Los insectos más asombrosos del planeta

Si te gustan los insectos, te proponemos un recorrido global por los más hermosos y curiosos.

 

No sabemos si eres de los que considera a los insectos como su animal favorito, pero tanto si es así como si no, existen una gran cantidad de criaturas asombrosas dentro de esta clase de invertebrados, incluyendo algunas de las alimañas -probablemente- más odiadas y temidas por la mayoría, como las cucarachas, los mosquitos o las tijeretas. Afortunadamente, no todas las especies de insectos son poco gratificantes de mirar. Hoy estamos aquí para, dentro de ese más de un millón de especies de insectos descritas, mostrarte aquellas realmente bonitas, interesantes, que incluso pueden inspirarnos ternura, gracias a la fantástica biodiversidad de la madre naturaleza: mariposas, mantis, libélulas, saltamontes...

 

Entre las características más llamativas de algunos insectos, nos encontraremos conque algunos son capaces de vivir más de 50 años (la hormiga reina tiene una abrumadora esperanza de vida de unos 28 años y la termina reina de casi el doble) y otros, apenas viven unas horas (las cucarachas, por ejemplo, solo viven 1 año, pero dejan como legado muchos miles de crías...) También existen los que pueden estar mucho tiempo sin comer o los que son capaces de vivir en zonas tan inhóspitas como la Antártida.

 

Es indudable que las mariposas son los insectos más familiares y aceptados por los humanos. Existen alrededor de 17.500 especies de mariposas en el mundo y son el único grupo de insectos que tiene escamas para cubrir sus alas. De hecho, los vistosos colores de las alas de las mariposas provienen de estas pequeñas escamas de color. Se denomina 'color estructural', donde las escamas forman pequeños surcos que reflejan la luz.

 

Así lo atestiguó un estudio realizado por científicos de la Universidad de Yale (EE. UU.) que reveló el misterio de cómo se producen los vivos colores de las alas de algunas especies de mariposas. Sus resultados, fueron publicados en la revista PNAS, y exponen que los colores son el producto de sutiles estructuras en las alas que refractan la luz del sol como un prisma. Estas pequeñas estructuras repetitivas, llamadas giroides, se ubican en las escamas de las alas y tienen una forma parecida a un sacacorchos. Los giroides se doblan y reflejan la luz para crear el color de las alas que tanto nos fascina a los humanos.


Por otra parte, algunos insectos usan armas químicas secretas contra sus enemigos. En Australia, por ejemplo, la hormiga verde rocía a sus enemigos con ácido. Si quieres saber más, no te pierdas el documental Australia: Fauna Letal. Estreno el viernes 5 de octubre, y todos los viernes a las 16:15 en Canal Odisea.

 

 

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