Marihuana: mitos y verdades de su consumo

¿Qué puede pasar si te fumas un porro al día?

 

La marihuana es una droga que procede de las plantas Cannabis sativa y Cannabis indica, y que el componente activo que hace que sea una sustancia psicoactiva es el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol). Al tratarse de una sustancia psicoactiva, el consumo de marihuana puede tener efectos secundarios en el cuerpo humano, como un estado de sueño, sensación de bienestar o cierta distorsión de las percepciones.

En las últimas décadas, se ha debatido e investigado mucho sobre su impacto positivo en algunas condiciones de salud. Es más, el dronabinol es una forma sintética del THC que actualmente se emplea para el control de las náuseas y vómitos en personas en tratamiento quimioterápico, y para aumentar el hambre en personas con sida. Además, hay algunos países que han legalizado su consumo.

Pero cómo sabemos que muchas veces la ley y la evidencia científica no van de la mano, ¿no te parece importante conocer si el consumo de marihuana puede ser perjudicial? y, de ser así, ¿a partir de qué dosis deja de ser “seguro” su consumo?

¿Muere alguien consumiendo marihuana?

El consumo de marihuana, ya bien sea fumado en forma de porros, o consumido en forma de hachís (una pasta de resina o savia procedente del cannabis), puede limitar notablemente el juicio y la capacidad motriz de una persona. Por ello, consumirla antes de conducir, o de realizar cualquier otra actividad que requiera una especial concentración, va a aumentar el riesgo de accidente, que puede llegar a ser mortal. Sin embargo, muchos científicos creen que el riesgo de morir como consecuencia del consumo de  marihuana es realmente bajo, pero eso no quiere decir que la marihuana sea segura, sobre todo cuando se consume durante mucho tiempo o en la juventud.

Existen varios estudios que han relacionado muertes inesperadas con complicaciones de salud derivadas del consumo de marihuana, especialmente en relación a paradas cardiovasculares mortales (después de excluir otras posibles causas), y a una deshidratación extrema como consecuencia del síndrome de hiperémesis cannabinoide.

A pesar de estos casos, si se comparan con las muertes causadas por otras drogas, como el tabaco o el alcohol, muchos consideran que la marihuana es relativamente segura. Los Centros de Enfermedades y Prevención defienden que es poco probable que una persona muera por una sobredosis de marihuana, pero, como ya hemos dicho, esto no significa que no haya riesgos.

Riesgos del consumo de marihuana

El consumo de marihuana puede causar síntomas tanto a corto como a largo plazo.

El efecto más inmediato del consumo de marihuana es la depresión de la actividad cerebral, en la que se entra en un estado de somnolencia con ideas inconexas e incontrolables. También puede aparecer un efecto psicodélico que altera la percepción del tiempo, del espacio, de los colores,... Generalmente, alivia la tensión y proporciona una sensación de bienestar y euforia, y puede parecer que “merece la pena consumir marihuana”, pero también pueden aparecer sensaciones de ansiedad, pánico o paranoia, sobre todo en personas que no han consumido anteriormente, o desencadenar una psicosis en personas con esquizofrenia, así que no todos los efectos son positivos.

Además, los consumidores habituales pueden desarrollar problemas respiratorios (tos, sibilancias, bronquitis, aumento de flemas,...) y gastrointestinales (dolor abdominal y síndrome de vómitos cíclicos). Pero eso no es todo, hay estudios que conducen a pensar que las personas que comienzan a consumir marihuana en la adolescencia pueden padecer deterioro cognitivo y alteraciones cerebrales.

A continuación vamos a detallar más en profundidad algunas de las consecuencias más peligrosas del consumo de marihuana: el síndrome de hiperemesis cannabinoide, la psicosis aguda y los problemas cardiovasculares.

Síndrome de hiperemesis cannabinoide

Éste síndrome es común en consumidores habituales de marihuana que llevan mucho tiempo consumiendo. Cursa con crisis alternas de vómitos severos, náuseas y dolor abdominal que suelen remitir a las 48h. Estos vómitos excesivos pueden provocar deshidratación, que en ocasiones puede ser bastante peligrosa. Las personas que desarrollan este síndrome dicen que las duchas calientes proporcionan cierto alivio temporal de los síntomas.

La marihuana tiene cierto efecto anti-nauseoso sobre el sistema nervioso central, pero el consumo continuado hace que este efecto pueda ser reducido, y siendo que el THC y otros cannabinoides pueden aumentar la probabilidad de problemas estomacales, no es de extrañar que aparezcan náuseas y vómitos. Aun así, a algunas personas que padecen el síndrome de hiperémesis cannabinoide les resulta difícil aceptar que la marihuana provoque esta afección, ya que la entienden como un remedio para las náuseas y los vómitos, y no como una causa.

Este síndrome se puede tratar con hidratación y medicación contra las náuseas, para evitar los peligros de una deshidratación, aunque también es conveniente interrumpir el consumo de marihuana durante un tiempo para evitar la reaparición de síntomas.

