Descubren cómo engañar a las células cancerosas para que los tratamientos sean más efectivos

A menudo, los médicos se encuentran con la dificultad de introducir suficientes medicamentos contra el cáncer en un tumor. Pero una estrategia potencial consistiría, mediante nanotecnología, en unir los fármacos a la albúmina, que es una de las proteínas más abundantes en la sangre.

Descubren cómo engañar a las células cancerosas para que los tratamientos sean más efectivos
Foto: Istock

Una nueva investigación dirigida por un equipo de científicos del Hospital General de Massachussetts, en Estados Unidos, apuntaría a una estrategia prometedora con la que se conseguiría engañar a las células cancerosas para que consuman determinados medicamentos, aumentando con ello la efectividad de los tratamientos de quimioterapia.

Como opinan los propios científicos, en un principio puede ser difícil introducir la cantidad adecuada de medicamentos contra el cáncer en un determinado tumor. Por ello, han propuesto un nuevo enfoque consistente en unir estos fármacos a la albúmina, lo que podría facilitar el trabajo.

Los hallazgos han sido publicados en ‘Nature Nanotechnology’, y la estrategia se basaría en aprovecharse del gran apetito que los tumores sienten por los nutrientes proteicos, que utilizan para crecer. De hecho, no solo se aprovecha de ese apetito sino que lo aumenta, por lo que el tumor sería más vulnerable a los tratamientos.

Así, al consumir la albúmina disponible, los tumores absorberían inadvertidamente los medicamentos utilizados durante el tratamiento, aumentando con ello su eficacia.

La albúmina es una proteína abundante que encontramos en la sangre. Y los investigadores señalan que, a los tumores, les encanta consumir proteínas para impulsar el propio crecimiento canceroso. Ahora, al consumir albúmina, también significará tomar compuestos tóxicos que esencialmente son útiles para envenenar las diferentes células cancerosas.

¿Qué fármacos pueden unirse con éxito a las proteínas sanguíneas?

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado el uso de un fármaco popular que se une a la albúmina en nanopartículas (nab-PTX). De hecho, los autores del estudio han indicado que este tratamiento ya se ha utilizado con éxito en pacientes con cánceres de páncreas y de pulmón en etapa tardía en el pasado. Aunque reconocen que los resultados no son siempre tan prometedores.

Esto es debido a que no todos los pacientes responden a nab-PTX, al igual que la efectividad de su administración a los tumores ha sido, por el momento, mixta, debido a una comprensión incompleta de cómo la albúmina puede afectar no solo a la administración, sino a las propias acciones y efectos del medicamento

Para abordar esta problemática, el equipo de científicos examinó la administración, a nivel celular, de las nanopartículas a tumores cancerosos. Concretamente, utilizaron microscopía 3D y lo que se conoce como tecnología de limpieza de tejidos.

Fue así como los científicos descubrieron que las diferentes células cancerosas consumen normalmente una gran cantidad de nab-PTX en la sangre, mientras que ciertas vías de señalización parecen controlar la cantidad de nutrientes (como es el caso de la albúmina) que ingieren las células tumorales. Es decir, el consumo de estos medicamentos se controla mediante las vías de señalización involucradas en la absorción de nutrientes por parte de las células.

Esto ofreció a los investigadores la posibilidad de manipular dichas vías, pudiendo “engañar” a las células cancerosas en un estado de carencia de nutrientes, lo que mejoraría enormemente su consumo de nab-PTX, autodestruyéndose.

Engañar a las células cancerosas para que se autodestruyan

Los investigadores trataron los tumores con un inhibidor del receptor del factor de crecimiento 1, el cual se caracteriza por ser similar a la insulina. Se trata, de hecho, de una de las vías de señalización que se encarga de controlar el apetito de un tumor.

Los resultados obtenidos por los científicos han revelado que los tratamientos mejoraron notablemente, ya que aquellos tumores que consumían una mayor cantidad de nab-PTX junto con la albúmina, se autodestruían al aumentar la eficacia del medicamento.

Y es que, como señalan, “estos resultados ofrecen nuevas posibilidades para mejorar la administración de fármacos unidos a la albúmina”, principalmente “en pacientes con diversos tipos de cáncer”.

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