¿Por qué se ha acortado el aislamiento de personas con COVID-19?

En España el periodo de aislamiento si no se tienen síntomas de COVID-19 es de 7 días. El de cuarentena de contactos estrechos sin vacunar es de 10 días.

El pasado 29 de diciembre el Ministerio de Sanidad decidió recortar el periodo de aislamiento de personas que se hayan contagiado de COVID-19 de 10 días a 7. Eso sí, no deben de tener síntomas. La medida sigue el ejemplo de Reino Unido quien sí exige que se hagan dos test consecutivos y que estos dos den negativo para abandonar el aislamiento. La decisión llega en un momento en el que la variante ómicron avanza imparable por todo el planeta e incluso ha llegado a la Antártida.

¿Cuál es la razón de reducir el tiempo de aislamiento?

Todo viene a raíz de un comunicado emitido por los CDC americanos, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades del país, que proponía reducir el tiempo de aislamiento para los contagiados asintomáticos de 10 a 5 días.

¿Y por qué este cambio? Según los CDC, el cambio viene motivado por la demostración científica de que la mayoría de los contagios se producen al inicio de la enfermedad, en el primer y segundo día de aparición de los síntomas y dos o tres días después. Por esta razón, los positivos deben aislarse cinco días si son asintomáticos a la hora de salir.

Los CDC americanos también emitieron una nueva recomendación para aquellas personas que hayan estado en contacto con alguien contagiado. A partir de ahora los no vacunados o no hayan recibido el tercer pinchazo tendrán que permanecer cinco días aislados. Estas personas deben usar mascarilla de manera estricta cinco días más (allí no es obligatoria de manera general). Los que sí tengan la pauta completa no hará cuarentena, pero sí llevar mascarilla durante 10 días tras la exposición. En España si no se está vacunado y se ha tenido contacto estrecho se deberá guardar una cuarentena de 7 días. Si se está al día con la vacuna no se tiene por qué hacer cuarentena.

¿Cuándo se contagia más?

Según un estudio que se publicó en The Lancet en noviembre de 2020, la mayor capacidad de contagio sucede en los primeros cinco días de la infección. También hay excepciones y es que existe un caso documentado en el que una persona estuvo expulsando el virus por las vías respiratorias 83 días después de infectarse.

Desde que se inició la pandemia los expertos han comprobado que las mayores cargas virales se alcanzan entre 48 horas antes de que se presenten los síntomas y 48 horas después. Por tanto, hay cuatro días en los que se expulsa una mayor cantidad de virus y, por tanto, ser más contagioso.

Todavía hay muchas dudas acerca de la COVID-19 en general y de ómicron en particular, pero los datos apuntan a que esta variante, aunque explosiva en términos de contagios, produce menos casos graves.

Los síntomas más comunes de la variante ómicron son, según un estudio publicado por los CDC, la tos seca (se da en un 89 % de los contagiados), la fatiga (65 %) y la congestión nasal (59 %). En menor medida se da la dificultad para respirar (16 %) y la diarrea (11 %). La pérdida de gusto y olfato es el síntoma menos frecuente (8 %).

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