¿Por qué los espárragos hacen que la orina huela mal?

¿Le pasa a todo el mundo o hay excepciones? Te lo contamos aquí.

Nuestros cuerpos convierten el ácido aspártico en sustancias químicas que contienen azufre que apesta... pero algunos de nosotros nos salvamos de ese desagradable olor.

 

El olor característico que emana del baño después de que los espárragos hayan formado parte de nuestro menú le puede resultar familiar a muchos. Sin embargo, no todos están bajo el suplicio del "pipí de espárragos".

A pesar de sus conocidos beneficios para la salud,
los espárragos son controvertidos. Ya sea verde, púrpura o blanco, su capacidad para hacer que algunas personas retrocedan tras su visita al baño ha fascinado a los humanos durante siglos.

 

¿Desde cuándo se habla de este peculiar olor?



De hecho, la primera mención del olor distintivo después del consumo de espárragos se remonta al siglo XI. Como Stephen C. Mitchell, de la Facultad de Medicina del Imperial College London (Reino Unido), según se expone en un artículo publicado en la revista
Perspectives in Biology and Medicine: "los antiguos pensaban que los espárragos tenían propiedades medicinales" y tomaron "[ ...] sus cualidades productoras de olor como prueba de su actividad ".

Pero, ¿qué causa el olor? ¿Y por qué provoca ese penoso olor en algunas personas, pero no en otras?

 

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pipí de espárragos y las que no. Lo que no se sabe es si los no productores de pipí de espárragos en realidad secretan las sustancias malolientes en su orina, pero los niveles son demasiado bajos para ser detectados por nuestra nariz.

En el corazón de la cuestión está el enigma de qué compuesto químico es el culpable del olor. Lo curioso, es que nadie realmente lo sabe. Los científicos creen que el olor en cuestión se debe a dos sustancias químicas: el metanotiol y el tioéster de sulfuro de metilo.
Cuando las enzimas en el tracto digestivo humano descomponen el ácido aspártico que se encuentra naturalmente en esta verdura, se crean estos compuestos volátiles. Cuando son expulsados del cuerpo, se convierten en un gas de olor desagradable, que brota en forma de lo que ya hemos llamado 'pipí de espárragos'.

Mitchell explica que las estructuras químicas que contienen azufre suelen ser las culpables de los olores desagradables. Los huevos podridos son un buen ejemplo de ello.

Estudios previos encontraron los siguientes compuestos en la orina después de consumir una dosis saludable de espárragos: metanotiol, sulfuro de dimetilo y disulfuro de dimetilo. Dicho esto, los dos primeros compuestos también se detectaron en el aire cuando los espárragos se hirvieron, lo que indica que cocinarlos podría destruirlos.

 

Entonces, el culpable es... el ácido aspártico



En su artículo, Mitchell apunta a que este compuesto también se conoce por su descripción química, ácido 1,2-ditiolano-4-carboxílico.
Se cree que los niveles altos de ácido aspártico protegen los brotes de espárragos jóvenes de los parásitos hambrientos de un bocadillo sabroso.

La estructura química del ácido aspárrico es altamente resistente a la degradación por la cocción, dejando a nuestro intestino a cargo de su descomposición.

Ya sea que se trate, de hecho, de ácido aspártico, metanotiol, sulfuro de dimetilo, disulfuro de dimetilo u otro compuesto... cualquiera que sea la base química,
la razón por la que algunos de nosotros consideramos que el olor a espárragos es ofensivo y otros no, se encuentra en nuestros genes.

 

La clave, en nuestros genes



La historia del pis de espárragos se vuelve más compleja aquí, ya que, además de los productores y no productores de pis de espárragos, algunas personas pueden oler el pis de los espárragos, mientras que otros no pueden.


Estos no olfateadores tienen
anosmia de espárragos, que es el término técnico para la incapacidad de oler. Acabamos de dividir el mundo en cuatro clases de personas en vez de dos -respecto al pis de espárragos, claro-.

Así, un reciente estudio publicado en The BMJ identificó cambios en los genes responsables del olfato, llamados genes receptores olfativos, entre los olfateadores y los no olfateadores. El estudio involucró a 6.909 hombres y mujeres y mostró que la friolera del 60% tenía anosmia de espárragos.

La pregunta que queda por responder es si las personas con anosmia de espárragos tienen más probabilidades de comer espárragos que las que están sujetas a su olor. Así que recuerda que si no has notado nunca olor a espárragos en el pis, es porque no tienes la capacidad para detectarlo. Cada persona es un mundo de olores en sí misma.

 

El espárrago no es el único alimento que tiene efectos curiosos vinculados con la genética. Algunas personas evitan comer cilantro, por ejemplo, porque afirman que tiene un regusto "jabonoso".

 

¿Tú qué opinas?

 

Referencia: Asparagus, Urinary Odor, and 1,2-Dithiolane-4-Carboxylic Acid . Stephen C. Mitchell Perspectives in Biology and Medicine Johns Hopkins University Press Volume 56, Number 3, Summer 2013 pp. 341-351 DOI: 10.1353/pbm.2013.0031

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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