¿Por qué a Ana comenzó a dolerle tener relaciones sexuales?

¿Eres de las que piensa que renunciar a la intimidad sexual es la única solución para las relaciones sexuales dolorosas? Si es así, ¡este artículo es para ti!

Ana nunca había experimentado un dolor insoportable a lo largo de su vida, ni siquiera durante los días cruciales de la menstruación. Así que el dolor que sintió al tener contacto sexual con su pareja fue inesperado. Pero ni Ana es la única mujer que experimenta un dolor punzante al mantener relaciones sexuales, ni es una entre un millón.

Hay varias causas por las que esto puede ocurrir, pero una de las más importantes es la endometriosis. Las mujeres con endometriosis sienten un dolor intenso con cualquier tipo de penetración vaginal. La gravedad del dolor varía de una mujer a otra, y algunas incluso experimentan dolor durante la menstruación, lo que las hace más vulnerables a las relaciones sexuales dolorosas (dispareunia).

¿Cómo se produce la endometriosis?

El endometrio es el revestimiento interno del útero. Va cambiando según las necesidades, y se prepara cada mes para acoger al embrión durante el ciclo menstrual. El estrógeno y la progesterona son las dos hormonas que intervienen en el crecimiento del endometrio. Si no se produce el embarazo, el endometrio se rompe, haciendo que el revestimiento interno del útero se desprenda expulsando sangre, lo que da lugar a la menstruación.

El aumento y la disminución del grosor del endometrio son normales, pero se vuelve un problema cuando el mismo revestimiento empieza a crecer en algún lugar fuera del útero, es decir, cuando el endometrio crece en otro lugar que no es el útero. Al igual que pasa en el interior del útero, el endometrio que está fuera también puede hincharse y sangrar, causando problemas serios, como es la dispareunia entre otros.

Cabe destacar que al igual que el interior del útero está cubierto por endometrio de forma natural, lo que rodea al útero por fuera es un tipo de tejido diferente llamado peritoneo. En condiciones normales, el peritoneo cubre, no solo el exterior del útero, sino también de la vagina y el recto, y permite estos órganos se mantengan separados. Pero cuando estamos frente a un caso de endometriosis, en vez de mantenerse separados por el peritoneo, la vagina puede pegarse a distintas estructuras abdominales, en función de donde se encuentren las “placas” de endometriosis, provocando un profundo dolor durante las relaciones sexuales.

¿Cómo evitar la dispareunia?

La endometriosis es una de las principales razones por las que las relaciones sexuales pueden se dolorosas. Al causar dolor, la penetración vaginal durante el sexo puede hacer que este dolor sea insoportable. Hay varios factores que pueden contribuir a que el dolor sea mayor o menor, entre ellos están ciertas posiciones sexuales, o el tipo de comunicación dentro de la pareja.

Existen varias recomendaciones para disminuir las posibilidades de tener relaciones sexuales dolorosas, entre las que destacan: una buena comunicación con tu pareja, de modo que ésta conozca qué es lo que te produce dolor y lo que te resulta placentero; utilizar lubricantes para reducir la fricción o la resistencia; escoger la posición, profundidad e intensidad más adecuada para el placer de ambos; y prepárate para tener sangrado postcoital, pues es bastante habitual en las personas con endometriosis. Además, en caso de que durante la ovulación experimentes dolor, no te preocupes. Esto es frecuente porque al ovular es cuando el tejido endometrial se hincha más, así que intenta evitar este periodo a la hora de mantener relaciones sexuales, y practícalas antes o después de ovular.

Cabe destacar que el sexo no siempre significa coito, también se puede practicar sexo muy placentero sin necesidad de penetración, mediante besos, roces, masajes, sexo oral, o cualquier alternativa que haga que ambos disfrutéis sin dolor.

El tratamiento es posible

La endometriosis se puede tratar de dos maneras: haciendo uso de medicamentos o a través de cirugía.

En cuanto a los medicamentos, los  analgésicos van a pasar a ser tus mejores amigos para aliviar el dolor sexual, y si te los tomas una hora antes de las relaciones sexuales (que es el tiempo que tardan muchos de ellos en hacer efecto), mejor que mejor. También existen algunos suplementos hormonales o tratamientos anticonceptivos que pueden aliviar el dolor y frenar la progresión de la endometriosis, así como reducir la actividad de los ovarios. Por ello, lo mejor es consultar con tu ginecólogo de confianza, para que te recomiende el tratamiento más apropiado para tu caso.

Si recurrimos a la cirugía porque nuestro caso es más grave, existen principalmente dos tipos: la cirugía conservadora, que se realiza para eliminar únicamente los tejidos endometriales que se encuentran fuera del útero a través de una pequeña incisión en el abdomen, pero ésta es una medida temporal, ya que pueden volver a aparecer con el tiempo; y como último recurso lo que se conoce comúnmente como el “vaciamiento”, la histerectomía, una cirugía que consiste en extirpar el útero, y depende del caso también los ovarios, las trompas de Falopio o el cuello del útero, con el fin de detener la producción de estrógenos además de eliminar radicalmente el problema de endometriosis, ya que dejas de tener zonas donde producirlo. Es importante saber que tras la histerectomía, la mujer pierde la capacidad de concebir, por lo que generalmente no se emplea esta opción salvo en casos extremos que no exista otra solución o cuando una mujer ya no desea volver a quedarse embarazada y quiere un tratamiento definitivo para su problema.

 

Evitar el sexo no es la solución

El sexo doloroso no significa renunciar a las relaciones sexuales, significa adaptarse a las exigencias de tu cuerpo. Si experimentas dolor sexual en una posición determinada, prueba con otra u opta por alternativas como los besos, los masajes, la succión, etc. Y si el sexo duele en determinados días, intenta evitar la penetración. En su lugar, opta por otros actos y no pienses que evitar el sexo es la solución.

Ante cualquier duda o problema, no dudes en consultar con tu ginecólogo, que es quien mejor te puede explicar y orientar sobre tu caso.

 

Referencias:

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‌Glasser, S.R., Aplin, J.D., Giudice, L.C., & Tabibzadeh, S. (2002). The Endometrium (1st ed.). CRC Press. https://doi.org/10.3109/9780203219034

Hummelshoj, L., De Graaff, A., Dunselman, G., & Vercellini, P. (2013, 16 de octubre). Let’s talk about sex and endometriosis. Journal of Family Planning and Reproductive Health Care, 40(1), 8–10. https://doi.org/10.1136/jfprhc-2012-100530

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Andrea Sirvent

Andrea Sirvent (GlóbuloAzul)

Graduada en enfermería por la Universidad de Valencia, así como instructora de Soporte Vital Básico y Desfibrilador Externo Automático (DEA), certificado por la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC). Trabajó durante un tiempo para el servicio público de sanidad en Inglaterra (NHS), y como instructora en la Federación de Salvamento y Socorrismo de la Comunidad Valenciana (FSSCV). Actualmente ejerce como enfermera en la unidad de críticos (Unidad de Cuidados Intensivos y Unidad de Reanimación) del hospital Marina Baixa de Villajoyosa, en Alicante, y se encuentra cursando un Experto en Cuidados Críticos Enfermeros.

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