La vacunación contra el herpes zóster avanza (a diferentes ritmos) en España

La ‘culebrilla’ es una enfermedad infecciosa que se caracteriza por un dolor intenso asociado a un sarpullido o a la aparición de ampollas en la piel

La inmunosenescencia se define como el declive de las distintas funciones inmunitarias que presenta una persona debido al proceso vital de envejecimiento. De igual manera que envejecen la piel, los huesos y los ojos, también hace lo propio nuestro sistema inmunitario. Por ello, los especialistas insisten en la importancia de vacunar a los adultos del mismo modo que se lleva a cabo con los niños.

“Al igual que se insiste en la importancia de prevenir los problemas traumatológicos y las caídas en los mayores, hay que concienciar sobre la prevención ante determinadas enfermedades. Queremos encontrarnos bien, activos y con un envejecimiento saludable”, explica Javier García, director Gerente de la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA).

Si bien las recomendaciones nacionales de vacunación se establecen en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de España, tanto la ejecución como la gestión y evaluación efectivas de los programas de vacunación son competencia específica de las Comunidades Autónomas (CC. AA.)

Esta circunstancia provoca, en ocasiones, ritmos diferenciados en la puesta en marcha de los programas de prevención, al requerirse la valoración de aspectos demográficos y epidemiológicos unidos a disponibilidad presupuestaria a nivel regional. 

No obstante, existen determinadas situaciones ante las cuales las CC. AA actúan casi al unísono. Un ejemplo cercano sería la vacunación frente a la COVID-19, y más recientemente, la vacunación frente al herpes zóster (HZ) en pacientes de riesgo. 

El HZ o culebrilla es una enfermedad infecciosa causada por la reactivación del virus de la varicela zóster. Se caracteriza por un dolor intenso asociado a un sarpullido o a la aparición de ampollas en la piel. La erupción suele localizarse en la cintura o en la espalda, donde aparece frecuentemente con una forma alargada, aunque también puede aparecer en los brazos o en la cara, pudiendo afectar a los ojos, los oídos o la boca.

Según el Instituto de Salud Carlos III de Madrid (ISCIII), el 30 por ciento de la población sufre de HZ, sobre todo a partir de los 50 años. La complicación más frecuente de esta enfermedad es la neuralgia post-herpética, que aparece en el 10-15 por ciento de los casos y se caracteriza por un dolor intenso con carácter persistente que puede llegar a ser muy invalidante. 

“Esta enfermedad cursa con una intensidad baja en algunos casos, pero en otros provoca secuelas muy importantes en su salud e incluso a nivel cognitivo”, añade el portavoz de CEOMA. 

En marzo de 2021, El Ministerio de Sanidad aprobó la recomendación de vacunar contra el HZ a los mayores de 18 de seis grupos de riesgo (trasplantes autólogos, trasplantes de órganos sólidos, tratamientos con fármacos anti-JAK, VIH, hemopatías malignas y con tumores sólidos en tratamiento con quimioterapia) y a las personas mayores de 65 años.

En este sentido, a lo largo de 2022, todas las CC. AA. han puesto en marcha el programa en los pacientes de riesgo, salvo Andalucía que, por el momento, administra la vacunación sólo al primero de los 6 grupos.

“El propio Ministerio ya determinó hace dos años que se vacunase contra esta enfermedad, pero no existe un presupuesto específico para poder llevarlo a cabo. Las CC. AA. reclaman una partida presupuestaria para poder afrontar la adquisición de las vacunas”, puntualiza García. 

La apuesta de cada CC.AA.

Durante el último año, las CC. AA han preparado a sus regiones para comenzar a vacunar contra este virus a la población mayor de 65 años

Sin embargo, por el momento, solo tres han iniciado, de manera efectiva, la vacunación sistemática en adultos sanos de 65 años o de 65 y 80 años. Desde mayo de 2022, la Comunidad de Madrid vacuna a los nacidos en 1942 y 1957, al igual que Cataluña, que comenzó su campaña en septiembre de este año. Por su parte, Asturias vacuna ya a los nacidos en 1957. 

“CEOMA se encuentra en conversaciones con todas las CC. AA. y estamos siendo muy bien acogidos por parte de los consejeros y los directores generales de Salud Pública. Es un tema que preocupa, la cuestión es quién comienza con la campaña y cómo consiguen presupuesto”, añade.

Respecto a las regiones que han anunciado la puesta en marcha del programa en adultos en los próximos meses, Castilla y León ha adquirido 40.000 dosis para vacunación sistemática a los adultos de 65 años mientras que Ceuta, Melilla y Castilla-La Mancha también han anunciado que comenzarán a vacunar a las personas de 65 y 80 años a partir de 2023.

Baleares ha comunicado su decisión de avanzar en mayores de 65 años, Murcia comenzará en 2023 con la vacunación a los nacidos en 1958 y Cantabria lo ha incluido recientemente en sus presupuestos del próximo año. 

Lo más importante era llamar la atención para que los propios mayores la soliciten y las administraciones públicas sean conscientes de esta enfermedad”, concluye Javier García.

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