¿Cuánto tiempo dura la gripe?

Los días que pasamos con gripe se vuelven interminables. Fiebre, estornudos y tos nos acompañan durante unos días en los que nos sentimos abatidos. ¿Quieres saber cuánto tarda en curarse la gripe y cómo evitar contagios? Este es el artículo que te da respuesta a todo eso y más.

Cuánto dura la gripe
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La gripe es una infección de tipo respiratorio provocada por un virus llamado influenza. Este virus es fácilmente contagioso, y se transmite a través de minúsculas gotas de saliva que la persona enferma expulsa al toser o al estornudar, o mediante otras formas de contacto con la saliva, como los besos o compartiendo cubiertos.  

Es una afección muy común que se presenta especialmente en otoño o en invierno, debido a que este virus puede sobrevivir mejor en temperaturas más bajas. Se puede extender muy rápidamente en zonas cerradas, donde solemos pasar más tiempo durante los meses de frío. De ahí la importancia de ventilar la casa con frecuencia, incluso en pleno invierno, para que el aire se renueve a diario.

El periodo de incubación de la gripe dura de 48 a 72 horas, por lo que los primeros síntomas aparecen a los dos o tres días del contagio.

¿Cuánto tarda en curarse la gripe?

Generalmente, la gripe puede durar entre cinco y diez días desde el contagio antes de que comience a remitir. Sin embargo, el periodo de curación depende de diversos factores como el estado del sistema inmunitario, la salud general de la persona afectada, o su edad. 

La gripe afecta a las vías respiratorias provocando irritación de garganta, congestión nasal e inflamación de los pulmones con tos seca. Al impedir que la respiración sea normal y fluida, aparecen síntomas como el cansancio y la fatiga. También es frecuente que el enfermo experimente fiebre, migrañas y dolor muscular generalizado. Los síntomas van desapareciendo paulatinamente, siendo la tos y el agotamiento, los que se prolongan durante más tiempo.

Una vez producido el contagio, la gripe no tiene tratamiento, los fármacos ayudan a aliviar algunos síntomas, pero no puede eliminar el virus. El único tratamiento posible es guardar reposo en cama, tomar baños tibios en caso de fiebre alta y beber abundantes líquidos para evitar la deshidratación.

La gripe afecta a las vías respiratorias provocando irritación de garganta, congestión nasal e inflamación de los pulmones con tos seca.

¿En qué se diferencia una gripe de un resfriado?

El catarro común también es una infección vírica de las vías respiratorias y la diferencia más apreciable entre estas dos enfermedades es la intensidad de sus síntomas. El resfriado es menos intenso y debilita menos que la gripe. Generalmente se presenta sin fiebre o con muy pocas décimas. La gripe aparece repentinamente y los síntomas se prolongan durante una o dos semanas, sin embargo el catarro llega gradualmente y dura algo menos.

 

Cómo evitar el contagio de gripe

La forma más eficaz de prevenir el contagio es la vacuna, que se ofrece a los ciudadanos en los centros de salud al comienzo de cada otoño. Se aconseja especialmente a determinada población de riesgo como las personas con insuficiencias respiratorias, diabetes, afecciones cardiacas y patologías oncológicas o hematológicas. Igualmente se recomienda a personas obesas, enfermos hepáticos, mujeres embarazadas y personas mayores. 

Aquellas personas que no reciban vacunación deben tomar ciertas precauciones para disminuir la propagación del virus, como evitar el contacto con personas que presenten síntomas y lavarse las manos con frecuencia.

En algunos casos la gripe puede complicarse, sobre todo cuando existen enfermedades previas. Si la fiebre supera los 39ºC y persiste más de tres días, se recomienda acudir al médico, para que prescriba el tratamiento adecuado. En ocasiones se recetan antibióticos que, si bien no actúan sobre el virus, puede servir para prevenir otras complicaciones. También se suelen prescribir analgésicos o jarabes expectorantes para la tos.

La mejor forma de prevenir la gripe es mantener unos buenos hábitos de alimentación y dormir lo suficiente para mantener el sistema inmunitario en las mejores condiciones.

 

La gripe es una de las enfermedades más extendidas en el mundo y afecta cada año a miles de personas. Si optas por no vacunarte, recuerda que la mejor forma de prevenirla es evitar estar en contacto con personas con síntomas y mantener limpias tus manos siempre que sea posible.

 

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