El estrés remodela el cerebro

Científicos descubren qué está detrás de los cambios estructurales inducidos por el estrés. Esto hace con el cerebro:

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Los estudios en animales y en personas muestran con bastante claridad que el estrés puede afectar el funcionamiento del cerebro. No solo afecta a la memoria y a muchas otras funciones cerebrales, como el estado de ánimo y la ansiedad, sino que también promueve la inflamación, que afecta negativamente la salud del corazón. Ahora, una nueva investigación sugiere que el estrés altera la función cerebral al modificar la estructura y la función de las neuronas y los astrocitos (los responsables de limpiar los neurotransmisores después de haber sido liberados en la sinapsis).

 


Experimento con ratones

En este estudio, los científicos mostraron que una sola exposición al estrés agudo fue suficiente para desencadenar una retracción de los procesos laterales / finos en los astrocitos cerebelosos de los roedores. El estrés induce este cambio al detener la producción de GluA1, una subunidad esencial de los receptores de glutamato.

Durante un evento estresante, la hormona del estrés noradrenalina suprime una vía molecular que normalmente culmina en la síntesis de proteínas de GluA1. Sin receptores funcionales de GluA1 o glutamato, las neuronas y los astrocitos pierden su capacidad de comunicarse entre sí. Es decir, el poder del estrés marca la síntesis de proteínas GluA1, remodelando así nuestro órgano pensante, pues detiene la producción de proteínas cruciales de los canales iónicos.

Así, el estrés daña el cerebro y el cuerpo de manera profunda pues, a nivel celular, el estrés hace que las ramas de los astrocitos se retraigan de las sinapsis que envuelven.

 

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Lidiar con el estrés


Las situaciones estresantes activan el sistema nervioso simpático, que gobierna la respuesta de lucha o huida del cuerpo. El aumento en la adrenalina, la presión arterial y la frecuencia cardíaca elevada mantuvo con vida a los humanos hace miles de años, cuando la capacidad de reconocer rápidamente y superar una amenaza significó la diferencia entre la vida y la muerte. Actualmente nos enfrentamos a muchos menos riesgos inminentes para la vida, pero nuestro sistema nervioso simpático aún se dispara cuando percibimos el peligro.


¿Deberíamos buscar la manera de arrinconar el estrés por completo en nuestra vida? Si el estrés no es persistente o crónico, la investigación sugiere que podría ser solo una parte natural de la vida que puede conducir al crecimiento personal.

"Incluso en las sociedades humanas, una cantidad adecuada de estrés mental sería útil para un mejor desempeño en sus actividades sociales", afirma Kazushiro Nakamura en otro estudio similar -pero con ratas- publicado recientemente en la revista Science en el que los científicos creen haber encontrado un circuito responsable de los sentimientos físicos que acompañan el estrés emocional. El circuito comienza en un grupo de células que envían señales al hipotálamo, el área del cerebro que mantiene las funciones básicas del cuerpo, como la temperatura corporal, los latidos del corazón y nuestro deseo de comer o reproducirnos.

Referencia: Crhistian Luis Bender, Xingxing Sun, Muhammad Farooq, Qian Yang, Caroline Davison, Matthieu Maroteaux, Yi-shuian Huang, Yoshihiro Ishikawa, Siqiong June Liu. Emotional stress induces structural plasticity in Bergmann glial cells via an AC5-CPEB3-GluA1 pathway. The Journal of Neuroscience, 2020; JN-RM-0013-19 DOI: 10.1523/JNEUROSCI.0013-19.2020

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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