Iditarod, la carrera de perros que quiso grabar Félix Rodríguez de la Fuente

El naturalista falleció en un accidente de avioneta mientras grababa esta legendaria carrera de perros con trineo en Alaska.

Conocida como la carrera de trineos con perros más dura que existe, la Iditarod llamó la atención, allá por los años 70, de uno de los naturalistas y divulgadores ambientales más famoso que ha conocido nuestro país: Félix Rodríguez de la Fuente.

Por esos entonces, Rodríguez de la Fuente era bien conocido por su serie documental El hombre y la tierra, que se venía emitiendo en Televisión Española desde 1974 y con la que se colaba en los hogares españoles transmitiendo su amor por la naturaleza y la defensa de todas las especies. Recordemos que en España, águilas, buitres y linces eran considerados alimañas. Gracias a Félix se les empezó a ver de otra manera y se le puso cara a criaturas hasta entonces desconocidas.

Volviendo a la Iditarod Trail Sled Dog Race, Rodríguez de la Fuente y su equipo se desplazó a Alaska para documentar la carrera. El hombre y la tierra iba a seguirla para mostrar al mundo su dureza. En esas estaban cuando el 14 de marzo de 1980, justo el día que Félix cumplía 52 años, la avioneta en la que volaban él, Teodoro Roa, Alberto Mariano Huéscar y el piloto Warren Dobson, se estrelló y murieron todos sus ocupantes. Lo paradójico del asunto es que el equipo iba con dos avionetas, una de las cuales perdía aceite, nada grave, pero motivo suficiente para que Félix no quisiera montar en ella. Resultó que esta avioneta aterrizó sin problema alguno. La avioneta accidentada cayó en Shaktoolik, una pequeña localidad de esquimales, cerca del mar de Bering

"La última gran carrera"

Apodada "La última gran carrera" por los organizadores, la Iditarod Trail Sled Dog Race en Alaska empezó a celebrarse en 1973 y tiene lugar cada año en el camino entre Anchorage y Nome. Se trata de una carrera de casi 1000 millas que cubre algunos de los terrenos más extremos de la Tierra y que disputan equipos formados por un musher (persona que guía el trineo) y aproximadamente 16 perros que tiran.

Tal y como se cuenta en la página web oficial de la carrera, la Iditarod Trail Sled Dog Race es una reconstrucción de la ruta de carga a Nome y conmemora el papel que los perros de trineo jugaron en el asentamiento de Alaska. Los mushers viajan de un punto de control a otro como lo hacían los mushers de carga hace ochenta años, aunque en bastante menos tiempo.

Históricamente los equipos de perros han sido empleados en Alaska para el transporte local y el trabajo cotidiano, sobre todo en las aldeas esquimales. Los mushers y sus equipos desempeñaron papeles importantes pero poco recordados en la Segunda Guerra Mundial, en particular ayudando a los famosos exploradores esquimales a patrullar las vastas tierras vírgenes del oeste de Alaska.

Aunque el uso del avión a finales de los años 20 supuso el principio del fin de los trineos de perros como medio de transporte pues el correo pasaba a entregarse de esta manera, después de la guerra, los equipos de carga de corta y media distancia seguían siendo comunes en muchas zonas de Alaska. Sin embargo, durante la década de 1960, la llegada a la zona de las primeras motos de nieve  provocó el abandono masivo de los equipos de perros y la pérdida de mucha tradición de mushing.

En 1964 se formó el Comité del Centenario de Wasilla-Knik para examinar los acontecimientos históricos ocurridos en Alaska, concretamente en el valle de Mananuska-Susitna, durante el siglo pasado. Dorothy Page, presidenta de este comité, pensó en hacer una carrera de perros de trineo sobre el histórico Sendero de Iditarod.

Este camino se hizo famoso por ser el utilizado por los colonos para ir a las zonas donde había oro en la conocida como fiebre del oro. Pronto se convirtió en la vía principal de Alaska, el camino usado por la gente para ir de un sitio a otro y para transportar suministros. En invierno solo era posible recorrerlo subido en un trineo tirado por perros.

Joe Redington fue el primer aliado de Dorothy Page. Desde mediados de la década de 1950 Joe y su esposa Vi tenían profundos intereses históricos en la Iditarod Trail y pensaron que esta centenaria carrera les ayudaría a preservar la histórica fiebre del oro y la ruta del correo. Querían que la carrera fuera  reconocida a nivel nacional.

Dorothy y los Redington se pusieron manos a la obra. Dorothy se dedicó en cuerpo y alma a la investigación como historiadora y Joe Redington trabajó sin parar para organizar una nueva carrera de perros de trineo.

Con ayuda de voluntarios (aspecto que marcaría para siempre esta carrera) se despejó la primera parte del sendero, incluyendo nueve millas del Camino de la Iditarod. La carrera del Centenario de dos series, de 56 millas, entre Knik y Big Lake se celebró en 1967 y 1969 pero pronto se perdió el interés por la carrera.

Joe Redington no se dio por vencido, es más, se propuso que la Iditarod fuera una carrera de larga distancia. El ejército de los Estados Unidos ayudó a despejar partes del camino y con el apoyo del Nome Kennel Club (el más antiguo de Alaska, fundado en 1907), la carrera llegó hasta Nome por primera vez. En 1973 se celebró la primera edición de la Iditarod Trail Sled Dog Race que ganó Dick Wilmarth empleando casi tres semanas en llegar a Nome.

Desde entonces, la carrera se ha seguido celebrando año tras año. La Iditarod se ha hecho tan conocida que los mejores mushers reciben ahora miles de dólares al año de patrocinadores y en muchas zonas rurales donde los trineos de perros habían desaparecido desplazados por las motos de nieve, han vuelto a aparecer.

Desafío Ártico

Con el objetivo de homenajear la figura de Félix Rodríguez de la Fuente, la VI edición de “Desafío Ártico”, organizada por MaratónDog y Tiendanimal y patrocinada por Royal Canin, cambia su escenario de Groenlandia a Alaska para realizar la misma ruta que hizo el naturalista en la que fue su última aventura.

La expedición está liderada por Manuel Calvo y recorrerá más de 150 kilómetros con dos perros de trineo desde Unalakleet hasta Shaktoolik (ambas en Alaska) durante diez días. Calvo espera llegar a Shaktoolik el 14 de abril, fecha del fatídico accidente. La aventura acabará en la localidad burgalesa de Poza de la Sal, donde Félix Rodríguez de la Fuente nació.

Además de recordar tanto la figura de Félix como los valores que divulgó durante toda su vida, la expedición busca fomentar el deporte, concienciar sobre el cambio climático y difundir la historia y la cultura del perro.

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