C. difficile y ayudar a restablecer el equilibrio de los microbios intestinales.

 

Referencia: E.J. Battaglioli et al. Clostridioides difficile uses amino acids associated with gut microbial dysbiosis in a subset of patients with diarrhea. Science Translational Medicine. Vol. 10, October 24, 2018. doi:10.1126/scitranslmed.aam7019.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.