Castración química: en qué consiste, para qué se usa y qué países la aprueban en la actualidad

La castración química es una terapia hormonal que se usa para rebajar la libido de los agresores sexuales administrándoles medicamentos antiandrogénicos. En muchos países esta medida está aprobada, aunque suscita no pocas controversias. No es una forma de esterilización, no conlleva ninguna alteración física del cuerpo y sus efectos son reversibles.

El presidente de Perú, Pedro Castillo, anunció el pasado 16 de abril su intención de proponer la castración química para los violadores de menores. La propuesta llega tras conocerse el caso del que llaman "el monstruo del Chiclayo", Juan Antonio Enríquez, un hombre de 48 años que habría secuestrado a una pequeña de solo 3 para agredirla sexualmente. En el país andino y según datos del Ministerio de la Mujer, en solo cuatro años 21 000 menores de 14 años han sufrido abusos sexuales.

Perú no es el único país candidato a aplicar esta controvertida medida, que es legal en Rusia, Polonia, Corea del Sur, Indonesia, Moldavia y en siete estados estadounidenses.

En nuestro país, la castración química es voluntaria: tiene que ser el propio preso quien la solicite. Precisamente esto fue lo que sucedió con Alejandro Martínez Singul, “el segundo violador del Eixample”, un agresor reincidente que pidió someterse a ella tras cumplir su última condena y quedar libre en 2013.

Hombre con sudadera gris
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¿Qué es la castración química?

La castración química es un procedimiento en el que se busca anular la conducta sexual del hombre. Para ello, se le suministran medicamentos antiadrogénicos que anulan las funciones de las hormonas masculinas. Aunque se hable de “castración”, no se realiza ninguna forma de esterilización ni se altera físicamente el cuerpo como sí ocurre con la castración quirúrgica en la que se extraen los testículos o los ovarios. Los efectos de la castración química son reversibles: en el momento en que se dejan de tomar los medicamentos, el impulso sexual vuelve a aparecer.

El procedimiento de la castración química no está exento de controversia. Algunas organizaciones defensoras de los derechos humanos como Amnistía Internacional se han posicionado en contra de ella, tachándola de ser un método cruel y degradante.

Por otro lado, este método realmente no enseña una conducta, sino que reprime el impulso sexual. Como hemos dicho anteriormente, si los fármacos se dejan de tomar, el deseo surgirá de nuevo. Los expertos recomiendan que la castración química siempre debe ir acompañada de una terapia psicológica.

Castración química contra el cáncer de próstata

Quizá sea más desconocido el uso de la castración química como terapia contra el cáncer de próstata. Lo que sucede en este caso es que los andrógenos, que son las hormonas masculinas entre las que se encuentran la testosterona, hacen que las células del cáncer de próstata crezcan y lo que se busca con la castración química es reducir los efectos de los andrógenos en el organismo.

Existen tres vías para lograr esto:

  • Evitar que los testículos produzcan andrógenos utilizando cirugía o medicamentos.
  • Bloquear la acción de los andrógenos en el organismo.
  • Evitar que el organismo produzca andrógenos.

Esta terapia hormonal no se aplica a todos los enfermos de cáncer de próstata. Se usa principalmente en casos de cáncer avanzado que se ha propagado más allá de la glándula prostática, en cánceres que no han respondido ni a la cirugía ni a la radiación o en aquellos casos en los que la enfermedad ha reaparecido. Por tanto, en cánceres de próstata en estadio I o II casi nunca se emplea.

La castración química también puede servir para encoger tumores antes de aplicar radiación o pasar por quirófano y en combinación con radioterapia para cánceres propensos a reaparecer.

Efectos secundarios de la castración química

Las hormonas masculinas afectan a todo el cuerpo. Por ese motivo los tratamientos que las reduzcan pueden provocar muchos efectos secundarios distintos. Cuanto más prolongado sea el tratamiento, mayor probabilidad habrá de que se produzcan efectos secundarios.

Los efectos secundarios más comunes son los siguientes:

  • Dificultad para lograr una erección y falta de interés sexual.
  • Encogimiento de los testículos y del pene.
  • Bochornos.
  • Debilitamiento y hasta fracturas de los huesos.
  • Músculos más pequeños y débiles.
  • Cambios en los lípidos sanguíneos, como el colesterol.
  • Cambios en el azúcar en la sangre.
  • Aumento de peso.
  • Cambios de humor.
  • Fatiga.
  • Crecimiento de tejido mamario y sensibilidad en las mamas.
  • Mayor riesgo de sufrir diabetes y enfermedades del corazón.

 

Referencia:

MedlinePlus en español [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.). Terapia hormonal para el cáncer de próstata; [actualizado 1 abr. 2022; revisado 23 sept. 2019; consulta 20 abr. 2022]; Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000908.htm

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito periodístico, aprendo cada día un poco más acerca del apasionante mundo que es la ciencia. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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