La vacunación en todas las etapas de la vida, esencial para una vida sana y un envejecimiento saludable

La aprobación del calendario vacunal a lo largo de la vida supuso un cambio de paradigma, pero la vacunación en adultos es todavía hoy un gran desafío

vacunación en adultos
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España tiene una gran cultura de prevención relacionada con la vacunación. Y esta ha sido una de las razones por las que se han alcanzado altas tasas de vacunación frente al coronavirus. Sin embargo, existe vida –y vacunas– más allá de la COVID-19.

En el ‘V Foro Salud Pública: Vacunas, ciencia y longevidad’, organizado por Wecare-U con el apoyo de Fundamed y GSK, destacó el valor de la prevención, ya no solo de manera puntual o en casos excepcionales, como una crisis sanitaria, sino una prevención en todas las etapas de la vida.

El calendario vacunal a lo largo de toda la vida, aprobado en 2018 e implantado en 2019, fue un “cambio de paradigma”, señaló Manuel Méndez Díaz, médico de administración sanitaria en programas de salud y vacunas del departamento de Salud Pública del Gobierno de Aragón. Y es que no se puede hablar de las vacunas de los niños sin hablar de los adultos y viceversa, pues la vacunación en la infancia tiene gran repercusión –positiva– en la madurez.

Ana Hernando, directora de Relaciones Institucionales del Área de Vacunas de GSK España apuntó a conceptos como inmunosenescencia o inmunosupresión. “A finales de esta década, el número de mayores de 60 años se incrementará en un tercio. El envejecimiento y la aparición de resistencias a los antimicrobianos requerirá la actualización de los programas de vacunación del adulto y el desarrollo de vacunas seguras y eficaces en este colectivo”, indicó.

Beneficios del calendario a lo largo de toda la vida

La aprobación del calendario vacunal para toda la vida coincidió con la llegada de recomendaciones por parte del Consejo de Ministros de la UE. “Mencionaban la necesidad de que los programas de vacunación tuvieran un enfoque a lo largo de la vida, pues contribuye a una vida sana y al envejecimiento saludable”, explicó Aurora Limia, jefa de Área de la Subdirección General de Promoción, Prevención y Calidad de la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad.

Este calendario supone grandes ventajas, como que las recomendaciones acordadas en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) se implantan en todas las comunidades, lo que aumenta la confianza entre la población. Pero también existen amenazas, como el suministro. Para atajar este problema, “hay que mejorar los procedimientos de adquisición de vacunas y discutir mecanismos de contingencia”, considera Limia.

Las próximas revisiones previstas por el Ministerio de Sanidad son la vacunación de gripe en la población infantil, la vacunación de rotavirus en población infantil y el VPH a varones. Otros de los temas a evaluar serán meningococo B, con motivo de un estudio de efectividad reciente, y los resultados del estudio de seroprevalencia en España, con lo que la Ponencia de Vacunas tendrá que “evaluar y repensar alguno de los programas del calendario”. Además, las comunidades ya están en proceso de implementar la vacunación frente al herpes zóster. “Esto es lo más próximo, pero probablemente también haya que revisar la vacunación en adultos y en condiciones de riesgo”, informó Limia.


Como destacó Pilar Aparicio, directora general de Salud Pública, se sigue completando ese calendario cada año, donde “son muy importantes las vacunas de la infancia, pero también a lo largo de todo el proceso vital”. De hecho, durante el embarazo o el envejecimiento, juegan un “papel clave”, insistió.

Retos de la vacunación en el adulto

Alcanzar altas coberturas más allá de la infancia y los grupos de riesgo es todo un desafío. Jaime Pérez, médico especialista en Medicina Preventiva de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de Murcia, puso sobre la mesa los retos de la vacunación en el adulto. Entre otros, identificó la conciencia de que las vacunas son algo de niños, el hecho de que prima la asistencia sobre la prevención o que los adultos tienen más miedo a los efectos adversos.

Sin embargo, “si el adulto tiene conciencia de que la enfermedad es importante y de que la vacuna es eficaz y segura, se vacuna”, declaró. Por ello, se deben hacer “estrategias de captación”. En definitiva, Pérez aboga por la necesidad de fijar un calendario de vacunación en adultos, a pesar de lo complicado que pueda ser su ejecución.

Enseñanzas de las que sacar partido

Para Juan Camacho, director General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, la principal enseñanza de la pandemia es que “podemos hacer las cosas de manera distinta”. Ejemplo de ello es que “nos hemos flexibilizado como sistema”, habilitando nuevas infraestructuras para vacunar.

Sin embargo, teme que el olvido sea uno de los grandes problemas que encontremos los próximos años, porque “la gente quiere olvidarse de la pandemia”. El truco, apuntó, es la organización: “más profesionales y más dotación presupuestaria”.

En este punto coincidió Elena Andradas, directora General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien se ha marcado tres objetivos para 2022: reorganización de la dirección general de Salud Pública para lograr un equipo más integrado y eficiente, dotación de recursos óptima y reforzar los sistemas de información.

Asimismo, Santiago de Quiroga, vicepresidente de Fundamed, recalcó que se debe apostar más por la Salud Pública: “Si algo hemos aprendido es que no hay que perder ese activo; hagamos que la Salud Pública dé un paso adelante y tenga el protagonismo que se merece para contribuir a la sociedad, la economía y la salud”.

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