La OMS anima a investigar más sobre los microplásticos

Los microplásticos están por todas partes, pero sus efectos sobre la salud humana son aún desconocidos.

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La contaminación por plásticos es un problema que está a la orden del día, y continuamente leemos noticias que nos alertan de la presencia de microplásticos en el aire, en la ropa, en la comida que llega a nuestro plato y por supuesto en el agua: se han detectado en el mar, en ríos, en aguas residuales y en agua tanto del grifo como embotellada. Sin embargo, y como ya comentábamos en un reportaje publicado en Muy Interesante el año pasado, se sabe poco sobre el efecto de estas diminutas partículas en la salud humana.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha hecho eco de estas lagunas y acaba de publicar un extenso informe que recopila la información existente hasta el momento sobre la presencia de microplásticos en el agua potable, instando a investigar más sobre el tema y a paliar el problema de la contaminación por plásticos.

“Necesitamos urgentemente más datos sobre los efectos en la salud de los microplásticos, que están presentes en todas partes, incluso en el agua que bebemos”, ha explicado en un comunicado Maria Neira, directora del Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud de la OMS. “La escasa información disponible parece indicar que el agua potable contaminada por estos materiales no es perjudicial para la salud, al menos a los niveles actuales. No obstante debemos seguir estudiando este asunto y evitar que la contaminación por plásticos siga aumentando en todo el mundo”.

El informe publicado por la organización resume el estado de conocimiento en la materia, que es escaso y confuso. Al parecer, las partículas de plástico que miden más de 150 micras no se absorben por el organismo y se eliminarían fácilmente. El problema podría estar en los nanoplásticos, que al tener un diámetro más pequeño podrían atravesar las membranas celulares, pero se sabe poco sobre su absorción y distribución.

“Necesitamos realizar más estudios para conocer mejor la exposición a los  microplásticos y sus posibles efectos en la salud de las personas. Con ese fin se han de obtener métodos normalizados para medir las partículas microplásticas en el agua, analizar las fuentes y la presencia de estos materiales en el agua dulce y evaluar la eficacia de los distintos procesos de tratamiento”, expresa el comunicado de la OMS.

En el informe se destaca la ausencia de datos suficientes para cuantificar las entradas de microplásticos en el agua y determine las fuentes primarias específicas de las que proceden. Además, la contaminación también puede tener lugar durante el tratamiento, distribución y embotellamiento del agua.

 

No hay motivos para alarmarse

Con respecto a las consecuencias de la exposición a los microplásticos sobre la salud, la OMS recuerda que no hay estudios específicos que evalúen el efecto en humanos, y tan solo se disponen de unos pocos trabajos realizados en animales y llevados a cabo con metodología cuestionable. Aunque algunos datos sugieren que la absorción e impacto de los microplásticos de menos de 50 micras en animales de laboratorio serían muy limitados, la organización resalta que se desconoce cuál es el efecto en humanos, si bien por el momento toda la información fiable al respecto nos estaría diciendo que no hay motivos para alarmarse.

Además, el comunicado destaca que al tratar las aguas residuales se elimina más del 90% de los microplásticos presentes en las mismas, y que el tratamiento convencional del agua potable elimina las partículas de diámetro inferior a una micra. Sin embargo, gran parte de la población mundial no se beneficia actualmente de sistemas adecuados de tratamiento de aguas y residuos. Al luchar contra la exposición humana al agua contaminada por heces, las comunidades pueden actuar simultáneamente contra los efectos de los microplásticos.

 

Urge atajar el problema del plástico

Independientemente de que los microplásticos sean inocuos o no para la salud humana, lo cierto es que el problema de la contaminación por plásticos es un grave problema medioambiental, que está alterando los ecosistemas y poniendo en peligro la vida de mucho organismos marinos. Las noticias de ballenas con el estómago repleto de plástico o de tiburones atrapados en los deshechos son solo la punta del iceberg de un problema de enormes dimensiones que es urgente atajar con medidas y legislación efectiva.  

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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