Investigadores españoles descubren cómo frenar el cáncer cerebral más letal

La proteína TAU, que se relaciona con el alzhéimer, podría evitar la progresión del glioma reduciendo su agresividad.

Resonancia magnética cerebros
iStock

Nuevas y buenas noticias sobre la lucha contra el cáncer: un equipo de científicos españoles ha descubierto que la proteína TAU, asociada con el  alzhéimer, podría frenar el avance del glioma, el cáncer cerebral que más vidas se lleva por delante. Lo que los investigadores han visto es que la TAU está presente en las células de los gliomas con una función protectora regulando la capacidad de las células tumorales para crear vasos sanguíneos y, por tanto, seguir creciendo.

El glioma es un tipo de cáncer cerebral poco frecuente pero con las tasas de mortalidad más elevadas. Se trata de tumores que se originan en las células gliales, encargadas de proteger y cuidar las neuronas. Estos tumores pueden tener diferentes niveles de agresividad y hasta el grado tres pueden tratarse y hacer que la supervivencia del paciente llegue a los 15 años. Sin embargo, llegados al grado cuatro, los tratamientos difícilmente son efectivos y la esperanza de vida cae en picado a unos 15 meses.

Los resultados de este estudio, que ha sido publicado en Science Translational Medicine, muestran que la TAU está presente en los gliomas menos agresivos que se asocian a mutaciones de los genes IDH1/2 y que su presencia disminuye a medida que estos van siendo más graves (asociados a la mutación en EGFR). La TAU inhibe la transición hacia un fenotipo agresivo bloqueando la activación del EGFR. De esto también se desprende que la proteína podría servir de marcador que indique el grado de severidad de la enfermedad.

Como decíamos anteriormente, en el estudio también se ha demostrado que la TAU frena la capacidad que tienen las células cancerosas de ir creando nuevos vasos sanguíneos a través de los cuales proporcionan nutrientes a más células malignas. Conclusión: detiene el crecimiento del tumor. De hecho, lo que se ha visto es que a más TAU en un tumor, menor cantidad de vasos sanguíneos “aberrantes” hay. Se les denomina “aberrantes” porque difieren de los vasos sanguíneos normales.

Por último, el estudio señala la posibilidad de imitar la función protectora de la TAU en gliomas empleando fármacos que ya se utilizan para luchar contra otros tumores o incluso con medicamentos diseñados para tratar enfermedades neurodegenarativas.  

Al margen del cáncer, el presente trabajo podría abrir la puerta a seguir buscando un tratamiento efectivo contra el alzhéimer. En esta enfermedad, la TAU está mal plegada, no se elimina y se va acumulando hasta que acaba con las neuronas. ¿Podría funcionar lo descubierto contra el cáncer pero a la inversa? Esa es la idea.

La investigación ha sido llevada a cabo por científicos de la Unidad Funcional de Investigación de Enfermedades Crónicas del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), en colaboración con investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), de la Asociación Española de contra el Cáncer (AECC), del Centro de Biología Molecular del CSIC y del Hospital 12 de Octubre, integrados en el Instituto de Investigación Sanitaria i+12, de Madrid.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Por eso, escribir sobre salud no me parece mal plan. También me interesa la nutrición. Disfruto viendo vídeos de YouTube con guiris preparando comida saludable y me encantan los animales.

Continúa leyendo