¿Cuántos y cuáles son los componentes de la sangre?

¿Tienes curiosidad por saber de qué está compuesta la sangre? Aquí te explicamos uno a uno cada uno de sus elementos. ¡Presta atención!

La sangre es una sustancia líquida que circula por el organismo a través de los vasos sanguíneos, y que se encarga de transportar las células que realizan funciones básicas para la vida. Tiene un papel fundamental en el transporte de oxígeno y nutrientes, pero la sangre también recoge el anhídrido carbónico y otras sustancias de desecho, para su posterior eliminación por los órganos de excreción. 

El volumen de sangre de un cuerpo humano depende del sexo, edad y complexión, pero se calcula que es un 7% del peso corporal. 

 

¿Cuáles son los componentes de la sangre?

La sangre es una mezcla de varios componentes: el plasma, los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas.


Plasma

Es la parte líquida de la sangre, en donde están suspendidos los demás componentes. Constituye el 55% de su volumen. El plasma está compuesto por agua, y una mezcla de proteínas y electrolitos. 

La proteína más abundante es la albúmina, que evita que la sangre se filtre fuera de los vasos sanguíneos para que no entre en los tejidos. Tiene la capacidad de unirse a determinadas sustancias, como algunos fármacos y hormonas, por lo que también actúa como transporte. 

El plasma tiene una densidad mayor que el agua y es de un color amarillento. 


Glóbulos rojos

Los glóbulos rojos, eritrocitos o hematíes son las células más abundantes de la sangre, representando el 40% de su volumen. Contienen la hemoglobina, que es la proteína que le da su característico color rojo, y gracias a la cual pueden recoger el oxígeno que se obtiene en los pulmones y repartirlo por todos los tejidos del organismo

Las células usan oxígeno para generar la energía necesaria para realizar sus funciones. Este proceso genera un desecho que es el dióxido de carbono. Los glóbulos rojos, también se encargan de transportarlo, haciendo un recorrido inverso, desde los tejidos, hacia los pulmones. 

Cuando el nivel de glóbulos rojos es deficitario, se produce la anemia y la sangre transporta menos oxígeno del necesario, lo que provoca debilidad y cansancio. Por el contrario si es demasiado elevado, la sangre puede adquirir una consistencia demasiado espesa, lo que hace que sea más propensa a coagularse. Esto aumentaría el riesgo de accidente cerebrovascular  o infarto de miocardio.


Glóbulos blancos

También llamados leucocitos, tienen una proporción menor en la sangre que los glóbulos rojos, más o menos en una cantidad de un leucocito por cada 600 eritrocitos. Su función principal es la da de proteger el organismo contra las infecciones. Existen distintos tipos de glóbulos blancos.

  • Neutrófilos. Los más numerosos, se encargan de destruir bacterias, hongos y detritos.
  • Linfocitos. Se dividen a su vez en tres clases: células T, células NK (natural killer) y células B. Cumplen distintas funciones de defensa como detectar virus y células cancerosas, para intentar destruirlos.También producen anticuerpos, que se encargan de neutralizar elementos externos amenazantes.
  • Monocitos. Su labor es la de ingerir las células dañadas o muertas. Además, colaboran en la defensa ante microorganismos infecciosos.
  • Eosinófilos. Están capacitados para destruir células cancerosas y eliminar parásitos. También están relacionados con las reacciones alérgicas.
  • Basófilos. Participan también en las alergias.


Plaquetas

Son las células más pequeñas y su papel es reparar los vasos sanguíneos y formar coágulos para cicatrizar las heridas. Cuando se produce un sangrado, las plaquetas se aglutinan, formando lo que se conoce como tapón plaquetario, con el que sellan la rotura del vaso sanguíneo para detener la hemorragia.

 

Estos son los cuatro componentes de la sangre, que además se puede clasificar en cuatro grupo sanguíneos, A, B, AB y O. Cada uno está determinado por la composición de unas moléculas llamadas antígenos.

La sangre es por, así decirlo, el combustible del organismo, una de las maravillas creadas por la naturaleza. Cada gota contiene los ingredientes necesarios para mantener con vida la increíble máquina que es el cuerpo humano.

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