Viaje al corazón de la Vía Láctea

El núcleo de nuestro barrio cósmico, una región situada a 27.000 años luz de la Tierra, es una de las zonas más animadas y hostiles de la galaxia.

Viaje al corazón de la Vía Láctea

En 2018, una  estrella blancoazulada denominada S2 pasará a solo diecisiete horas luz del corazón de nuestra galaxia, a una velocidad de casi 30 millones de kilómetros por hora. Los astrónomos se preparan para estudiar el fenómeno gracias al instrumento GRAVITY, colocado en el interferómetro del sistema de cuatro telescopios Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral, en Chile. La idea es determinar la trayectoria que sigue la estrella –esta gira en torno al centro galáctico con un periodo de dieciséis años– con una precisión similar a medir la posición de un objeto en la Luna con un margen de error de un centímetro. Con ello se espera entender un poco mejor qué sucede en el núcleo de la Vía Láctea.

Visto desde la Tierra en una noche de verano, este se encuentra donde la galaxia corta el horizonte, hacia el este, en la constelación de Sagitario, oculto tras una impenetrable niebla de gas y polvo interestelar. Nuestro planeta se halla a unos 27.000 años luz del mismo. En el cogollo galáctico encontramos las estrellas más antiguas de la Vía Láctea, que se formaron solo 300 millones de años después del Big Bang y nubes de gas que se mueven a más de 3,5 millones de kilómetros por hora. Muy cerca de ellas, en el centro mismo, se yergue Sagitario A*, un superagujero negro de 4,1 millones de masas solares.

El estudio de la información obtenida de los rayos X emitidos por Sagitario A* ha permitido saber que este mide unos quince millones de kilómetros, menos de la cuarta parte del diámetro de la órbita de Mercurio. Como no podía ser de otro modo, esta emisión de alta energía tiene su propio misterio: la intensidad de los rayos X que emite el agujero negro es la quinta parte de lo que la teoría predice. Pero ¿por qué? Una de las hipótesis que se manejan es que el estallido de una supernova cercana hace 10.000 años barrió la mayor parte del gas y polvo interestelar de la región. Pero este no es el mayor de los enigmas que aún encierra nuestro centro galáctico. Hay uno que gana a todos: ¿de dónde viene ese agujero negro?

Puedes leer íntegramente el artículo "Viaje al centro de la Vía Láctea, escrito por Miguel Ángel Sabadell, en el número 434 de Muy Interesante.

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Imagen: NRAO / AUI / NSF

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