Un test para detectar el coronavirus a pie de calle y en menos de una hora

Un nuevo proyecto aplicará la ADN polimerasa del virus phi29, descubierta por Margarita Salas y Luis Blanco, para desarrollar un método sencillo de detección del coronavirus de Covid-19.

La polimerasa del fago phi29
Adaptada de Vega et al, (2010) PNAS

Pocos meses después del fallecimiento de Margarita Salas, la tecnología que esta investigadora contribuyó a desarrollar se muestra como una herramienta prometedora para lidiar con uno de los grandes retos que nos plantea el nuevo virus SARS-CoV-2: ser capaces de detectarlo de forma rápida, sencilla y eficaz, especialmente en pacientes asintomáticos. Un equipo formado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha obtenido financiación del Instituto de Salud Carlos III para aplicar la ADN polimerasa del virus phi29 (phi29pol) en la detección precoz del nuevo coronavirus.

La polimerasa del fago phi29

Una de las mayores aportaciones de Margarita Salas a la ciencia fue esta herramienta biotecnológica que permite amplificar millones de veces muestras muy pequeñas de material genético, lo que facilita su análisis. La polimerasa del fago phi29 se utiliza en todo el mundo en disciplinas como la arqueología, la medicina forense y la oncología.

“Su capacidad para amplificar material genético partiendo de muy poca muestra, incluso dañada, nos da la pista de que puede ser un método extremadamente sensible para detectar la presencia del material genético del virus, y por ende confirmar la infección, incluso en aquellos casos con una carga viral pequeña como puedan ser los pacientes asintomáticos”, indica Felipe Cortés, jefe del Grupo de Topología y Roturas de ADN del CNIO y uno de los coordinadores del nuevo proyecto.

Ventajas con respecto a otros métodos de detección

Los actuales test para detectar el ARN del nuevo coronavirus se basan en técnicas RT-PCR que requieren equipamiento y personal muy especializado. Esto limita mucho su capacidad de realizar pruebas masivas y obtener resultados en poco tiempo, lo más deseable para tomar a tiempo las medidas de aislamiento de los casos positivos.

Por otro lado, las alternativas basadas en la detección rápida de anticuerpos presentan, actualmente, importantes limitaciones en cuanto a su sensibilidad y fidelidad.

En el caso de la polimerasa del virus phi29, además de ser capaz de multiplicar miles o millones de veces una muestra de material genético, su mecanismo funciona incluso a temperatura ambiente, y además permite completar el diagnóstico de un elevado número de muestras en menos de una hora.

“Esta característica ha sido también clave para desarrollar el proyecto, ya que permite que podamos detectar el virus a temperatura ambiente sin necesidad de utilizar equipamiento especializado o personal técnico”, añade Luis Blanco, Profesor de Investigación del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO), centro mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid y también coordinador del nuevo proyecto.

 

Tecnología sencilla para diagnosticar a pie de calle

El objetivo es desarrollar un dispositivo portátil (similar a un test de embarazo) que permita diagnosticar la enfermedad de forma sencilla, rápida y fiable, incluso en casa. Asimismo, se adaptará esta metodología para detectar la presencia del virus en el ambiente y en superficies.

“Esto nos permitiría poder diagnosticar a pie de calle, incluso en los propios centros de atención primaria, residencias de ancianos u otros lugares especialmente sensibles, evitando así el envío de muestras a los laboratorios capacitados, facilitando la logística y evitando nuevos contagios”, declaran los investigadores.

¿Cuándo estará listo?

El método de diagnóstico de Covid-19 propuesto en el proyecto se basa en una mejora de la enzima, desarrollada por Miguel de Vega, investigador del CSIC en el CBMSO. La investigación ya está en marcha, y en una primera fase se estudiará la sensibilidad de la técnica para la detección del virus, incluidas muestras clínicas de pacientes. La segunda fase consistirá en una optimización del sistema para su posterior aplicación en la clínica.

Los responsables del proyecto esperan tener la primera versión lista para el otoño, momento que podría coincidir con un eventual rebrote de la enfermedad.

Imagen: Modelo 3D de la variante quimérica de la ADN polimerasa de phi29 denominada Qualify. Adaptada de Vega et al, (2010) PNAS 107, 16506-11.

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