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Contaminación y ejercicio al aire libre: ¿cuándo es mejor evitarlo?

La contaminación mata a más de ocho millones de personas cada año, y cuando la calidad del aire es mala puede no ser conveniente salir a hacer deporte en la calle.

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Los beneficios del ejercicio físico son de sobra conocidos y todos deberíamos hacer un mínimo de actividad deportiva a la semana. En el contexto actual de pandemia, y dadas las recomendaciones de evitar los espacios cerrados, muchas personas prefieren hacer deporte al aire libre: correr, pasear, montar en bicicleta… Sin embargo, y para complicar las cosas, también sabemos que en situaciones de elevada contaminación atmosférica, los riesgos de hacer deporte al aire libre pueden llegar a ser mayores que los beneficios. Según un artículo que se acaba de publicar en la revista Environmental Research, la contaminación del aire causada por la quema de combustibles fósiles como carbón y petróleo fue, en 2018, la causa de 8,7 millones de muertes en todo el mundo.

¿Cuándo, entonces, deberíamos evitar la actividad física al aire libre? Un estudio recién publicado en la revista European Heart Journal trata de responder a la pregunta y concluye que la actividad física es importante para prevenir las enfermedades cardíacas y de los vasos sanguíneos en los jóvenes, siempre que no realicen una actividad muy intensa en los días en que los niveles de contaminación del aire son altos.

Los investigadores hicieron un seguimiento durante varios años a más de un millón y medio de jóvenes coreanos de entre 20 y 39 años que, en cada chequeo de salud, debían completar un cuestionario sobre su actividad física. Esta información se convirtió en ‘Equivalente Metabólico’ (MET-min), una unidad con la que se establece la cantidad de energía –en calorías– gastada por minuto de actividad física. La Sociedad Europea de Cardiología recomienda que se hagan entre 500 y 999 MET-min por semana, algo que se puede lograr  por ejemplo, saliendo a correr, montar en bici o a caminar a paso rápido de 15 a 30 minutos cinco días a la semana. En función del nivel de actividad física, los participantes fueron divididos en cuatro grupos: 0, 1-499, 500-999 y 1000 o más MET-minutos / semana.

Para obtener los datos sobre calidad del aire recurrieron al Sistema Nacional de Monitoreo del Aire Ambiental en Corea del Sur y clasificaron la cantidad de exposición a la contaminación del aire en dos niveles: baja a moderada (menos de 49,92 y 26,43 microgramos por metro cúbico, μm / m3, para PM10 y PM2,5 respectivamente) y alta (49,92 y 26,46 μm / m3 o más, respectivamente).

Menor riesgo cardiovascular

“Encontramos que en los adultos jóvenes de 20 a 39 años de edad, el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como derrames cerebrales y ataques cardíacos, aumentaba a medida que disminuía la cantidad de actividad física entre los dos periodos de cribado en el grupo con bajos niveles de exposición a la contaminación atmosférica”, explica Seong Rae Kim, primer autor del artículo. “Sin embargo, en el grupo con altos niveles de exposición a la contaminación del aire, aumentar la cantidad de actividad física a más de 1000 MET-min / semana, que es más que los niveles recomendados internacionalmente, podría afectar adversamente la salud cardiovascular. Este es un resultado importante que sugiere que, a diferencia de las personas de mediana edad mayores de 40 años, es posible que la actividad física excesiva no siempre sea beneficiosa para la salud cardiovascular en los adultos más jóvenes cuando están expuestos a altas concentraciones de contaminación del aire".

Es necesario mejorar la calidad del aire

Los investigadores concluyen que es imperativo mejorar la calidad del aire que respiramos en las ciudades. “De esta forma se podrán maximizar los beneficios para la salud del ejercicio en los adultos jóvenes. Estas son personas que tienden a realizar más actividad física que otros grupos de edad. Si no se mejora la calidad del aire, esto podría resultar en un aumento de la incidencia de enfermedades cardiovasculares a pesar de los beneficios para la salud que se obtienen con el ejercicio".

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