La clave para tener un cerebro sano

Nuevas pruebas de que el ejercicio, incluso la actividad física casual de baja intensidad, puede mejorar la salud del cerebro a corto y largo plazo.

Cada vez hay más evidencia científica de que el ejercicio puede beneficiar al cerebro y ayudar a mantener la función cognitiva, incluida la memoria.

Ahora, un equipo dirigido por Michelle Voss, de la Universidad de Iowa (EE. UU.) ha descubierto más evidencia en apoyo de la idea de que los beneficios de un solo entrenamiento pueden predecir los efectos positivos de la actividad física frecuente a largo plazo.

El equipo presentó estos hallazgos en el simposio de la Sociedad de Neurociencia Cognitiva de este año en San Francisco, California.

Como explica la presidenta del simposio, Wendy Suzuki, de la Universidad de Nueva York, "existe un vínculo fuerte y directo entre la actividad física y cómo funciona su cerebro". "Las personas todavía no vinculan la salud física con la salud cerebral y cognitiva; piensan en ponerse un bikini o perder ese último kilo, no en todos los sistemas cerebrales que mejoran y mejoran cada vez que hacen ejercicio".

Sin embargo, el estudio tiene como objetivo alentar a todo el mundo a ver el  ejercicio de manera diferente.

 

Beneficios tanto a corto como a largo plazo



Según los autores, este estudio es el primero de su tipo: analiza tanto los beneficios a corto como a largo plazo que el ejercicio aporta a la salud del cerebro, mientras que normalmente, los científicos se centran en estos dos aspectos por separado.

En el estudio, los voluntarios acordaron someterse a escáneres de resonancia magnética funcional que miden la actividad cerebral y tomar pruebas para evaluar su memoria de trabajo. Se sometieron a estas evaluaciones una vez después de sesiones de entrenamiento individuales de ejercicio de intensidad ligera y moderada, y luego nuevamente después de un programa de acondicionamiento físico de 12 semanas.

Después de estas evaluaciones, los científicos descubrieron que aquellos que tuvieron la mayor cantidad de mejoras en la conectividad de la red cerebral y los mayores beneficios cognitivos después de los entrenamientos individuales también tuvieron efectos positivos igualmente importantes al final de sus programas de entrenamiento.

Para el propósito de esta investigación, también notaron que optaron por bicicletas reclinadas con pedales motorizados, lo que significaba que los participantes tenían la opción de pedalear activamente o permitir que los pedales girasen automáticamente.

"Esta característica nos permitió mantener constante la velocidad del pedal mientras solo cambiaba la frecuencia cardíaca entre las condiciones de actividad de intensidad ligera y moderada. Esto es novedoso para los paradigmas de ejercicio agudo, que a menudo usan sentarse como una condición de control", comenta Michelle Voss , líder del trabajo.

En el futuro, los investigadores esperan replicar sus hallazgos en estudios con una cohorte de participantes más grande.

En este momento, los investigadores están reclutando participantes para una prueba que aumentará la duración del programa de acondicionamiento físico a 6 meses para permitir que los voluntarios obtengan más beneficios fisiológicos.

Aún así, señala que los resultados muestran cuán importante es mantenerse físicamente activo. "Piense en cómo la actividad física puede ayudar a su cognición hoy y vea qué funciona", aclara la experta. "Día a día, los beneficios de la actividad física pueden sumar".

Los autores explican que, incluso con toda la evidencia sobre los beneficios del ejercicio para el cerebro, hay muchas preguntas que quedan sin respuesta. Estos incluyen: "¿Qué tipos de ejercicio funcionan mejor para proporcionar estas mejoras?" Sin embargo, también expresa la esperanza de que la investigación adicional pueda, poco a poco, proporcionar todas las respuestas necesarias.

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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