¿Por qué las arañas no quedan atrapadas en su red?

Estas trampas están fabricadas con más de cinco tipos de seda.

Las redes de las arañas constituyen, tanto por su arquitectura como por su resistencia, una auténtica obra magistral de ingeniería. Estas trampas están fabricadas con más de cinco tipos de seda, que se diferencian entre sí por su composición a base de proteínas y agua.

No obstante, una tela de araña siempre combina al menos tres de estas: una red de caza, hecha de seda pegajosa y elástica; una red de armazón, con hilos más consistentes y menos elásticos; y una red de anclaje, fabricada con seda gruesa y rígida. Generalmente, cuando un insecto choca en la red, se queda pegado en la seda de caza. Al intentar escapar, lo único que consigue es enredarse más y más en la trampa de seda.

Las vibraciones hacen que la araña se percate de que una presa ha caído en sus redes y acude en su encuentro para inyectarle una dosis de veneno paralizante. En su desplazamiento, el artrópodo evita pisar el hilo pegajoso y siempre procura circular por las rutas de seda alternativas.

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