El poder psicológico de las banderas

Ya susciten rechazo o adhesión, los colores patrióticos incluso pueden influir de manera inconsciente en nuestro comportamiento.

SEGURO QUE TE INTERESA...

Para probarlo, Ran Hassin, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, realizó un trabajo del que se hizo eco la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Allí señalaba que los puntos de vista ajenos eran tenidos en mayor consideración por los israelíes participantes en el estudio, tanto si eran de izquierdas como de derechas, cuando se les mostraban a todos ellos una imagen subliminal de la bandera de su país.

David A. Butz, psicólogo social de la Universidad de Florida, llegó a una conclusión similar en un trabajo publicado por Personality and Social Psychology Bulletin, en el que varios estadounidenses debían contemplar una enseña nacional de gran tamaño. Los participantes más apegados a sus colores mostraron menos hostilidad que aquellos que no la vieron, mientras que no influyó en el ánimo de los voluntarios ajenos a los sentimientos patrióticos.

 

Puedes leer íntegramente el artículo La fuerza de los símbolos, escrito por Sergio Parra, en el número 428 de Muy Interesante. 

Si quieres conseguir este ejemplar, solicítalo a suscripciones@gyj.es o descárgatelo a través de la aplicación de iPad en la App Store. También puedes comprarlo a través de Zinio o de Kiosko y Más.

Y si deseas recibir cada mes la revista Muy Interesante en tu buzón, entra en nuestro espacio de Suscripciones.

Etiquetas: cerebro humanoculturapsicología

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar