La enfermedad que puede hacer que se te paralice la mitad de la cara: Parálisis de Bell

Una parálisis facial es la pérdida de la capacidad móvil de los músculos faciales, parcial o total, de la movilidad, haciendo que la cara se vea “caída”

 

La parálisis facial es una enfermedad que afecta al nervio facial. Es una condición médica que puede ocurrir como resultado de un daño repentino del nervio, debilidad facial, parálisis de Bell, etc. La parálisis facial suele ser el resultado de una condición médica o enfermedad diferente debido a la cual el nervio facial se vio afectado.

¿Qué es la parálisis facial?

La parálisis facial es la incapacidad de mover los músculos faciales de uno o ambos lados de la cara. Las lesiones nerviosas derivadas de trastornos congénitos (existentes desde el nacimiento), traumatismos o afecciones como derrames cerebrales, tumores cerebrales o parálisis de Bell pueden causar parálisis facial. Esta enfermedad puede afectar a uno o ambos lados de la cara, provocando la caída de los rasgos, así como dificultades para hablar, parpadear, tragar saliva, comer o interactuar mediante expresiones faciales naturales.

Cuando se daña el nervio facial, comúnmente conocido como el nervio craneal número 7, se produce una parálisis facial. El nervio facial controla varios procesos de la cara, como la estimulación de los músculos que controlan los movimientos faciales, la glándula que produce lágrimas, el pequeño músculo del oído que amortigua determinados ruidos, el receptor del gusto en la lengua y la sensibilidad en una pequeña zona de la piel del oído. Dependiendo de la gravedad y la localización de la lesión del nervio facial, ésta puede afectar a varios elementos de la cara.

Enfermedades que causan parálisis facial

La parálisis de Bell es una enfermedad que produce una parálisis momentánea de los músculos faciales. Se produce cuando el séptimo nervio craneal se inflama y se hincha como consecuencia de una afección como una infección vírica (el nervio que controla los músculos faciales). La parálisis de Bell hace que la cara se caiga de un lado o, en casos raros, de ambos lados. Puede tener una sonrisa torcida o un párpado obstinado. Estos efectos secundarios suelen durar unos meses y desaparecen por sí solos. Sir Charles Bell, un cirujano escocés que caracterizó originalmente la enfermedad en el siglo XIX, le dio su nombre.

Esta afección se ha relacionado con una mayor incidencia de otras enfermedades, como el embarazo y la diabetes. La parálisis facial es más frecuente en el tercer trimestre y normalmente desaparece tras el nacimiento del bebé. También puede desarrollarse en el periodo posparto en algunas circunstancias.

La parálisis facial congénita es aquella que puede estar presente al nacer, y la causa suele ser desconocida. En el pasado, cuando los bebés nacían con fórceps, era frecuente que se dañara el nervio facial. La parálisis facial congénita puede formar parte de un síndrome que afecta a uno o ambos lados de la cara.

El síndrome de Moebius es una forma rara de parálisis facial bilateral que también afecta al sexto nervio craneal (nervio abducens), que controla el movimiento lateral de los ojos. El síndrome de Moebius se manifiesta de diversas maneras, por lo que es difícil de identificar al nacer. Además, con frecuencia se ven afectados otros nervios craneales y son frecuentes las anomalías en las extremidades, los músculos del tórax, los párpados, el oído y las malformaciones labiales. Muchos pacientes siguen gozando de buena salud. Se desconoce la causa exacta de este síndrome.

La parálisis facial puede estar causada por diversos virus, como el de la varicela-zóster, el del herpes simple y el de Epstein-Barr (VEB). El síndrome de Ramsay-Hunt está causado por el virus de la varicela-zóster, y se caracteriza por molestias en el oído, parálisis facial regional y una erupción en el canal auditivo. La pérdida de audición, la intolerancia grave al ruido y la disminución del lagrimeo son síntomas del síndrome de Ramsay-Hunt. En comparación con la parálisis de Bell, la recuperación completa es menos frecuente, y son más los pacientes que desarrollan una pérdida sensorial completa y una sincinesia. La parálisis facial también puede estar causada por infecciones de oído, mononucleosis infecciosa y SIDA.

