10 cosas que no sabías de la avispa asiática asesina

Matador de abejas y pesadilla de alérgicos, este insecto con mala fama es un conquistador de territorios europeos de talla napoleónica. Para derrotarlo, hay que conocer al invasor.

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1. ¿De dónde procede?

La Vespa velutina, conocida como avispa asiática o avispa negra –aunque técnicamente se trata de un avispón–, es originaria del norte de la India y las montañas de China, pero se encuentra ya extendida por la mayor parte del sudeste asiático. Desde su llegada a Europa se ha propagado rápidamente por Francia, España, Portugal, Italia , Alemania, el Reino Unido, Suiza y Bélgica.

 


2. A la conquista de la península ibérica

Se cree que arribó al continente europeo en 2004, a bordo de algún barco cargado de plantas procedente de China que desembarcó en Burdeos, en el sudoeste francés. En 2010 , la avispa asiática cruzó los Pirineos y comenzó a avanzar por la península ibérica. Se detectó su presencia por primera vez en Amaiur (Navarra), pero ha invadido ya zonas de todo el norte: Aragón, Cataluña, La Rioja, Burgos, Asturias, Cantabria, Galicia… Incluso ha llegado a Mallorca. Su expansión avanza a un ritmo de entre 50 km y 100 km al año.

 


3. ¿Cómo reconocerla?

La avispa asiática mide entre 17 mm y 32 mm de longitud. Tiene la cara naranja, pero su cabeza es negra, al igual que el tórax. La mayor parte de su abdomen también es muy oscura, a excepción del cuarto segmento, de color amarillo anaranjado. Resulta fácil identificarla si nos fijamos en sus patas, de un marrón casi negro y con los extremos de color amarillo.

 

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4. De pequeña, carnívora; de mayor, depredadora

Los ejemplares adultos de avispa asiática se alimentan de fruta madura, igual que las avispas comunes, ya que no digieren las proteínas de la carne. Sin embargo, cazan abejas y otros insectos como moscas, orugas, hormigas y mariposas– para alimentar con ellos a sus larvas, que sí son carnívoras. Las abejas suponen aproximadamente dos tercios de su dieta, aunque esa proporción varía en función de la proximidad entre el avispero y las colmenas.

 


5. El azote apícola


Una avispa asiática caza entre 25 y 50 abejas al día. Su táctica consiste en situarse delante de la colmena a la espera de que regrese una abeja cargada de polen –ya que se moverá más despacio– y capturarla al vuelo gracias a su mayor tamaño. Luego le clava su aguijón de 6 mm, le arranca la cabeza, el abdomen y las patas y se lleva a su nido únicamente el tórax, la parte más nutritiva.

 


6. Las abejas de Asia deberían dar un cursillo a las europeas

Nuestras abejas están indefensas ante las avispas asiáticas porque aún no han aprendido el sistema heat-balling, la formidable estrategia defensiva de sus congéneres del continente amarillo. Allí, cuando las abejas detectan la presencia de una avispa cerca de su colmena, reúnen un ejército compuesto por cientos de miembros que se lanza sobre el depredador y forma una especie de pelota compacta de abejas a su alrededor. Una vez aprisionado, todas agitan sus extremidades frenéticamente, lo que eleva la temperatura dentro de la bola hasta los 45 ºC y el avispón fallece de hipertermia.

 

 

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7. No es un terrible demonio homicida

A pesar de su fama, para el ser humano no resulta tan peligrosa por su veneno o agresividad –similares a los de otras avispas autóctonas– como por su largo aguijón, capaz de inyectar más veneno–, por su costumbre de atacar en enjambre y por su perseverancia: persiguen a sus presas durante distancias de hasta 500 metros. Si no te acercas a sus nidos ni generas ruidos estridentes, no te atacarán. Pero si van a por ti, corre.

 


8. ‘God save the Queen’

Todos los individuos de un nido de avispas asiáticas –que puede albergar hasta 1.700 insectos adultos y más de 5.000 huevos y larvas– son hijos de la misma reina. Y cada nido produce entre 200 y 500 nuevas reinas, aunque más del % de ellas fallecen. Los nidos quedan casi vacíos en invierno y no vuelven a ser repoblados al año siguiente, pues las únicas que sobreviven son algunas de las nuevas reinas, que fundarán sus propios nidos.

 


9. ¿Cómo combatirla?


Los métodos que se utilizan para luchar contra las avispas asiáticas son de lo más variado: desde colocar plantas carnívoras cerca de sus nidos hasta volarlos con explosivos, pasando por el uso de insecticidas y trampas con sustancias dulces que atraen y atrapan a las avispas o incluso el despliegue de pollos, uno de sus depredadores naturales, para que las devoren.

 

 

10. Quizá James Bond acabe con ella


Los británicos probaron el pasado mes de julio, con éxito, un nuevo gadget digno de 007: unas diminutas etiquetas de radiotransmisión fabricadas por la firma Biotrack Ltd. Las cosieron a algunos ejemplares de avispa asiática –capaces de volar con ellas mientras pesen menos del 80% de su propia masa– y, al regresar estos a sus nidos, revelaron su posición y pudieron ser destruidos. Para evitar la propagación de la especie, es crucial encontrar los nidos antes de que generen nuevas reinas y esta tecnología podría resultar de gran utilidad para ello.