La conducta impulsiva es la causa del 36 % de los delitos contra las personas

En octubre de 2015, un hombre de 63 años mató de un tiro a su sobrino en un pueblo de León por un puñado de castañas. La causa: falta de control de la impulsividad.

Durante un tiempo, a este tipo de acciones se las denominó crímenes pasionales, en un intento de definir a su autor como alguien movido por un ataque de celos, ira o desengaño. Hoy el concepto ya ha sido desterrado del mundo criminológico y, casi, del jurídico. Sin embargo, juristas y psicólogos siguen debatiendo dónde ubicar este tipo de comportamiento y si la impulsividad como rasgo de conducta podría servir de atenuante a la hora de dictar sentencia.

 

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