Logran alargar la vida de ratones con un trasplante fecal

Confirman la relación entre una flora intestinal sana y una mayor esperanza de vida. ¿Es igual para los humanos?

Un equipo científico de la Universidad de Oviedo, liderado por los bioquímicos españoles Carlos López Otín y Pedro Moral Quirós, ha constatado que el mantenimiento de flora o microbiota intestinal sana mejora la salud y la esperanza de vida de ratones con envejecimiento acelerado.

 

La importancia de la microbiota

 

El microbioma intestinal está emergiendo como un regulador clave en varias vías dentro de nuestro organismo. Así, bacterias, virus y otros microorganismos que conviven en nuestro intestino tienen un gran papel no solo en la aparición de enfermedades como la diabetes y la obesidad, sino también en algo tan importante como la esperanza de vida.

 

La desregulación de los microbiomas intestinales ha sido asociada a afecciones importantes como la obesidad, la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular, la enfermedad hepática de ácidos grasos no alcohólicos y el cáncer, pero su papel preciso en el envejecimiento no se había dilucidado hasta ahora.

 

En su estudio, los expertos descubrieron que dos modelos de ratones diferentes de progeria (o síndrome de Hutchinson-Gilford que provoca un envejecimiento acelerado), se caracterizaban por disbiosis intestinal -desequilibrio de la microbiota intestinal- con alteraciones que incluían un aumento en la abundancia de bacterias como Proteobacteria y Cyanobacteria, y una disminución en la abundancia de Akkermansia muciniphila. De acuerdo con estos hallazgos, “encontramos que los pacientes con progeria humana también presentan disbiosis intestinal y que los humanos longevos (es decir, los centenarios) exhiben un aumento sustancial en Verrucomicrobia y una reducción en Proteobacteria”.

 

También te puede interesar:

El trasplante de microbiota fecal de ratones de tipo salvaje mejoró la salud y la esperanza de vida en ambos modelos de ratones con envejecimiento acelerado, y el trasplante con la verrucomicrobia Akkermansia muciniphila fue suficiente para ejercer efectos beneficiosos.

 

Nuestros resultados demuestran que la corrección de la disbiosis intestinal asociada al envejecimiento acelerado es beneficiosa, lo que sugiere la existencia de un vínculo entre el envejecimiento y la microbiota intestinal que proporciona una justificación para las intervenciones basadas en microbiomas contra las enfermedades relacionadas con la edad”, aclaran los autores.

 

Así las cosas, este estudio español demuestra que el desequilibrio intestinal podría solucionarse con un trasplante de microbiota y plantearse como futura terapia de afecciones relacionadas con el envejecimiento.

 

¿Qué es exactamente un trasplante fecal?

 

El trasplante fecal es un procedimiento médico en el que se introducen heces de un donante sano en el intestino de un paciente como tratamiento para una enfermedad. La idea es que las heces del donante contengan una mezcla saludable de bacterias intestinales que pueden sembrar el intestino del paciente, dando resultados saludables. Si bien el procedimiento puede parecer muy poco atractivo, no es insalubre. Las heces se obtienen de un donante o de un banco de heces, donde se examinan previamente para detectar patógenos y se procesan para uso médico.

Las heces de los donantes se pueden administrar a través de un tubo de plástico insertado a través de la nariz hasta el estómago o el intestino delgado. Alternativamente, las heces donantes pueden introducirse en el colon a través de un enema o colonoscopia, o incluso por vía oral mediante una cápsula.

 

El trabajo, financiado por el proyecto DeAge del European Research Council, la Progeria Research Foundation, el Instituto de Salud Carlos III, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias, ha sido publicado en la revista Nature Medicine.

 

Como siempre, harán falta más estudios para confirmar estos efectos en los seres humanos.

 

Referencia: Healthspan and lifespan extension by fecal microbiota transplantation into progeroid mice. Clea Bárcena, Rafael Valdés-Mas, Pablo Mayoral, Cecilia Garabaya, Sylvère Durand, Francisco Rodríguez, María Teresa Fernández-García, Nuria Salazar, Alicja M. Nogacka, Nuria Garatachea, Noélie Bossut, Fanny Aprahamian, Alejandro Lucia, Guido Kroemer, José M. P. Freije, Pedro M. Quirós & Carlos López-Otín. Nature Medicine (Published 22 july 2019) DOI: https://doi.org/10.1038/s41591-019-0504-5

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

Continúa leyendo