Los antiguos tratamientos de los médicos babilonios

¿Has oído hablar alguna vez de los babilonios? ¿Sabías de sus tratamientos tan particulares?

 

El arte de curar de los médicos babilonios no diferenciaba entre la magia, la medicina y la religión cuando de expulsar las fuerzas del mal que había en el cuerpo se trataba.

La medicina era considerada un arte sagrado que solo podía aprenderse en el templo, lugar donde se aprendía a leer, a escribir, conocimientos de religión, astrología, literatura, magia, adivinación y secretos de ritos.

Los conceptos terapéuticos babilónicos tenían la creencia de que todas las dolencias terrenales tenían una causa en la voluntad de los dioses (teúrgia), por eso, la medicina se consideraba sagrada, ya que se trataba de una práctica de invocación de poderes a seres ultraterrenos, como los ángeles o los dioses, para atraer salud física y paz espiritual.

Célebres teúrgos de la época fueron el emperador Juliano el Apóstata y los filósofos Jámblico, Siriano y Procio.

Entrada de Alejandro en Babilonia. Charles Le Brun. 1665
Entrada de Alejandro en Babilonia. Charles Le Brun. 1665

Formas de tratar las enfermedades de los antiguos médicos babilonios

El arte médico de esta civilización requería de 3 categorías de sacerdotes, médicos o curanderos, que eran conocidos de la siguiente forma:

  • Baru, se encargaba de dar el diagnóstico y el pronóstico, lo que se consideraba de vital importancia antes de recetar alguna medicina o hacer alguna práctica quirúrgica.
  • Ashipur, era el exorcista que arrojaba los demonios del cuerpo, tenía un carácter más parecido a lo que hoy día conocemos como sacerdotes.
  • Asu, el que suministraba los medicamentos, preparaba las recetas o brebajes y realizaba las intervenciones quirúrgicas. Una mezcla entre lo que conocemos hoy día como cirujano y farmacéutico.

Esta forma de organizarse les ayudaba a desarrollar tres tipos de métodos para tener una buena salud, el método diagnóstico, de curación y preventivo.

1. Métodos de diagnósticos de los médicos babilonios

Era un método que se apoyaba en la adivinación a través de diferentes técnicas, por ejemplo:

  • El examen de conciencia era imprescindible en esta civilización para poder sanar, por eso se hacía una especie de interrogatorio (catarsis) para que el hombre se liberara de sus culpas y pecados.
  • La piromancia era el método con el que se adivinaba el futuro del enfermo a través del color, el chasquido o la disposición de una llama.
  • La oniromancia, consistía en la adivinación a través de la interpretación de los sueños.
  • La economancia, se basaba en la interpretación del dibujo que realiza el aceite al ser mezclado con agua.
  • La hepatoscopia, con esta práctica se sacrificaba un animal, el cual podía ser un cordero o un cabrito, para estudiar su hígado. Su forma, color, volumen y surcos podía dar detalles al adivinador sobre el enfermo.

2. Métodos de curación

La principal técnica de curación era el relato, algo parecido a lo que los psicólogos de hoy día realizan en sus consultas. La idea era que el paciente comprendiera la fuente y curso que tendría su enfermedad. Otras veces el relato se dirigía directamente a los demonios para obligarlos a marcharse.

Otra forma de curación que se utilizaba era el masaje, el cual se realizaba con aceites de plantas aromáticas y medicinales y conjuros que se registraban en el libro de encantamientos conocido como Mushu’u. De esta forma, se trataban problemas de migrañas, se aliviaba el dolor, se facilitaba el parto, se recuperaba de un cansancio importante, se mejoraba la circulación y servía para recomponerse de la parálisis local.

También hacían tratamientos quirúrgicos como la curación de heridas, trepanaciones, operaciones de cataratas, flebotomías, amputaciones, evacuación de abscesos. Las operaciones se hacían con rituales y tenían un carácter ceremonial con la intención de atraer la energía sobrenatural que se necesitaba y deseaba. Se consideraba que la eficacia del tratamiento dependía de la ética y de la suspensión de psiquis para recibir la energía divina.

3. Métodos preventivos

Un método preventivo era el uso de amuletos que se colocaban en las muñecas y tobillos. De esta forma se evitaba que los demonios entraran al cuerpo, ya que se pensaba que entraban por las extremidades.

Para los médicos babilonios la higiene personal y pública era indispensable para evitar enfermedades. Como medida pública separaron a los leprosos de las personas sanas expulsándolos de las ciudades y crearon comarcas especiales para ellos.

Archivos médicos de Babilonia

En aquella época tanto los enfermos, los familiares y los sacerdotes grabaron en tablillas los síntomas y tratamientos que utilizaban. También se grababan todos los inventos de la época, muchos de ellos relacionados con la medicina o aprovechados por ésta como los pesos y medidas.

Las fuentes médicas más antiguas y que se encuentran escritas provienen de las civilizaciones mesopotámicas y sumerias. En efecto, el documento médico más antiguo de esta civilización encontrado en 1974 en Nippur es una tablilla sumeria negra del tercer milenio que cuenta con 15 recetas médicas.

El código de Hammurabi
El código de Hammurabi

El código de Hammurabi, una columna de basalto negro conservada en el museo de Louvre, representa un importante indicio de los aportes de la actividad médica de Babilonia.

La práctica médica babilónica fue considerada brujería o magia negra durante la Edad Media, época hasta la que se practicó abiertamente.

Referencias

Pangas, J. C. (1988). El arte de curar babilónico. Las fuentes para su estudio. Estudios de Asia y África, 23(2 (76)), 313–328. http://www.jstor.org/stable/40312071

Gargantilla, M. P. (S/F). Historia curiosa de la medicina: de las trepanaciones a las guerras bacteriológicas.

 

 

Pau Mateo

Pau Mateo (Diario de un MIR)

Graduado en Medicina y Cirugía por la Lithuanian University of Health Sciences (LSMU). Ha trabajado como médico mutualista, como médico de familia y como médico de urgencias. Coautor de varios artículos científicos publicados en revistas de gran impacto en el ámbito médico, en la actualidad ejerce como Médico Interno Residente (MIR) de Cirugía Torácica en el Ospedale di Circolo en Varese, Italia. Además de esto, cuando le queda tiempo libre, lo utiliza para divulgar a diario contenidos de ciencia y medicina en su canal de YouTube llamado Diario de un MIR. Ah, y por si fuera poco, acaba de publicar su primer libro, llamado también Diario de un MIR.

Continúa leyendo