Psicosis aguda

Se llama psicosis aguda a un episodio puntual, que se resuelve en un corto periodo de tiempo, en el que una persona pierde contacto con la realidad y comienza a tener un comportamiento inusual. Suele estar ligada a un suceso traumático o de mucha tensión, al consumo de tóxicos, como el cannabis, o a una abstinencia repentina tras un consumo prolongado de algún tipo de tóxico. La persona afectada puede experimentar trastornos del estado de ánimo, alucinaciones (ver o escuchar cosas que no existen) y delirios (tener falsas creencias sobre la realidad).

Puede parecer algo sin mucha importancia, ya que la mayoría de episodios de psicosis son agudos y pasajeros, pero la marihuana, y otras drogas alucinógenas, también está relacionada a la aparición temprana de psicosis en personas propensas a trastornos psicóticos, como la esquizofrenia. En otras palabras, una persona propensa a tener esquizofrenia, podría desarrollar la enfermedad con el tiempo, o no desarrollarla nunca, pero el consumo de marihuana propicia una aparición más temprana de lo que hubiera ocurrido de forma natural. También se ha relacionado la marihuana con el desarrollo de enfermedades mentales en personas que, previamente al consumo de cannabis, no tenían predisposición y nunca hubieran desarrollado problemas psicóticos.

Aunque es cierto que reducir o eliminar el consumo de marihuana disminuye el riesgo de tener un primer episodio psicótico, lamentablemente, quienes ya han desarrollado un trastorno psicótico no pueden eliminar el problema al eliminar el consumo de cannabis. Como ya hemos comentado, el consumo de marihuana podría desencadenar un trastorno psicótico, de forma que, aún dejando de consumirla, los síntomas no desaparecerían; una vez la marihuana ha encendido este interruptor, no hay forma fácil de apagarlo.

Problemas cardiovasculares

Hasta el momento, se ha demostrado que el consumo de marihuana hace que el corazón lata más rápido, y que aumente la presión arterial de una persona inmediatamente después de su consumo. Esto no tiene por qué ser un problema, ya que es algo puntual limitado en el tiempo, pero si el consumo es repetido durante mucho tiempo, puede acarrear problemas cardiovasculares.

Muchos estudios sugieren que fumar marihuana puede dar lugar miocarditis, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, pero es realmente difícil separar los efectos de la marihuana en el aparato cardiovascular, de los efectos del propio humo que se produce al fumarla. La marihuana fumada produce numerosas sustancias similares a las que se encuentran en el humo del tabaco, que son dañinas tanto para los pulmones como para el aparato cardiovascular. Por ello se necesitan más investigaciones para conocer cuál es el impacto real que  tiene el consumo de la marihuana sobre el aparato cardiovascular.

En resumen, la investigación sobre si la marihuana puede causar la muerte es limitada, aunque todo apunta a que puede ocurrir, pero muy excepcionalmente. El hecho de que el consumo de marihuana apenas sea mortal no implica que no pueda tener efectos perjudiciales para la salud de sus consumidores, ya que puede dar lugar a numerosos problemas, sobre todo psicóticos o mentales. Cabe destacar que no existe una cantidad “segura” que se pueda consumir para evitar este tipo de problemas, ya que los episodios psicóticos pueden aparecer tras un tiempo consumiendo cannabis o tras la primera vez que se prueba, es una lotería. Por ello, aún estamos lejos de considerar la marihuana como una sustancia inofensiva.

Referencias:

Brody, J. E. (2020). ¿Tu corazón está preparado para la marihuana?. The New York Times. https://www.nytimes.com/es/2020/11/12/espanol/marihuana-riesgo-cardiovascular.html

Health Effects of Marijuana (2021). CDC: Centers for Disease Control and Prevention. https://www.cdc.gov/marijuana/health-effects/es/index.html

O’Malley, G. F., & O’Malley, R. (2020). Marihuana. Manuales MSD. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/temas-especiales/drogas-recreativas-e-intoxicantes/marihuana?query=marihuana

Randall, K., & Hayward, K. (2019). Emergent Medical Illnesses Related to Cannabis Use. Missouri medicine, 116(3), 226–228. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6690288/

 

Andrea Sirvent

Andrea Sirvent (GlóbuloAzul)

Graduada en enfermería por la Universidad de Valencia, así como instructora de Soporte Vital Básico y Desfibrilador Externo Automático (DEA), certificado por la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC). Trabajó durante un tiempo para el servicio público de sanidad en Inglaterra (NHS), y como instructora en la Federación de Salvamento y Socorrismo de la Comunidad Valenciana (FSSCV). Actualmente ejerce como enfermera en la unidad de críticos (Unidad de Cuidados Intensivos y Unidad de Reanimación) del hospital Marina Baixa de Villajoyosa, en Alicante, y se encuentra cursando un Experto en Cuidados Críticos Enfermeros.

Continúa leyendo