Consejos para manejar el estrés y los nervios

Es fundamental que te permitas sentirte intranquilo y que aceptes que es normal encontrarse nervioso en situaciones determinadas.

estrés
Pixabay.

Es normal sentirse nervioso o estresado de vez en cuando. De hecho, es algo que le ocurre a todo el mundo, aunque algunas personas aprenden a ocultar sus nervios. Por eso, si necesitas prepararte para un acontecimiento importante o afrontar una situación inesperada, existen diversas para para controlar los nervios y evitar que te dominen. Asimismo, el estrés crónico podría causarte daño tanto físico como mental. ¡Mucho cuidado!

Prepararse para un evento estresante

Primero de todo, deberás aprender a evaluar tus nervios. Así, podrás buscar una manera de calmarte que sea eficaz para ti. Los síntomas más habituales son sudoración, boca seca, temblores, problemas de concentración, mareos, ritmo cardíaco acelerado o sensación de mariposas en el estómago.

A continuación, tendrás que prepararte para el evento en cuestión. Como todo en la vida, la confianza y las habilidades mejoran con la práctica. Por ello, es fundamental que te visualices teniendo éxito y cumpliendo tus objetivos. No deberías planificar todo a la perfección, ya que los nervios podrían fallarte si no ocurre todo tal como habías planeado.

Aunque los nervios nunca desaparecen completamente, van disminuyendo a medida que transcurre el tiempo y ganas experiencia.

Acepta tu nerviosismo

En ocasiones, reprimir los sentimientos solo los empeora. Es fundamental que te permitas sentirte intranquilo y que aceptes que es normal encontrarse nervioso en situaciones determinadas, así como lo es sentirte feliz, triste o enfadado en otras circunstancias. Por ello, en lugar de huir de ese sentimiento, déjalo estar presente pero sin agobiarte.

Diferentes tipos de estrés

Existen, por lo menos, tres tipos diferentes de estrés. El estrés rutinario está relacionado a la presión del trabajo, la familia y otras responsabilidades diarias. Por otro lado, se encuentra el estrés provocado por un cambio negativo repentino, como la pérdida de un ser querido, un divorcio o una enfermedad.

Asimismo, se encuentra el estrés traumático, que aparece cuando una persona se encuentra en peligro de ser gravemente herido o morir. Por ejemplo, cuando una persona sufre un accidente automovilístico, un asalto o un desastre natural. Este tipo de estrés puede causar trastorno de estrés postraumático y puede requerir de tratamiento médico.

Además, las personas pueden sentir el estrés de diferentes maneras. Algunas personas pueden experimentar problemas digestivos, mientras que otras pueden tener dolores de cabeza, insomnio, depresión, irritabilidad o ira. Del mismo modo, cada persona lidia con el estrés de una manera diferente. Por eso, es imprescindible que conozcas tus límites cuando se trata de estrés, con el fin de evitar problemas de salud. 

 

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