Dieta restrictiva contra el síndrome de permeabilidad intestinal

El intestino se vuelve más permeable con la edad y deja pasar sustancias tóxicas. Un estudio cree que comer menos podría prevenirlo.

La membrana del  intestino humano, también llamada epitelio, se caracteriza principalmente porque es semipermeable. Es decir, la pared intestinal funciona básicamente como una barrera selectiva que permite el paso y la absorción de los nutrientes, a la vez que bloquea el camino a aquellas otras sustancias que pueden ser dañinas para el organismo. En suma, el intestino tiene que ser permeable, pero hasta cierto punto. De hecho con la edad y el encejicimiento, esa permeabilidad aumenta y en ocasiones da lugar al llamado síndrome de permeabilidad intestinal o permeabilidad intestinal aumentada (en inglés, leaky gut syndrome o síndrome del intestino agujereado). Cuando esta permeabilidad se altera más de lo necesario, puede dar lugar a diversas patologías autoinmunes e inflamatorias.

En los últimos tiempos, por una conjunción de factores, como el ritmo de vida, el estrés, la ingesta de alimentos que contienen metales pesados y antibióticos, que inflaman la pared intestinal, esta se vuelve aún más débil y permite el paso de sustancias tóxicas que normalmente serían rechazadas. Cuando atraviesan el epitelio, entran en el torrente sanguíneo, afectan a los sistemas hormonal, inmunitario, nervioso, respiratorio o reproductivo, y causan síntomas como migrañas, artritis, fatiga, hinchazón abdominal, diarrea, lesiones cutáneas, infecciones urinarias y vaginales, entre otras. En muchas ocasiones la disbiosis o desequilibrio de la microbiota intestinal puede ser a la vez causa y efecto de daños en la barrera del intestino.

Pues bien, un reciente estudio del Kapahi lab en el Buck Institute para la Investigación del Envejecimiento, en California (Estados Unidos), ha descubierto que las moscas que se alimentan a base de una dieta espartana están mucho mejor protegidas contra la permeabilidad intestinal y la inflamación sistémica asociada a ella durante la vejez. En cambio, las moscas que seguían una nutrición altamente proteíca, como la llamada dieta Atkins, basada en el consumo de carne y otras fuentes de proteínas, tendían a volverse propensas a la permeabilidad intestinal aumentada y a sufrir dolencias asociadas, como el síndrome del intestino irritable.

Los investigadores del laboratorio de Kapahi han hallado que las pérdidas en la barrera intestinal son causadas por un aumento en la mortalidad de las células epiteliales intestinales que tiene lugar con el envejecimiento. “Creemos que entre los problemas derivados de la permeabilidad intestinal están la inflamación crónica, las enfermedades metabólicas e incluso algunas enfermedades neurológicas como el alzhéimer”, dice Pankaj Kapahi, el principal autor del estudio. En su opinión, “una restricción dietética podría ayudar a prevenir esta disminución en los seres humanos, lo que abre un nuevo campo de investigación que podría mejorar la salud y la longevidad.”

 

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Luis Otero

Luis Otero

Periodista y Diplomado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, he trabajado en otras revistas del grupo GyJ –Mía, Estar Viva, Dunia, Geo–, en el programa de televisión La Vía Navarro (en Vía Digital) y en Muy Interesante desde 2001. Me puedes escribir a lotero@zinetmedia.es