Guillermo Bell, presidente ejecutivo de Grupo 5

`Grupo 5 trabaja para mejorar la vida de las personas vulnerables´

Hablamos sobre la labor de la empresa ante los retos sociales y sanitarios de la vida tras la COVID-19.

Guillermo Bell, presidente ejecutivo de Grupo 5
Guillermo Bell, presidente ejecutivo de Grupo 5

Al inicio del confinamiento, en marzo de 2020, varios ayuntamientos solicitaron los servicios de Grupo 5 para crear dispositivos de emergencia que pudieran acoger a las personas que vivían en situación de calle. Un año después, la misma compañía, ha lanzado un programa de rehabilitación neurológica, cognitiva y motora post COVID-19. Lo que une a estas dos iniciativas es el compromiso social y la vocación de innovación de Grupo 5, una empresa creada hace 30 años para ofrecer respuestas a los retos sociosanitarios más acuciantes del momento.

- Una empresa que fundamenta su estrategia y procesos a partir de la reflexión ética y que, además, pone en marcha proyectos como “Estigmatismo” o “Buenos tiempos para la ética”… desborda el estereotipo de empresa al uso. ¿Dónde nace este compromiso y hacia dónde llevará a la compañía?

- Este compromiso es el ADN de Grupo 5. Nuestra misión es muy sencilla de explicar: mejorar la calidad de vida de las personas vulnerables de nuestra sociedad. El proyecto “Estigmatismo” tiene como objetivo estudiar el estigma y promover acciones que ayuden a cambiar la mirada social a las personas vulnerables que lo sufren y dentro de él se enmarca por ejemplo la creación de la Cátedra extraordinaria Contra el Estigma promovida por Grupo 5 y la Universidad Complutense de Madrid. En cuanto al proyecto “Buenos tiempos para la ética”, tiene como objetivo formar a nuestros profesionales en aspectos éticos y darles herramientas para afrontar situaciones y toma de decisiones con un impacto ético, que son muy habituales en nuestro día a día. Pensamos que proyectos como estos son esenciales para seguir innovando desde un punto de vista social para una empresa como la nuestra y seguiremos dedicando muchos recursos a ellos en los próximos años.

- En ocasiones se relaciona el trabajo en el ámbito social con la asistencialidad y la beneficiencia. Desde Grupo 5 se pone en valor un enfoque profesional y basado en evidencias científicas. ¿Cómo se plasma en el día a día el equilibrio entre las dos perspectivas?

- La gestión de Grupo 5 se basa en la profesionalidad en primer lugar porque apostamos por la contratación de personas con formación específica y especializada que desempeñan su labor en base a teorías y metodologías concretas. En segundo lugar, aportamos entornos de trabajo innovadores con procesos transversales para la gestión del conocimiento compartido. Y por último creemos en el rigor y la evidencia como base para la mejora continua que aporten nuevas perspectivas y oportunidades para las personas con problemas de salud mental, discapacidad intelectual, daño cerebral, personas sin hogar o infancia y familia. Esto se traduce en estudios e investigaciones que evalúen nuestro trabajo diario y que favorezcan la calidad de vida de nuestros usuarios y usuarias. Y todo ello se enmarca en una visión de los servicios sociales como derecho de las personas vulnerables, que no pueden depender exclusivamente de la buena voluntad o la caridad de los ciudadanos de la sociedad para que esos derechos sean efectivos.

CIAN Rehabilitación Covid GeoSystem10
Robot para rehabilitación de la marcha en las secuelas de la Covid-19 o ictus en CIAN

- Las personas que estaban en situación de vulnerabilidad antes de la crisis provocada por la COVID-19 están sufriendo sus consecuencias tanto o más que el resto de la población. ¿Cuál es la respuesta de una empresa como Grupo 5, cuya misión se centra en mejorar su bienestar y calidad de vida ante esta emergencia?
- En Grupo 5 estamos adaptando los servicios a las nuevas necesidades. Lo hicimos durante el confinamiento cuando tuvimos que reducir las plantillas presenciales en la atención directa a servicios mínimos para reducir el riesgo del impacto de la COVID-19 y continuar con la atención de manera virtual con personas con problemas de salud mental, daño cerebral, discapacidad intelectual o infancia en situación de desprotección.

Ante esa emergencia social Grupo 5 respondió con un trabajo coordinado con los servicios sociales de ciudades como Madrid, Valencia o Tenerife, creando en solo 48 horas dispositivos capaces de atender a cientos de personas con una importantísima inversión económica y de recursos humanos. Este compromiso como empresa en la necesaria colaboración público-privada con Administraciones Públicas en servicios sociales es un ejemplo de nuestro trabajo.
Pero no solo estamos adaptándonos a la situación, sino que también estamos realizando estudios para poder anticiparnos lo máximo posible y abordar las necesidades que puedan tener las personas. En esta línea hemos realizado el estudio de necesidades post COVID-19 en personas con trastorno mental grave que nos indican que debemos potenciar la evaluación de redes de apoyo, desarrollar programas de rehabilitación cognitiva del déficit, explorar el uso de las actividades colectivas virtuales o poner énfasis en la evaluación del riesgo de suicidio.
También desarrollamos nuevos materiales de trabajo para que profesionales de los Centros de Atención a la Infancia puedan emplearlos con las familias a las que atienden a través de ilustraciones con el proyecto #RetoConectarnos con el objetivo de facilitar la comunicación y la escucha.

