Donación de sangre: ¿en qué consiste? ¿cuándo puedo, o no puedo, donar sangre?

450 mililitros de sangre pueden salvar hasta 3 vidas, ya que se transfunde por separado los glóbulos rojos, las plaquetas y el plasma.

 

Las transfusiones de sangre ayudan a salvar millones de vidas cada año. En ocasiones, recibir una transfusión supone la diferencia entre la vida y la muerte para una persona, mientras que en otras ocasiones sirve para que, personas con enfermedades potencialmente mortales, vivan más tiempo y con mejor calidad de vida.

Pero ¿en qué consiste la transfusión de sangre? Se trata de la transferencia de sangre o de uno de sus componentes (glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas o plasma) de una persona sana (donante) a una persona enferma (receptor). Con esta simple acción se aumenta la cantidad de sangre en el organismo que nos permite mejorar el transporte de oxígeno a los órganos o corregir problemas de coagulación, entre otros.

Pero para que sea posible una transfusión de sangre, es necesario que una persona la haya donado previamente. Por tanto, la donación de sangre consiste en la extracción de una pequeña cantidad de sangre de una persona donante (alrededor de 500 ml de sangre).

Requisitos para la donación

En principio, cualquier persona mayor de edad con buen estado de salud y que pese 50 kg o más es apto para donar sangre.

Es importante, cuando decidas ir a donar, no hacerlo en ayunas, y asegurarte de que han pasado al menos dos meses desde la última donación. También cabe destacar que los hombres pueden donar hasta 4 veces al año, mientras que las mujeres únicamente 3, ya que las mujeres también tienen pérdidas de sangre durante el periodo menstrual.

Igual de importante es saber quién puede donar como quién no puede hacerlo. No pueden donar sangre las personas enfermas de hepatitis B o C, VIH o sífilis, además de los diabéticos dependientes de la insulina, los epilépticos en tratamiento o las personas con enfermedades graves.

También hay que tener en cuenta algunos casos especiales en los que una persona no puede donar sangre temporalmente, por lo que deberías esperar un período determinado:

  • Esperar 24-48h: vacuna de la gripe o de la alergia.
  • Esperar 7 días: cirugía menor. 
  • Esperar 15 días: fiebre. 
  • Esperar 1 mes: otras vacunas.
  • Esperar 4 meses: intervención quirúrgica mayor, endoscopia, acupuntura (o similares) con material no desechable, tatuajes o pendientes, tras el embarazo o la lactancia.
  • Esperar 6 meses: viajes fuera de España (dependiendo del país).
  • Otros: conductas o actividades de riesgo (sexo sin protección, compartir cuchillas de afeitar o cepillos de dientes,...)

A pesar de todos estos “sís” y “peros”, el médico siempre es quien decide si se puede donar o no, dependiendo de cada caso y de los resultados del reconocimiento médico oportuno.

¿Cómo es el proceso de donación de sangre?

El proceso completo de donar sangre tiene varias fases. Cuando vayas a donar comenzarán preguntándote datos básicos, como información personal o si has tenido problemas en donaciones anteriores, y te harán rellenar un cuestionario. Seguidamente se te realizará una entrevista y un reconocimiento médico básico, en el que se te tomará la tensión arterial, pulso  y los niveles de hemoglobina en sangre (para ver si tienes anemia).

Si todo está correcto tanto en el cuestionario, como en la entrevista y el reconocimiento médico, eres considerado apto para donar  sangre, y se procede a la donación misma.

El personal sanitario le proporcionará una camilla o un sillón cómodo donde se acomodará durante toda la extracción de sangre, que durará unos 30 minutos. Una vez en el sillón, se le canalizará la aguja de extracción, y los primeros mililitros de sangre van destinados a una analítica de sangre básica para valorar el buen estado de salud del donante y la ausencia de enfermedades infecciosas, para no transfundir a nadie con esa sangre si se diera el caso. Seguidamente, se le extraerán aproximadamente 450-500 ml de sangre, que es la cantidad segura que se puede extraer a una persona que pese 50 Kg. Durante la extracción, la bolsa permanecerá en una balanza que, a la vez que controla el volumen de sangre extraído, agita continuamente la sangre para que se mezcle con los anticoagulantes y conservantes de la bolsa.

Y ¿qué pasa después? Te preguntarás. Pues tras finalizar la extracción necesitas reposar unos minutos, y reponer líquidos bebiendo mucha agua y productos azucarados. Además es importante no beber alcohol ni fumar en las siguientes dos horas post-donación, y no realizar actividades intensas o no exponerse a ambientes calurosos durante al menos 24h.

Recordad que aunque la mayoría de gente se encuentra perfectamente tras una donación, existen efectos adversos que hay que tener en cuenta y que pueden ocurrir durante o tras la donación, como el mareo, o aparición de hematomas en el punto de punción.

¿Y qué pasa con esa sangre?

La sangre se procesa en las siguientes 24h post-donación y se examina la analítica cursada, para identificar el grupo sanguíneo de la persona donante, así como detectar las posibles enfermedades infecciosas como VIH, VHB, VHC o sífilis.

