Así espiaron los americanos en la España neutral

Mantequilla para la pobre España puso el tío Sam para controlar el espionaje en Madrid.

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Entonces, el Comité de Información Pública de EE. UU., su principal aparato de propaganda, abrió una delegación en Madrid, en la calle Zurbano. La dirigía el productor cinematográfico Frank J. Marion y su cometido era contrarrestar la propaganda que los alemanes llevaban a cabo en España. Según el historiador José Antonio Montero Jiménez, la sede madrileña del CPI se encargó de la difusión de películas norteamericanas en colegios, universidades y otros centros públicos españoles.

También se ocupó de abastecer de noticias a los periódicos y de traducir al castellano documentos propagandísticos, como el titulado Cómo llegó la guerra a América. El boletín American News se distribuyó entre los estadounidenses residentes en España, y la Cámara de Comercio de EE. UU. en Barcelona y varias empresas privadas de ese país usaron sus escaparates para exhibir carteles. La máquina propagandística de Marion no se limitaba a exaltar las campañas militares; también pasaba films que mostraban los avances técnicos del país y el alto nivel de vida de los norteamericanos. Según George Dorsey, número dos del CPI madrileño, se trataba de hacer comprender a los españoles que el tío Sam podía "poner mantequilla en su pan, salvar su cara, preservar la monarquía y evitar la anarquía".

Etiquetas: Españahistoria

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