Empieza la temporada de mosquito tigre: ¿qué enfermedades transmite?

Algunos mosquitos invasores son vectores de transmisión de enfermedades como el dengue, y su presencia aumenta cada verano en España. Muchas personas se preguntan, además, si es posible contagiarse de COVID-19 a través de su picadura.

mosquito tigre
istockphoto

Como todos los años, con la subida de las temperaturas comienza en España la temporada del mosquito tigre, un problema de salud pública con el que también es necesario lidiar en un escenario marcado por la pandemia de la COVID-19.

El mosquito tigre (Aedes albopictus) es una especie exótica invasora originaria del sudeste asiático que se detectó por primera vez en España en el año 2004. Desde ese momento, cada verano se ha ido registrando su presencia en nuevos municipios y provincias.  El principal impacto de la entrada de este mosquito en la península es de tipo sanitario: es un vector de transmisión de diversas enfermedades como el chikunguña, el dengue o el zika. Hablamos de afecciones que no son endémicas en nuestro país pero que podrían llegar a serlo: en el año 2018, por ejemplo, ya se dieron seis casos locales de personas infectadas de dengue dentro de España.

 

¿Es posible contagiarse de COVID-19 a través de la picadura de un mosquito?

En un momento en el que somos especialmente sensibles a todo lo relacionado con el contagio de enfermedades, muchas personas se preguntan si los mosquitos son vectores de transmisión del SARS-CoV-2. En este punto, los expertos coinciden en que, si bien los mosquitos del género Aedes son capaces de transmitir 22 tipos diferentes de virus, no tienen la posibilidad de contagiar la COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud ha recordado que actualmente no hay ningún indicio de que sea posible infectarse a través de la picadura de un mosquito, y que el principal vehículo de propagación del SARS-CoV-2 son las gotículas que expulsa una persona infectada al toser o estornudar. “En este momento no hay evidencia que sugiera que plagas como los mosquitos y las garrapatas puedan estar implicadas en la transmisión de la COVID-19”, explica Jim Fredericks, entomólogo de la Asociación Nacional de Manejo de Plagas (EEUU) en un comunicado de dicha entidad. “Sin embargo, hay que recordar que pueden transmitir otras enfermedades graves como el virus del Nilo Occidental y la enfermedad de Lyme”.

 

¿Cómo va a ser la temporada de mosquito tigre de 2020?

Se cree que la reducción del turismo como consecuencia de la crisis del nuevo coronavirus también disminuirá la transmisión asociada a la picadura del mosquito tigre. "Si bien las molestias provocadas por los mosquitos no disminuirán, en 2020 podemos esperar menos probabilidad de casos autóctonos de estas enfermedades como los detectados en los últimos años en Andalucía, Murcia y Cataluña", explica Frederic Bartumeus, investigador ICREA en el CEAB-CSIC y el CREAF, y director del proyecto Mosquito Alert.

Los expertos también alertan de la posible llegada del mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti), originario de África y que se detectó en Canarias en 2017, aunque se pudo eliminar gracias a la gestión local. Por otro lado, se prevé que este verano una parte del territorio español convivirá con otro recién llegado, el Aedes japonicus, un mosquito de origen asiático.

 

Mosquito Alert: ciencia ciudadana para espiar a los invasores

Mosquito Alert es un proyecto de ciencia ciudadana coordinado por diferentes centros de investigación públicos y creado para investigar y controlar mosquitos transmisores de enfermedades. A través de una aplicación móvil cualquier persona puede notificar un posible hallazgo de mosquito tigre o de mosquito de la fiebre amarilla y de sus lugares de cría en la vía pública enviando una foto. Estos datos son muy valiosos, ya que complementan el trabajo científico y permiten que gestores de salud pública utilicen esta información para seguir y controlar la expansión de estos mosquitos en barrios y ciudades.

Participar es muy sencillo: basta descargarse la app gratuita disponible en la página web del proyecto. “De momento, la aplicación permite dar avisos de mosquito tigre y del mosquito de la fiebre amarilla”, nos explica Alex Richter Boix, biólogo, técnico de comunicación en el CREAF y miembro del equipo de Mosquito Alert. “Los usuarios que deseen participar no tienen más que subir una foto del mosquito, a poder ser que se vea el tórax, que es lo que permite identificar a las especies, y luego marcar dónde lo han encontrado. La app tiene un GPS así que se puede usar automáticamente la ubicación, o bien marcarla de forma manual en un mapa”.

diferencias entre mosquito tigre y mosquito de la fiebre amarilla
Ilustraciones: J.Luis Ordóñez (CC-BY-NC-2.0) para Mosquito Alert

Aunque todas las fotos son revisadas por entomólogos, los mosquitos tigre son fáciles de identificar. “El mosquito tigre es un mosquito negro con rayas blancas. Se identifica fácilmente por la banda blanca que tiene sobre la cabeza y el tórax”, nos explica el experto. “El mosquito de la fiebre amarilla, en cambio, es de color marrón oscuro, con rayas blancas también, pero en el tórax tiene cuatro líneas que dibujan una lira”.

 

Más de 70 millones de personas expuestas

Sólo con los datos recogidos gracias a la aplicación de Mosquito Alert, el pasado 2019 se pudo confirmar la presencia del mosquito tigre en 251 municipios españoles en los que residen, en conjunto, más de trece millones de personas.

Si a esta cifra le añadimos los turistas en estas poblaciones, la cifra de población que estuvo expuesta al mosquito en 2019 aumenta en 59 millones. Por lo tanto, hablamos de más de 70 millones de personas que estuvieron en riesgo de exposición al mosquito tigre en el año 2019.

 

Atención al cambio climático

El calentamiento global está provocando que muchas especies de latitudes cálidas amplíen sus rangos de distribución. “Todos los estudios predicen que el territorio habitable tanto para el mosquito tigre como para el mosquito de la fiebre amarilla aumentará en los próximos años”, nos explica Richter Boix. “El aumento de temperatura permitirá, especialmente a la especie de la fiebre amarilla, completar su ciclo en zonas fuera del trópico y subtrópico. Muchos de estos modelos apuntan a que en veinte o treinta años el sur de la península y otras regiones mediterráneas tendrán las condiciones favorables para que se instale el mosquito de la fiebre amarilla. El mosquito tigre, a su vez, seguirá expandiéndose hacia el norte de Europa”.

 

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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