Epoc: Escucha a tus pulmones

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica mata a 29.000 personas cada año en España. Esto, unido a que está infradiagnosticada e infratratada, hace que los médicos la consideren como un problema de salud pública.

Síntomas como dificultad para respirar mientras se hace ejercicio, tos crónica, silbidos o presión en el pecho pueden indicar que quien se ve afectado por ellos sufre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o epoc.

La principal causa que contribuye a su desarrollo es el tabaquismo, aunque hay otros factores que influyen, caso de la contaminación ambiental y ciertas características personales concretas, como puede ser un desarrollo pulmonar anómalo.

En España, 29.000 personas mueren al año por esta enfermedad, lo que la convierte en la cuarta causa de muerte. Pero, sin duda, uno de los grandes problemas al respecto es el infradiagnóstico, ya que se calcula que tres de cada cuatro pacientes ni siquiera saben que padecen esta dolencia, lo que se traduce en un infratratamiento. Todo esto hace que los profesionales médicos consideren la epoc como un problema de salud pública. “Es una enfermedad prevenible y tratable”, dice Julio Ancochea, jefe del Servicio de Neumología del Hospital La Princesa de Madrid, quien cree que es imprescindible enfatizar en su prevención.

“El binomio epoc-tabaco es prácticamente indisoluble, puesto que en España aproximadamente el 80% de los afectados de enfermedad pulmonar obstructiva crónica son o han sido fumadores”, señala el neumólogo, que indica además que suele desarrollarse “en la quinta o sexta década de la vida”.

El doctor Ancochea Es contundente: “En caso de que aparezcan síntomas como la dificultad para respirar cuando se hace un esfuerzo físico, acompañada de tos, en personas mayores de 35 años que fumen más de una cajetilla al día, se debe hacer una espirometría broncodilatadora, que es la prueba que permite establecer el diagnóstico de la epoc”.

De esta manera, si la dolencia se detecta en una etapa más temprana, será más sencillo que el especialista encuentre un tratamiento que ayude a atacarla y a mitigar los síntomas. Y es que, como indica Ancochea, “el infradiagnóstico de la epoc en nuestro país se sitúa en un 74%”. Por este motivo, el neumólogo indica que uno de los retos para abordar esta enfermedad es “hacer más accesible la espirometría en el ámbito de la atención primaria”. Si la enfermedad se diagnostica pronto, resulta relativamente sencillo frenar su progreso.

El problema puede darse cuando el mal avanza sin ser tratado. “Es una enfermedad con frecuentes manifestaciones extrapulmonares y riesgo de desarrollar otras afecciones asociadas a la propia epoc o relacionadas con el envejecimiento y el tabaquismo”, sentencia el especialista. Algunas de estas dolencias colaterales, según enumera el doctor Ancochea, podrían ser “la enfermedad cardiovascular, el cáncer de pulmón y el desarrollo de otro tipo de tumores”. Además, con el paso del tiempo, los síntomas pueden ir a más, por lo que aquel insta a intervenir de manera temprana “para evitar que el paciente llegue a verse afectado de un grado de discapacidad que le impida trabajar”.

En cuanto al itinerario a seguir para llevar a cabo el tratamiento, Ancochea tiene clara la primera parada: dejar de fumar. “Es lo que se ha demostrado que de verdad modifica la historia natural de la enfermedad y mejora la calidad de vida”, asegura. A partir de ahí, hacer vida sana, ejercicio y vacunarse cada año contra la gripe y la neumonía.

Además, el neumólogo insiste en la necesidad de que los pacientes sigan correctamente el tratamiento. De hecho, según datos del Observatorio de Adherencia al Tratamiento, la mitad de los pacientes con epoc no cumplen las pautas marcadas por el médico. Según el doctor Ancochea, en la epoc el tratamiento es “cada vez más personalizado”. Para decidir el más adecuado para cada paciente se analizan variables como el nivel de riesgo y el fenotipo, que son las características propias de cada organismo.

 

Tres mejor que uno, pero en una toma

Para los pacientes afectados de exacerbaciones o episodios agudos de los síntomas, aquellos que sufren un síndrome combinado de epoc y asma, o con rasgos propios de la bronquitis crónica o el enfisema, el neumólogo Julio Ancochea indica que es fundamental compaginar diferentes fármacos.

Uno de los grandes avances en la epoc en los últimos años es el desarrollo de la triple terapia, que combina tres medicamentos claves basados en una suma de corticoides y broncodilatadores. Se ha demostrado que mejoran notablemente la eficacia del tratamiento respecto a los que estaban disponibles anteriormente. Uno de los problemas que genera el hecho de que un paciente tenga que recurrir a diferentes tratamientos es la llamada falta de adherencia: hablando claro, que no tome todas las dosis que se le prescriban.

Con ese fin, ahora hay disponibles dos presentaciones de inhaladores que contienen esta triple terapia en un mismo dispositivo, que debe usarse una o dos veces al día. “La medicación inhalada es clave. Necesitamos contar con dispositivos que ayuden al paciente a ser constante a base de simplificar su administración”, subraya el doctor Ancochea. Las evidencias científicas de los beneficios que este tratamiento aporta están más que probadas. El doctor Ancochea destaca que “mejora la disnea –el ahogo o dificultad al respirar–, lo que se traduce en una mayor calidad de vida de los pacientes, y además aumenta las tasas de supervivencia”.

Por Nieves Sebastián

Gaceta Médica

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