¿Cómo mata el coronavirus?

Si el sistema inmunológico no contrarresta el SARS-CoV-2 en su fase inicial, el virus baja por la tráquea para atacar los pulmones, creando complicaciones graves y, en algunos casos, la muerte.

coronavirus aislado
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Cuando una persona infectada expulsa gotas cargadas de virus y otra persona las inhala, el coronavirus SARS-CoV-2 se introduce en la nariz y la garganta. Las células, allí, son ricas en un receptor de la superficie celular llamado enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2). En todo el cuerpo, la presencia de ACE2, que normalmente ayuda a regular la presión arterial, marca los tejidos más vulnerables a la infección, porque el virus requiere de esta enzima para ingresar en la célula. Una vez dentro, el virus ‘secuestra’ la maquinaria de la célula, obligándola a hacer copias de sí mismo e invadiendo nuevas células.  

A medida que el virus se multiplica, una persona infectada puede expulsar grandes cantidades del virus y, mientras, los síntomas pueden estar ausentes. La nueva víctima del virus puede desarrollar fiebre, tos seca, pérdida del olfato y el gusto, o dolores de cabeza y cuerpo.  

Normalmente, el sistema inmunológico termina con la infección por sí mismo tras unos días, pero algunos pacientes, especialmente las personas con un sistema inmune deprimido, de edad avanzada y con otras enfermedades, son incapaces de afrontar la infección, y esta se agrava. 

¿Qué ocurre en los casos graves? 

Si el sistema inmunológico no contrarresta el SARS-CoV-2 durante esta fase inicial, el virus baja por la tráquea para atacar los pulmones. Los extremos de las ramas de los pulmones terminan en pequeños sacos de aire llamados alveolos, cada uno revestido por una capa de células ricas en receptores ACE2. 
Normalmente, el oxígeno cruza los alveolos hacia los capilares, pequeños vasos sanguíneos que se encuentran al lado de los sacos aéreos; y así el oxígeno se transporta al resto del cuerpo. Pero a medida que el sistema inmunitario lucha contra el invasor, esta batalla interrumpe una saludable transferencia de oxígeno. 

Como se describe en un completo reportaje publicado por la revista Science Magazine, los glóbulos blancos liberan moléculas inflamatorias llamadas quimiocinas. Estas, a su vez, convocan a más células inmunes que atacan y matan a las células infectadas por el coronavirus, dejando un rastro de pus y células muertas, detrás. Esta es la patología subyacente a la neumonía, con sus síntomas correspondientes: tos; fiebre; y respiración rápida y superficial. Muchos pacientes con COVID-19 se recuperan, a veces, sin más apoyo que el oxígeno inhalado a través de respiradores. 

Pero otros pacientes se deterioran, a menudo de manera bastante repentina, desarrollando una afección llamada síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA). Sus niveles de oxígeno en sangre caen en picado y luchan cada vez más para respirar. Muchos de estos pacientes mueren Las autopsias muestran que sus alveolos se llenaron de líquido, glóbulos blancos, moco y detritos de células pulmonares destruidas. 

Una tormenta de citoquinas, bajo sospecha 

Algunos médicos sospechan que lo que les ocurre a muchos pacientes gravemente enfermos es una reacción exagerada desastrosa del sistema inmune conocida como ‘tormenta de citoquinas’, que se sabe que desencadenan otras infecciones virales.  

Las citocinas son moléculas de señalización química que guían una respuesta inmune saludable; pero en una tormenta de citoquinas, los niveles de ciertas citocinas se elevan mucho más allá de lo que se necesita, y las células inmunes comienzan a atacar a tejidos sanos. 

Algunos estudios han demostrado niveles elevados de estas citocinas inductoras de inflamación en la sangre de pacientes hospitalizados con COVID-19, con lo que muchos científicos creen que esta inflamación es la verdadera razón de la mortalidad del virus. Pero algunos otros no creen que existan datos convincentes sobre esto, además de que abordar una ruta de supresión de las citoquinas podría tener efectos contraproducentes en el paciente, como suprimir su respuesta inmunológica natural.  

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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