¿Interfieren los fármacos contra el asma o la alergia en los casos de COVID-19?

Por ahora, es pronto para desaconsejar fármacos que sí son necesarios para tratar otras patologías, y cuyo abandono podría tener consecuencias aún peores.

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Sabemos que la COVID-19 no afecta por igual a todos los grupos de población. Aquellas personas con patologías previas que debiliten su sistema inmunológico o con enfermedades respiratorias tienen más probabilidades de sufrir complicaciones graves. Esta noción era bien conocida por los expertos desde los inicios del brote de coronavirus. Desde enero, dos centenares de publicaciones científicas han visto la luz, lo que muestra el enorme esfuerzo de los científicos por comprender cada vez más detalles sobre la pandemia.

Son pioneras las áreas de investigación que se centran, no solo en las comorbilidades, sino también en la confluencia de fármacos con la infección por SARS-CoV-2. Se han hecho estudios sobre medicamentos como el ibuprofeno, cuyos resultados no son concluyentes; ahora, un artículo publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism ha llegado a la siguiente conclusión: “Las personas que toman una clase de hormonas esteroides, las llamadas glucocorticoides, para afecciones como el asma, las alergias y la artritis de forma rutinaria pueden no ser capaces de generar una respuesta normal al estrés y tienen un alto riesgo si están infectadas con el virus que causa COVID-19", cita textualmente el comunicado, emitido por la Sociedad de Endocrinología. 

Los glucocorticoides se utilizan para tratar una variedad de afecciones inflamatorias y administrados por muchas vías: pastillas, cremas e inhaladores. Las nuevas conclusiones apuntan a que los pacientes que toman estos medicamentos pueden ser más susceptibles al COVID-19 como resultado de la supresión del sistema inmunitario y, además, porque los fármacos suprimen su propia respuesta de esteroides a la infección. El comunicado, además, indica que las personas con insuficiencia suprarrenal primaria conocida, también conocida como enfermedad de Addison, y la insuficiencia suprarrenal secundaria, que estén llevando a cabo tratamientos de este tipo y que puedan estar infectados con el coronavirus también deberían tomar precauciones adicionales.

Los investigadores se han basado en la experiencia previa en pacientes con síndrome respiratorio aguda (SARS) y síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), donde la terapia con glucocorticoides no tuvo beneficio alguno o se asoció con tasas más altas de ventilación invasiva y mortalidad. Por tanto, este tratamiento estaría contraindicado por la Organización Mundial de la Salud para los pacientes con COVID-19.  

Además, en el estudio también se indica que, para los pacientes con diabetes, la gravedad de la enfermedad por infecciones virales también es notablemente mayor. En informes publicados en Wuhan revelaron que las personas con diabetes mellitus e hipertensión estaban sobrerrepresentadas entre los pacientes más gravemente enfermos de COVID-19 y también entre aquellos que sucumbían a la enfermedad.

En cuanto a los pacientes hipertensos, en otros estudios se ha sugerido que los receptores que 'encajan’ con el virus y lo ayudan a introducirse en las células humanas (los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o ACE2) podrían aumentar la susceptibilidad y la gravedad a COVID-19 a través de la regulación positiva de ACE2. Eso explicaría la sobrerrepresentación de pacientes hipertensos en pacientes que mueren por COVID-19. 

Atención: abandonar un tratamiento tiene riesgos 

Sin embargo, conviene no alarmar en cuanto al uso de estos medicamentos, dado que en el caso de que los pacientes abandonaran el tratamiento, las consecuencias podrían ser mucho peores para su salud. En palabras de la doctora en Farmacia Marián (Boticaria) García: “Si los hipertensos o los asmáricos abandonan su medicación por el miedo a complicaciones por una enfermedad respiratoria que todavía no tienen, las consecuencias para ellos podrían ser nefastas”.

Tenemos que comprender que, por ahora, estas publicaciones son averiguaciones que los científicos realizan poco a poco, y es pronto para desaconsejar fármacos que sí son necesarios para tratar otras patologías, especialmente si el paciente en cuestión no tiene COVID-19 o no tiene la sospecha de que puede tenerlo.

Los científicos ya han ayudado a descubrir cómo el virus responsable de COVID-19 entra en las células y se propaga de un individuo a otro. Algunos ya han hecho observaciones preliminares con respecto a las interacciones del virus con el sistema endocrino. En cualquier caso, los objetivos relacionados con la endocrinología están a la vanguardia de la ciencia del descubrimiento a medida que abordamos colectivamente esta pandemia. 

 

Referencia:

Ursula B Kaiser et al. 'Our Response to COVID-19 as Endocrinologists and Diabetologists', The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism (2020). DOI: 10.1210/clinem/dgaa148

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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