- La irrupción de la COVID-19 y la necesidad de distribuir rápidamente vacunas está exigiendo mucha inversión, tanto pública como privada, para investigación y desarrollo. ¿Temen que se reduzca la dotación para otras áreas sociales y sanitarias, como la discapacidad, la salud mental o el daño cerebral?
- Que se dedique inversión para terminar con la pandemia me parece fundamental para poder salir pronto de ella, pero sí tendríamos que analizar cuál será la situación con la crisis social y económica en la que estamos inmersos y que los expertos apuntan que se agravará en los próximos meses. En ese contexto, el desarrollo de nuevos servicios públicos sí se puede ver retrasado por la falta de recursos, sobre todo en aquellas administraciones que tengan una visión solo cortoplacista. Es fundamental la lucha inmediata contra la pandemia con el mantenimiento de políticas a medio y largo plazo. Además hay que tener en cuenta que todavía no tenemos un mapa muy claro de las secuelas físicas, psicológicas, neurológicas y sociales que va a dejar esta crisis, por lo que el futuro tiene un grado mayor de incertidumbre aún si cabe.

En el plano micro de Grupo 5, actualmente tenemos una capacidad de inversión sólida para apostar por nuevos recursos que cubran las demandas sociales y como ocurrió en la anterior crisis, creemos firmemente que la colaboración público-privada será clave para seguir generando nuevas oportunidades y soluciones para las personas.

- Entre las consecuencias sociosanitarias de la pandemia, se habla de una próxima ola de enfermedades mentales (por la privación de contacto físico, el aislamiento, la ansiedad, el miedo…) y de un incremento de personas afectadas por daño cerebral (por la tardanza en asistir a centros médicos ante los primeros síntomas de ictus, por ejemplo). Se trata de dos de sus áreas de trabajo. ¿Cómo se prepara Grupo 5 para afrontar estas próximas demandas de atención especializada?
Estamos trabajando en un plan de desarrollo de servicios que puedan atender esas consecuencias. Entre estos servicios es inminente por ejemplo la apertura de dos centros residenciales de salud mental, un piso supervisado y unidades convivenciales en Madrid; y un Centro Integral de Atención Neurorrehabilitadora (CIAN) que atienda el daño cerebral en Zaragoza.

Además de la apertura de estos nuevos centros este año, también hemos lanzado un programa de rehabilitación post COVID-19, que es otra de las consecuencias de la pandemia todavía poco conocida, y son las secuelas neurológicas, cognitivas y motoras, entre otras.
Y con nuestro departamento técnico estamos realizando varias oleadas de estudios internos del impacto de la crisis tanto en nuestros profesionales como en nuestros usuarios, especialmente en el área de salud mental.

Centro CIAN Grupo 5 Navarra
Centro CIAN de Grupo 5 en Navarra

- Precisamente, en lo referente a la neurorrehabilitación, Grupo 5 cuenta con los Centros Integrales de Atención Neurorrehabilitadora (CIAN), especializados en atención específica y global a personas con daño cerebral adquirido y otras patologías neurológicas. ¿Cuáles son los elementos diferenciales de esta propuesta?
En Grupo 5 diseñamos centros integrales e integrados para la atención del daño cerebral. Esto supone que cubrimos todo el recorrido de rehabilitación física, psicológica y social de una persona desde que sufre el daño cerebral y es dada de alta del hospital tras la fase aguda, contando en el mismo espacio con residencia, unidad de día y tratamientos ambulatorios. Ponemos a disposición de las personas las últimas tecnologías en neurorrehabilitación y un equipo transdisciplinar que evalúa sus necesidades de rehabilitación estableciendo un plan personalizado que contempla sesiones individuales de 45 minutos y sesiones grupales de desarrollo social.

Trabajamos con una perspectiva holística de la persona atendiendo no solo a las necesidades físicas o cognitivas, sino que tenemos en cuenta el aspecto familiar, social y laboral del paciente, entendiendo y apoyándole en su vuelta a casa con un programa de adaptación de vuelta al domicilio. Para ello planteamos la rehabilitación desde un punto de vista práctico, donde cada recuperación la afrontemos en situaciones de la vida real con la que se vayan a encontrar en su día a día.

Por último contamos con un modelo de atención que se nutre y se mejora continuamente a partir de las prácticas de los centros especializados de neurorrehabilitación en Madrid, Zaragoza y Navarra.

- ¿Hacia qué áreas cree que se va a dirigir la inversión en innovación en los ámbitos sociales y sanitarios para los próximos años?
- A nivel general, será necesario seguir con inversiones importantes en el desarrollo de centros y servicios residenciales y ambulatorios, especialmente en las áreas de salud mental crónica y de rehabilitación física y neurológica. Estas inversiones solo se podrán realizar con el esfuerzo conjunto de administraciones públicas, apoyándose por ejemplo en ayudas de la Unión Europea, y con inversiones privadas de empresas como nosotros. La inversión de la empresa privada en servicios sociales va a seguir siendo fundamental para acelerar las redes de atención y garantizar el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos.

Además, a nivel más concreto, creo que si hay algo en lo que el sector social y sanitario deberá invertir es en la gestión de Big Data para poder tomar las mejores decisiones con el mayor detalle de datos posibles, además de optimizar la información de cada persona y sus necesidades entre diferentes servicios. En esta área existe un campo de desarrollo enorme en el que ya estamos empezando a trabajar.

También pienso que hay un largo camino por recorrer en el desarrollo de tecnología, tanto a nivel de software como de hardware y de equipamientos nuevos que ayuden y aceleren la recuperación tanto física como psíquica de las personas atendidas.

Y por último, estoy seguro de que una parte de las inversiones irán a abordar proyectos innovadores con perspectiva de género teniendo en cuenta que las mujeres tienen su propia historia y en algunos casos una situación de vulnerabilidad adicional sobre la que también se deberá seguir trabajando de manera específica.

Continúa leyendo