El párkinson podría aparecer antes del nacimiento

Investigadores del Cedars-Sinai han descubierto que quienes sufren párkinson antes de los 50 podrían haber nacido con células cerebrales desordenadas.

Hombre haciendo un puzle
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El párkinson es una enfermedad neurodegenarativa común que afecta a más de seis millones de personas en todo el mundo. Suele diagnosticarse a personas que tienen 60 años o más pero, por tomar de ejemplo Estados Unidos, alrededor de un 10% de los pacientes a los que se les diagnostica la enfermedad tiene entre 21 y 50 años. Es precisamente en esta población menor en la que se centra un nuevo estudio sobre el párkinson que ha sido recientemente publicado en la revista Nature Medicine.

Lo que el grupo de investigadores del prestigioso hospital americano Cedars-Sinai ha descubierto es que las personas que sufren párkinson antes de los 50 años podrían haber nacido con células cerebrales desordenadas que no fueron detectadas durante décadas. Además proponen un medicamento que potencialmente podría ayudar a corregir los procesos de la enfermedad.

La enfermedad de Parkinson (EP) fue descrita por primera vez por el doctor James Parkinson en 1817 como una "parálisis temblorosa". Es una enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva que se produce cuando las neuronas dopaminérgicas, que se activan con la dopamina, sustancia que ayuda a coordinar los movimientos musculares, se ven afectadas o mueren. Los síntomas más visibles del párkinson son los temblores, la lentitud a la hora de moverse, la rigidez muscular y la pérdida de equilibrio. Por el momento no se conoce cura para ella y tampoco se sabe con exactitud su causa.

El presente estudio se llevó a cabo generando unas células madre especiales llamadas células madre pluripotentes inducidas (CMPI) a partir de células de pacientes que habían desarrollado la enfermedad siendo jóvenes. El proceso sería similar a hacer que estas células retrocedieran en el tiempo hasta llegar a un estado embrionario primitivo. Las CMPI son capaces de producir cualquier tipo de célula del cuerpo humano, todas genéticamente idénticas a las del propio paciente. Con las CMPI los investigadores produjeron neuronas dopaminérgicas, las cultivaron en el laboratorio y analizaron cómo funcionaban.

"Nuestra técnica nos permitió retroceder en el tiempo para ver lo bien que las neuronas dopaminérgicas podrían haber funcionado desde el principio de la vida de un paciente", dijo Clive Svendsen, principal autor del estudio, director del Instituto de Medicina Regenerativa de la Junta de Gobernadores del Cedars-Sinai y profesor de Ciencias Biomédicas y Medicina del mismo centro.

Los investigadores detectaron dos anormalidades clave en las neuronas dopaminérgicas que habían cultivado. Por un lado, se estaba acumulando una proteína que se produce en la mayor parte de los casos de párkinson y que se conoce como alfa-sinucleína. Por otro lado se encontraron con lisosomas (estructuras celulares que hacen de basurero para que la célula se descomponga y deshaga de las proteínas) que estaban funcionando mal. Esta alteración podría ser la causa de que la alfa-sinucleína se acumule.

"Lo que estamos viendo usando este nuevo modelo son los primeros signos de un párkinson joven", dijo Svendsen. "Parece que las neuronas dopaminérgicas en estos individuos pueden continuar manipulando mal la alfa-sinucleína durante un período de 20 ó 30 años, causando que los síntomas del párkinson aparezcan".

Los investigadores también han descubierto que un medicamento que se emplea para tratar los precánceres de la piel reduce los niveles altos de alfa-sinucleína, tanto en las neuronas de dopaminérgicas cultivadas como en los ratones de laboratorio.

Los siguientes pasos van encaminados a encontrar la manera de que este medicamento en gel pueda llegar al cerebro así como a determinar que las anormalidades vistas en las neuronas de pacientes jóvenes de párkinson se dan en otras formas de la enfermedad.

 

Referencias: A. H. Laperle, S. Sances, N. Yucer, V. J. Dardov, V. J. Garcia, R. Ho, A. N. Fulton, M. R. Jones, K. M. Roxas, P. Avalos, D. West, M. G. Banuelos, Z. Shu, R. Murali, N. T. Maidment, J. E. Van Eyk, M. Tagliati, C. N. Svendsen. iPSC modeling of young-onset Parkinson’s disease reveals a molecular signature of disease and novel therapeutic candidates. Nature Medicine, 2020; DOI: 10.1038/s41591-019-0739-1

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Por eso, escribir sobre salud no me parece mal plan. También me interesa la nutrición. Disfruto viendo vídeos de YouTube con guiris preparando comida saludable.

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