¿Por qué la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva?

Dar el pecho en exclusiva durante los primeros seis meses de vida de los bebés tiene numerosos beneficios, pero nadie se debe sentir culpable si decide no amamantar. Repasamos los argumentos a favor de la lactancia materna, las dificultades para dar el pecho, y tratamos de quitar culpas entre las madres que no quieren o no pueden optar por este método de alimentación.

 

La lactancia materna exclusiva consiste en alimentar al bebé con leche materna, sin aportar ningún otro sólido o líquido diferente, ni siquiera agua. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que este sea el método empleado, a ser posible, para alimentar a los recién nacidos durante los primeros seis meses de vida. Posteriormente se deben empezar a introducir otros alimentos, de forma gradual, y mantener la lactancia materna hasta al menos los dos años de vida.

 

Beneficios de la lactancia materna

Numerosos estudios han demostrado lo obvio: al ser el alimento que producimos para nutrir a nuestras crías, la leche materna es inocua y contiene todos los nutrientes necesarios para garantizar un correcto crecimiento y desarrollo durante los primeros meses de vida del bebé.

"La leche materna es el alimento apropiado para cada lactante, contiene todos los nutrientes necesarios y además se modifica en el tiempo para aportar lo necesario en cada momento del crecimiento. Por ejemplo, no es lo mismo la leche de una madre de un bebé prematuro que la de uno que nace a término, y tampoco es lo mismo la leche de los primeros días que la de las semanas posteriores", nos explica Eduard Solé Mir, Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Universitari Arnau de Vilanova (Lleida).

Se ha visto que los lactantes alimentados al pecho tienen menos incidencia de problemas alérgicos y en la edad adulta menos incidencia de problemas metabólicos como obesidad, hipertensión o diabetes.

La leche materna contiene, además, anticuerpos que protegen al lactante de enfermedades como la diarrea y la neumonía, muy frecuentes y causas principales de mortalidad infantil en el mundo. Cabe destacar, sin embargo, que estos beneficios no son acumulativos, es decir: al finalizar la lactancia también termina el efecto protector, como han demostrado ciertos estudios.

Los beneficios de dar el pecho no se limitan a la nutrición y la salud. Los expertos señalan que al amamantar se está reforzando el vínculo emocional entre madre e hijo, algo tan necesario como la alimentación para garantizar un buen desarrollo del bebé.

La madre también recibe muchas recompensas al dar el pecho pues, además de funcionar como método anticonceptivo natural durante los primeros meses (¡Ojo! No es 100% seguro en absoluto), se ha demostrado  que también reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario, la diabetes de tipo 2 y la depresión postparto.

 

Recomendaciones de la OMS para la lactancia materna

La Semana Mundial de la Lactancia se celebra todos los años entre el 1 y 7 de agosto, y su objetivo es fomentar la lactancia materna pues, a nivel mundial, solo un 40% de los lactantes menores de seis meses reciben leche materna como alimentación exclusiva.

Para ello, la OMS ofrece un decálogo con datos y recomendaciones: 

  1. Se recomienda dar el pecho en exclusiva los primeros seis meses de vida.
  2. La lactancia protege al bebé de muchas enfermedades.
  3. En las madres reduce el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario.
  4. La lactancia da salud.
  5. La leche materna es más completa que la leche artificial, ya que esta última no contiene los  anticuerpos presentes en la leche materna.
  6. El  VIH se puede transmitir a través de la leche materna. Sin embargo, los antirretrovíricos reducen el riesgo de transmisión.
  7. Está prohibido distribuir muestras gratuitas de sucedáneos de leche materna. Además, la comercialización de sustitutos de la leche materna está sometida a una intensa vigilancia.
  8. Muchas mujeres tienen problemas cuando comienzan a dar el pecho y necesitan asesoramiento y apoyo.
  9. El retorno al trabajo es una causa frecuente de abandono de la lactancia.
  10. A partir de los seis meses hay que introducir progresivamente nuevos alimentos.

 

Lactancia materna en exclusiva

Cabe preguntarse por qué esta insistencia en la lactancia materna. Pues bien, además de los beneficios sobre la salud de madre e hijo, que son de sobra conocidos y están muy bien documentados, debemos recordar que buena parte de la población mundial no tiene acceso a agua en unas condiciones aceptables para el consumo humano. En este contexto, pensemos que preparar un biberón de leche artificial con agua no potable incrementa exponencialmente el riesgo de contraer infecciones, poniendo en peligro la salud de los recién nacidos, cuyos sistemas de defensa son aún muy débiles.

