Visón americano: la historia de una invasión (Muy Animal)

En 2001, un grupo de animalistas provocó la liberación deliberada de 13 000 visones americanos en Teruel, provocando un evento de invasión. Este evento no fue el único, ni el primero.

 

Al hablar de especies de animales invasores en España, el visón americano (Mustela vison) es uno de los que suelen encabezar la lista, junto al cangrejo rojo o la tortuga de Florida.

Este pequeño mamífero procedente de Norteamérica fue introducido en la península ibérica con fines de explotación peletera. Es una especie muy prolífica y con gran capacidad de aclimatación al medio: se adaptan casi en cualquier ecosistema presente en la España peninsular.

Los daños de su invasión

Los visones son carnívoros generalistas, que pueden consumir presas en el agua, como peces o cangrejos, y también en tierra –anfibios, reptiles, aves y pequeños mamíferos–. De ahí el potencial y riesgo de depredación para otras especies, como la rata de agua, el desmán de los Pirineos, el cangrejo de patas blancas, la ranita de san Antonio o el sapo partero. Pero la depredación no es el único impacto.

El visón americano ocupa los mismos nichos ecológicos que el visón europeo (Mustela lutreola), y compite con él. El americano es más fuerte, más agresivo, y con camadas más numerosas, lo que ha provocado el desplazamiento de las poblaciones nativas hasta poner en grave peligro su supervivencia. También compite con otras especies como el turón, el armiño, la marta o la garduña.

Visón europeo, principal víctima de la invasión por visón americano
Visón europeo, principal víctima de la invasión por visón americano

Además de la competencia, muchos visones americanos son portadores de la enfermedad aleutiana, que transmiten al visón europeo y a otros pequeños carnívoros, debilitando sus poblaciones y favoreciendo su eliminación. Además se ha comprobado que pueden ser reservorios o portadores de otros patógenos, como Toxoplasma o Leishmania, que pueden convertirse en zoonóticas —es decir, que pueden infectar a seres humanos—.

La gran liberación de 2001

Es bastante conocida la historia sucedida en La Puebla de Valverde, municipio de Teruel, el 31 de julio de 2001. Un grupo de activistas del autodenominado Frente de Liberación Animal decidió entrar en una granja de explotación peletera y abrir las jaulas, liberando a 13 000 de los 20 000 ejemplares que se criaban en ella.

Evento al que se sumaría otro similar en octubre de 2006 en tres granjas de La Coruña —liberando otros 15 000 animales— y en 2007, en Gerona —con 2000 animales más—.

Muchos de los animales liberados en estos actos de vandalismo fueron recapturados con éxito, bastantes murieron en pocos días, muchos atropellados, y otros tantos cazados por zorros, águilas u otros depredadores.

Este resultado era relativamente previsible, puesto que estos animales nunca habían vivido en estado silvestre. Sin embargo, una cantidad importante de visones americanos consiguieron sobrevivir en la naturaleza, reproducirse con éxito, formar poblaciones estables e invadir.

No deja de ser irónico que un grupo que decía moverse por el bienestar animal, fuera el causante de un proceso de invasión que afecte tan negativamente a la biodiversidad de los ecosistemas afectados. Muchos piensan que el suceso de 2001 fue el detonante de la invasión del visón americano, pero no es cierto.

Visón americano cazando una rana
Visón americano cazando una rana

Los visones de Sarrión: ¿pioneros de la invasión?

Durante el verano de 1990, una granja en el municipio de Sarrión, Teruel, entró en bancarrota y puso en libertad a más de 8000 ejemplares de visón americano. Los efectos fueron similares a los de La Puebla de Valverde; muchos murieron, pero los supervivientes formaron una población estable que comenzó a invadir la región. Este evento, sucedido una década antes de la liberación deliberada de los animalistas, debería haber servido como advertencia de lo que sucedería. Sin embargo, tampoco fueron los primeros.

En las proximidades del río Mero, en Galicia, hay poblaciones de visón americano desde 1984. El año coincide con el paso del desastroso ciclón Hortensia, y no es casual; este ciclón tropical de proporciones históricas arrasó con granjas peleteras, provocando la liberación de visones.

Pero la mayor fuente de visones americanos en España no vino de una liberación deliberada, ni de un accidente provocado por un desastre meteorológico. La población más importante de visones americanos de la península ibérica se formó, no por una liberación puntual y repentina de un gran número de individuos, sino por la introducción accidental de pocos ejemplares cada vez, pero sostenida en el tiempo. Y es que la simple existencia de este tipo de granjas ya es un factor de riesgo para la invasión por visón americano.

Porque los animales pueden escaparse.

Visón americano
Visón americano

Los visones americanos de Segovia

En el municipio de El Espinar, en Segovia, se encuentra la granja de visones americanos más antigua de España, fundada en 1958. Desde principios de los años 60, comenzó a reportarse la presencia de ejemplares en libertad, procedentes de escapes de la granja. En los años siguientes, hubo una proliferación de pequeñas explotaciones —muchas ilegales—, y actuaron como fuente de ejemplares que continuaron engrosando la población silvestre.

La fuga constante de visones hizo que la población silvestre atravesara la barrera de dispersión, y se extendiera progresivamente, independizándose. Se convirtió en la primera población invasora de visón americano de la Península Ibérica.

Actualmente, la población de visones americanos procedente de Segovia se ha extendido por las provincias de Valladolid, Ávila, Zamora, Cáceres, Toledo, Madrid y Guadalajara; se han localizado además otras poblaciones en Teruel, Cuenca, Castellón y Valencia —procedentes de las granjas turolenses—, en las cuatro provincias gallegas y en Cataluña. Por último, se ha informado la presencia de visones americanos en Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Zaragoza y en toda Castilla y León.

Referencias:

Azami-Conesa, I. et al. 2021. Invasive Species as Hosts of Zoonotic Infections: The Case of American Mink (Neovison vison) and Leishmania infantum.

Microorganisms, 9(7), 1531. DOI: 10.3390/microorganisms9071531

BOE. 2013. Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras. BOE, 185(Sec. I.), 56764-56786.

Casals, F. et al. (Eds.). 2020. Guía de las especies exóticas invasoras de los ríos, lagos y estuarios de la península ibérica. Proyecto LIFE INVASAQUA - Sociedad Ibérica de Ictiología.

Melero, Y. et al. 2008. Space use and habitat preferences of the invasive American mink (Mustela vison) in a Mediterranean area. European Journal of Wildlife Research, 54(4), 609-617. DOI: 10.1007/s10344-008-0186-7

Vilà, M. et al. (Eds.). 2008. Invasiones biológicas. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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