La gran batalla contra la contaminación del aire

Cada año mueren en el mundo más de 6,5 millones de personas por la polución atmosférica. ¿Cómo podemos combatirla?

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Partículas en suspensión

De dónde vienen: fábricas, cocinas de gas, centrales eléctricas, tráfico, incendios forestales, erupciones volcánicas y tormentas de polvo.
Efectos sobre la salud: cualquier partícula con menos de 10 micras de diámetro puede colarse en tus pulmones. Una exposición prolongada a las de menos de 2,5 micras se relaciona con problemas cardiorrespiratorios 
y accidentes cerebrovasculares.

Óxido de nitrógeno


De dónde viene: vehículos de combustión –sobre todo, los de motor diésel–, centrales eléctricas y calefacciones domésticas.
Efectos sobre la salud:
puede causar inflamación de las vías aéreas, problemas en el sistema circulatorio y afecciones en ciertos órganos. Los efectos 
a largo plazo resultan inciertos.

Dióxido de azufre

De dónde viene: quema de combustibles fósiles, sobre todo el carbón. La progresiva sustitución de este por el gas en Occidente está disminuyendo su presencia en el aire europeo.
Efectos sobre la salud: problemas circulatorios y cardiacos. Quienes sufren asma y dolencias respiratorias son sus grandes víctimas.

Ozono troposférico

De dónde viene: reacciones químicas entre compuestos como el dióxido de azufre 
y diversas sustancias volátiles orgánicas.
Efectos sobre la salud: es un oxidante que daña los tejidos y las células. Empeora las enfermedades respiratorias y afecta 
especialmente a niños y ancianos.

Amoniaco

De dónde viene: fertilizantes y residuos 
orgánicos de la industria ganadera.
Efectos sobre la salud: su concentración 
en el aire resulta tan baja que no hace daño, pero contribuye a la acidificación del suelo.

¿Qué hacer para reducir la polución?

- Utiliza el transporte público o comparte coche. Los vehículos de combustión convierten las ciudades en pozos de aire sucio. Cuantos menos circulen, mejor. Si vas a trabajar en coche, generas hasta treinta veces más CO2 que yendo en autobús o en metro. Y mucho más ozono también.

- Coge la bici y camina. El 38 % de las partículas en suspensión del aire europeo provienen del tráfico. Uno de cada tres trayectos urbanos en coche es de menos de dos kilómetros. ¿No puedes cubrir esa distancia en bici o andando?

- Consume productos locales. Apetece comer frutas de verano en invierno, pero ponértelas en la mesa exige medios de transporte poco sostenibles. Es más ecológico optar por alimentos estacionales producidos cerca de casa.

 - Ahorra electricidad en casa. Si no dejas la tele, el ordenador y otros aparatos en stand-by, tu factura de la luz bajará un 10 %. Usa el aire acondicionado con cabeza, y emplea ledes y bombillas de bajo consumo. Generar electricidad y llevarla a la ciudad origina muchas emisiones contaminantes.

Etiquetas: atmósferacontaminaciónnoticias de cienciasalud

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