Según indica la OMS, la malnutrición podría ser responsable de aproximadamente un tercio de las muertes de menores de cinco años en todo el mundo, y buena parte de dichos fallecimientos se producen durante el primer año de vida, un periodo en el que la leche materna debería ser el alimento principal. Un artículo publicado en The Lancet concluía que, si casi todos los niños fueran amamantados, cada año se salvarían unas 820.000 vidas infantiles.

Seguramente en los países desarrollados no existan grandes diferencias entre alimentar a los bebés con leche materna o artificial, como bien explica el reportaje ‘La lactancia materna bajo la lupa de la ciencia’ publicado en Sinc en el año 2016, pero en muchas regiones con problemas de higiene y salubridad del agua, la decisión de dar el pecho de forma exclusiva puede, incluso, llegar a salvar vidas.

 

lactancia mujer africana
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En todo caso, lo que está claro es que dar el pecho en exclusiva durante los primeros seis meses de vida es una opción segura y saludable, como demuestra la exhaustiva revisión médica de Cochrane de 2012, que concluye así:

“Los bebés que son amamantados exclusivamente durante seis meses experimentan menos morbilidad por infección gastrointestinal, y no se ha demostrado ningún déficit en su crecimiento. Además, las madres de estos niños tienen amenorrea (ausencia de menstruación) de lactancia más prolongada. La evidencia disponible no demuestra riesgos aparentes al recomendar, como política general, la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida tanto en países en desarrollo como en países desarrollados”.

Dar el pecho, una decisión libre que merece ser respetada

En los últimos años, las autoridades sanitarias han hecho un gran esfuerzo para fomentar la lactancia materna, y en muchas ocasiones esta insistencia parece haber producido un efecto indeseado, y es que muchas madres que no quieren o no pueden dar el pecho se sienten culpables y atacadas por buena parte de la sociedad.

Al final, el punto clave radica que en que la decisión de amamantar al bebé debe ser libre y respetada. Lo importante es que los padres tengan acceso a información fiable sobre las ventajas de uno u otro método y, escojan la forma que escojan de alimentar a sus hijos, lo hagan sin presiones y tengan facilidades para ello.

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Dificultades para dar el pecho

Ya hemos visto la teoría y los beneficios de dar el pecho. También hemos visto que la decisión de no darlo es completamente respetable y nadie se debe sentir culpable por optar por la lactancia artificial.

Hasta aquí todo bien pero, ¿qué pasa si optas por la lactancia materna en exclusiva? Para quien nunca haya dado el pecho, el acto de amamantar puede parecer bonito e idílico, un momento natural de comunión total entre la madre y su recién nacido.

Pero la realidad es bien distinta. El establecimiento de la lactancia natural es complicado, sobre todo si no se ha fomentado durante las primeras horas de vida del bebé y si la madre no ha obtenido el apoyo necesario. Grietas en el pezón, problemas de correcto enganche, dudas sobre si el bebé estará comiendo lo que necesita, mastitis… las madres que desean dar el pecho se encuentran muchas dificultades, y muchas veces el ambiente que las rodea, aunque esté cargado de buenas intenciones, no favorece en nada el establecimiento de la lactancia materna.

Por otro lado, y como ya hemos visto, la vuelta al trabajo es una de las principales causas de abandono de la lactancia, al menos en los países desarrollados. En España, por ejemplo, el permiso de maternidad tan solo dura 16 semanas, y muchas madres se incorporan al ámbito laboral cuando los bebés apenas tienen cuatro meses, por lo que alimentar al niño con leche materna en exclusiva en estas condiciones se vuelve una utopía. Algunas mujeres recurren a extraerse leche con el sacaleche, pero se trata de una práctica muy engorrosa y que lleva tiempo, además de que en la mayoría de empresas no hay lugares cómodos y adecuados para hacerlo.

Por un lado, los padres se ven sometidos a un ‘machaque’ continuo de campañas que inciden en la importancia de la lactancia materna en exclusiva, pero por otro, la realidad laboral y la falta de medidas de conciliación hacen que muchas personas que desean seguir esa opción no lo consigan, y además se sientan culpables por ello. A final, la lactancia materna, un tema que no debería ser polémico ni complicado, se convierte en un asunto espinoso, que genera debate, culpas y problemas… como ya hemos dicho, nada más lejano a esa imagen idílica y hermosa de un acto tan normal y natural y como la vida misma.

 

Asesor: Dr. Eduard Solé Mir, Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Universitari Arnau de Vilanova, Lleida, y miembro de Top Doctors

 

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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