¿Qué errores cometen ellos y ellas en el gimnasio?

Es fácil hacer ejercicio de forma equivocada, género al margen. Sin embargo, los entrenadores han detectado que hay un par de fallos que son coto privado de ellas y de ellos.

Según la última encuesta de hábitos deportivos en España –con datos de 2015–, el 16 % de los hombres y el 19 % de las mujeres de nuestro país mayores de quince años están apuntados al gimnasio, aunque habría que saber cuántos de ellos se limitan a abonar la cuota correspondiente y no lo pisan ni a punta de pistola. 

Muchos de los que van cargados de buenas intenciones cometen errores al practicar deporte: repetir siempre las mismas rutinas, pasarse con la cantidad, comenzar a tope y no ir progresivamente, no calentar, olvidarse de la hidratación…

En general, estas meteduras de pata se reparten de forma muy ecuánime entre hombres y mujeres. Tanto un sexo como el otro cometen, más o menos, los mismos fallos en el gimnasio. Sin embargo, hay un par de equivocaciones de las que sí podríamos decir que son coto privado de ellas y de ellos.

Pecados de hombres, pecados de mujeres 

Gracias a su larga experiencia profesional, la entrenadora Ruth Cohen ha detectado cómo las mujeres prefieren hacer solo ejercicios de cardio –aeróbico–, mientras que los hombres se centran mucho más en el trabajo con pesas. Ambas decisiones son equivocadas, ya que, en su opinión, “reducir la sesión de entrenamiento a trabajar solo una capacidad es un error, pues tardaremos mucho más en apreciar mejoras y en que el cuerpo se adapte a lo que queremos”. 

En el caso de ellas, el problema es que “dejan de lado la construcción de los ladrillos de nuestro cuerpo, los músculos. Por lo tanto, si el objetivo es perder peso, perfecto, lo lograremos, pero con el gran inconveniente de que el cuerpo quedará flácido y, además, en lo relativo a la salud, podrían aparecer problemas por falta de masa muscular”, advierte. En el extremo opuesto, ¿qué consecuencias tiene hacer solo pesas? “Tampoco esta opción es lo más recomendable”, insiste Cohen. Nos avisa de que la falta de ejercicio aeróbico “impedirá que ganemos resistencia cardiovascular y, aunque construyamos los ladrillos, el sistema de ventilación no será el adecuado. Así que, igualmente, dejaremos el edificio a medio construir”.

¿Solución? “Una combinación de ejercicios que desarrollen ambas capacidades –fuerza y resistencia–, además de añadir otras como la flexibilidad o la velocidad, para formar un cuerpo con una estructura sólida y funcional”, concluye.

El segundo error que podemos clasificar por género se refiere a la cantidad de kilos que unos y otras colocan en sus pesas. Las mujeres procuran no poner muchos y los hombres suelen extralimitarse. Dos equivocaciones distintas con consecuencias también diferentes. Trabajar con poco peso se traducirá en una total pérdida de tiempo: “El cuerpo no se adaptará ni nuestro estado de forma mejorará”, afirma Cohen. En el caso opuesto, “abusar del peso es más problemático porque aumenta la probabilidad de lesiones graves, relacionadas tanto con los músculos como con las articulaciones”.

Puedes leer íntegro el artículo "12 errores que solemos cometer en el gimnasio", escrito por Eva Carnero para el número 17 de la revista Muy Interesante Estar Bien, ya en tu quiosco.

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