En cuanto a la bolsa de sangre extraída, se fracciona en tres de sus componentes fundamentales: concentrado de hematíes, plasma y plaquetas.

Los concentrados de hematíes (o glóbulos rojos) se utilizan para tratar tanto la anemia aguda secundaria a la pérdida de sangre, como la anemia crónica. Se almacenan a 4ºC durante 42 días máximo. 

En cuanto al plasma, es la parte líquida de la sangre que contiene proteínas, anticuerpos y factores de coagulación. Las transfusiones de plasma se utilizan para corregir los sangrados por problemas de coagulación, o para la elaboración de vacunas y algunos medicamentos. Este compuesto se puede almacenar hasta 3 años congelado.

Las plaquetas son corpúsculos celulares pequeños que inician el proceso de coagulación, por lo que se suelen utilizar en pacientes con cáncer o trasplantados, ya que éstas personas suelen tener trombocitopenia (disminución del número de plaquetas). Se almacena a 22 grados por no más de 7 días.

Los distintos grupos sanguíneos

El grupo sanguíneo es un sistema de clasificación de la sangre humana, y se pueden diferenciar dos formas de clasificación que se complementan mutuamente. 

El primero es conocido como ABO, y se basa en el tipo de antígenos que poseen los glóbulos rojos de una persona. De esta forma, una persona con antígenos A en sus glóbulos rojos, y anticuerpos anti-B en su plasma, será del  grupo sanguíneo A. Si, por el contrario, los antígenos son de tipo B y los anticuerpos anti-A, su grupo sanguíneo será B, mientras que si tiene ambos antígenos (A y B) tendrá un grupo sanguíneo tipo AB, y si no tuviera ningún tipo de antígenos en sus glóbulos rojos pero sí anticuerpos anti-A y anti-B en su plasma, pertenecerá al grupo 0 (cero).

Por otro lado, existe otro sistema de clasificación en función de los factores Rhesus, o más comúnmente conocido como Rh. El Rh, es otro tipo de antígenos que puede estar, o no,  ligados a la sangre, de forma que si la persona tiene este tipo de antígenos, se etiquetará como Rh positivo, mientras que si carece de ellos, será Rh negativo.

Sabiendo esto podemos diferenciar 8 grupos sanguíneos en total: A+, A-, B+, B-, AB+, AB-, 0+ y 0-. Si tenemos en cuenta que los anticuerpos atacan a los antígenos de su mismo tipo (anticuerpos anti-A atacan a antígenos A) y que Rh- puede donar a Rh+ pero no a la inversa, podemos asegurar que el 0- es el donante universal y el AB+ el receptor universal.

Diferencia entre la donación de sangre y la de plasma

Como ya hemos dicho, la donación de sangre es el acto de donar sangre altruista y voluntariamente a las personas que lo necesiten. Normalmente, cuando la gente habla de donaciones de sangre, se refiere a la donación de sangre completa, es decir, en la que se donan todos los componentes de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma). 

Aun así, existe otro tipo de donación en la que solo se incluye el plasma, llamado plasmaféresis. Existen pocas diferencias entre la donación de sangre y de plasma en cuanto a los requisitos de donación se refiere, pero sí que hay que tener en cuenta que se tienen que se puede donar plasma cada 15 días hasta un total de 24 veces al año, ya que la recuperación del plasma es muy rápida y en pocos días estamos como nuevos. 

Una de las diferencias cruciales en la donación de plasma, con respecto a la de sangre, es la utilización de una máquina de aféresis, que se utiliza para separar el plasma de la sangre total y devolverte el resto de componentes (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) a tu organismo de vuelta. Por ello, la donación de plasma dura más tiempo, aproximadamente una hora.

También es importante saber que, en muchos centros, se necesita cita antes de ir a donar, pues las máquinas de extracción de plasma están contadas.

Referencias

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Enawgaw, B., Yalew, A., & Shiferaw, E. (2019). Blood donors' knowledge and attitude towards blood donation at North Gondar district blood bank, Northwest Ethiopia: a cross-sectional study. BMC research notes, 12(1), 729. https://doi.org/10.1186/s13104-019-4776-0

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Gyuris, P., Gáspár, B. G., Birkás, B., Csókási, K., & Kocsor, F. (2021). Help Is in Your Blood-Incentive to "Double Altruism" Resolves the Plasma Donation Paradox. Frontiers in psychology, 12, 653848. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.653848

Andrea Sirvent

Andrea Sirvent (GlóbuloAzul)

Graduada en enfermería por la Universidad de Valencia, así como instructora de Soporte Vital Básico y Desfibrilador Externo Automático (DEA), certificado por la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC). Trabajó durante un tiempo para el servicio público de sanidad en Inglaterra (NHS), y como instructora en la Federación de Salvamento y Socorrismo de la Comunidad Valenciana (FSSCV). Actualmente ejerce como enfermera en la unidad de críticos (Unidad de Cuidados Intensivos y Unidad de Reanimación) del hospital Marina Baixa de Villajoyosa, en Alicante, y se encuentra cursando un Experto en Cuidados Críticos Enfermeros.

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