Hacer ejercicio a última hora no te quita el sueño

¿Es verdad eso de que practicar deporte por la tarde-noche hace que duermas peor? Esto dice el último estudio.

Existen muchas discusiones en torno a cuál es la hora idónea para realizar ejercicio físico, y una de las creencias más arraigadas indica que hacer deporte antes de irse a dormir no es lo más recomendable, porque el cuerpo no está totalmente relajado y puede ser difícil conciliar el sueño.

Esto puede suponer un problema pues, con los horarios de trabajo habituales y las responsabilidades familiares, encontrar un hueco a lo largo del día para hacer ejercicio supone hacer encaje de bolillos, y son muchas las personas que tan solo disponen de las últimas horas de la tarde para ir al gimnasio, a la piscina, o para salir a correr por el parque. Sin embargo, los expertos lo tienen claro: sea cual sea la mejor o la peor hora para hacer ejercicio, es mucho peor no hacerlo. Así que, si solo tienes disponible la última hora de la tare, adelante. Diversos estudios han demostrado que, aunque el hecho de practicar  deporte pueda provocar que nos entre sueño un poco más tarde, una vez que caemos en los brazos de Morfeo, nuestro descanso será de mucha mejor calidad que si no hubiéramos hecho ninguna actividad física.

Ahora, un nuevo estudio se suma a la lista de los que nos animan a hacer deporte en cualquier momento del día. Acaba de publicarse en la revista Experimental Physiology, y los resultados indican que practicar 30 minutos de ejercicio de alta intensidad no afecta negativamente al sueño, y además hace que disminuya el apetito.

El experimento se ha realizado con hombres adultos que tuvieron que realizar varios ciclos de ejercicio de alta intensidad intercalados con cuatro minutos de descanso en diversos momentos del día: por la mañana (de 6 a 7 am), a primera hora de la tarde (de 2 a 4 pm) y por la tarde-noche (de 7 a 9 pm). Los investigadores extrajeron muestras de sangre antes y después del ejercicio para analizar las hormonas relacionadas con el apetito, y se realizaron varias pruebas mientras los voluntarios dormían para evaluar las distintas etapas del sueño.

Los resultados indicaron que el ejercicio vespertino no tuvo un impacto negativo sobre el sueño. Además, hacer ejercicio por la tarde o por la noche estaba asociando con una mayor reducción de la grelina, que es la hormona del apetito.

Es necesario investigar más

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la muestra empleada para este ensayo fue relativamente pequeña, y que solo participaron hombres de mediana edad, por lo que hay que ser cautos al extrapolar los resultados a otros grupos de población, pues la regulación del sueño y del apetito están muy influenciadas tanto por el sexo como por la edad.

“Tenemos previsto realizar estudios similares con mujeres, para ver si las respuestas al sueño y al apetito en estos casos vienen determinadas por el sexo. Además estaría bien analizar las respuestas a diferentes tipos de entrenamiento e investigar los efectos a largo plazo”, ha explicado Penélope Larsen, autora principal del trabajo.

En todo caso, si estás buscando excusas para escaquearte del deporte, decir que no se debe practicar a última hora parece, a la vista de las evidencias, que ya no es un buen argumento.      

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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