Una apoplejía es una causa más peligrosa de parálisis facial. Cuando los nervios que controlan los músculos faciales se destruyen en el cerebro tras un ictus, se produce la parálisis facial. El daño a las células cerebrales se desencadena por una escasez de oxígeno o por un exceso de presión sobre las células cerebrales producido por una hemorragia, dependiendo de la naturaleza del ictus. En cada situación, las células cerebrales pueden ser aniquiladas en minutos.

Además de estas enfermedades, los traumatismos (intra y extracraneales), las cirugías, la enfermedad de Lyme, etc., pueden causar parálisis facial.

Síntomas

La piel flácida alrededor de la ceja, el ojo, la mejilla y la boca son signos de parálisis del nervio facial. Cuando un músculo pierde su capacidad de movimiento, se relaja por completo, al igual que la piel que hay sobre él. Algunas personas pueden conservar cierto control de los músculos faciales o sufrir espasmos o contracciones musculares, mientras que otras son incapaces de operar ningún músculo del lado afectado de la cara. Se puede padecer sequedad ocular y otros problemas oculares, ya que la enfermedad impide cerrar el párpado. La parálisis del nervio facial puede dificultar la alimentación y el habla.

También puede observar que, en el lado afectado, puede tener dolor alrededor de la mandíbula o dentro o detrás de la oreja, mayor sensibilidad al sonido, dolor de cabeza, pérdida del gusto y cambios en el número de lágrimas y saliva que produce.

Pruebas de diagnóstico

Su médico le examinará visualmente la cara para determinar el alcance de su parálisis. Le preguntará sobre la aparición de los síntomas, la rapidez con la que ha progresado la parálisis y si tiene algún control muscular sobre la parte de la cara afectada. El médico también le preguntará sobre cualquier otro síntoma que pueda tener, como la pérdida de audición o el tinnitus (un pitido persistente en los oídos).

Se examina todo el nervio facial mediante una resonancia magnética. Su médico puede proponerle una RMN que utilice gadolinio como agente de contraste o tinte. El tinte se desplaza hasta el nervio facial tras ser inyectado en la circulación, revelando los focos de inflamación.

La prueba del reflejo de estapedio es un tipo de prueba de audición que utilizan los audiólogos para determinar las deficiencias del séptimo nervio craneal. Los audiólogos están especializados en la pérdida de audición, los problemas de equilibrio y los trastornos relacionados.

Tratamiento

La parálisis facial puede ser intermitente o permanente. El equipo de cirugía plástica facial decide el tratamiento adecuado en función del tiempo que haya durado la parálisis, la etiología y si la parálisis es completa o incompleta (o parcial).

Las opciones de tratamiento son la cirugía de la parálisis facial, las transferencias de nervios, la transferencia del tendón del temporal, la transferencia del músculo gracilis, el injerto del nervio facial cruzado, etc.

Referencias:

Bell’s Palsy (2020). Cleveland Clinic. https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/5457-bells-palsy

Facial Paralysis. (2022). Johns Hopkins medicine. https://www.hopkinsmedicine.org/health/conditions-and-diseases/facial-paralysis

Moores, D. (2018). Facial Paralysis. Healthline Media. https://www.healthline.com/health/facial-paralysis

Rubin, M. (2022). Parálisis de Bell. Manuales MSD. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/enfermedades-cerebrales,-medulares-y-nerviosas/trastornos-de-los-pares-craneales/par%C3%A1lisis-de-bell?query=bell

Amyad Raduan

Amyad Raduan (GlóbuloAzul)

Licenciado en Medicina por la Universidad Miguel Hernández de Elche, con Máster propio en Integración y Resolución de Problemas Clínicos en Medicina por la Universidad Alcalá de Henares, Máster en Medicina Clínica por la Universidad Camilo José Cela y actualmente realizando un Máster Oficial en Investigación Clínica por la Universidad Miguel Hernández de Elche. También es Diplomado en Transporte Sanitario Medicalizado. En la actualidad, ejerce como Médico Residente en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, en el Hospital Vega Baja de Orihuela (Alicante). Asímismo, es dueño y fundador de la empresa de divulgación científica especializada en medios audiovisuales, GLÓBULO SALUD SL, a través de la cual coordina a un equipo de médicos, ilustradores y animadores. (Canal de YouTube)

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