Un robot podría ayudar a resurgir al rinoceronte blanco del norte

Solo quedan dos ejemplares hembra. Afortunadamente, una sofisticada técnica de fertilidad podría salvar a esta especie de la extinción definitiva.

 

Hace algo más de un año conocíamos la noticia de la muerte del último macho de rinoceronte blanco del norte, Sudán, con dos hembras como única población de esta especie, y dejándola, por tanto, al borde de la extinción.

Pero, afortunadamente, la ciencia puede ponerse del lado de la naturaleza para lograr salvar esta especie, casi extinta a causa de la mano humana (no desaparecieron por evolución, sino porque no fueron inmunes a las balas).

La fecundación artificial gracias al esperma congelado de Sudán y la creación de embriones de rinoceronte fabricados en el laboratorio es el último rayo de esperanza para los Ceratotherium simum cottoni, nombre científico para el rinoceronte blanco del norte.

Es la primera vez que una técnica tan sofisticada trata de ponerse en práctica en rinocerontes. ¿Cómo llevarla a cabo?

Ahora, la Universidad de California y el Zoológico de San Diego han desarrollado un innovador método que podría ayudar a realizar una fecundación in vitro: se trata de un robot flexible con forma de serpiente, que facilitaría a los zoólogos la realización de inseminación artificial y transferencia de embriones en rinocerontes.

 

Esta idea todavía está en pañales, dado que los investigadores todavía están buscando financiación para diseñar y construir el robot.

"Consistiría en un catéter largo y delgado que se puede dirigir a través del cuello uterino de una rinoceronte hembra para entregar una muestra de esperma al útero", detalla Michael Yip, profesor de ingeniería eléctrica e informática en la Universidad de California en San Diego, en un comunicado de prensa.

En esencia, puede parecer sencillo, pero navegar por la anatomía reproductiva de un rinoceronte femenino es increíblemente complicado. El cérvix de rinoceronte es muy grande y tortuoso. Realiza una serie de giros, “como curvas en una empinada carretera de montaña”, un símil que utiliza la directora de ciencias reproductivas en Henshaw en el Zoológico Global de San Diego, Barbara Durrant.

Imagen: David Baillot/UC San Diego Jacobs School of Engineering

 

Para abrirse paso a través de este laberinto, el equipo de Durrant utilizaría un catéter de acero inoxidable, de 5 milímetros de diámetro, con una curva de 45 grados. Guiar esta tecnología a través del cérvix de la rinoceronte a mano sería difícil y requeriría de mucha delicadeza, para no dañar el tejido cervical.

Esta técnica ha funcionado hasta el momento para hacer inseminación artificial. Normalmente se realiza cuando los niveles de estrógeno de una rinoceronte son altos, lo que hace que el tejido cervical se ablande y se abra.

Pero el proceso se vuelve aún más complicado cuando los investigadores tienen que hacer una transferencia de embriones. Este procedimiento generalmente se realiza más adelante en el ciclo del rinoceronte, cuando sus niveles de progesterona son altos. En esta fase del ciclo, en cambio, su cuello uterino se pone rígido y se cierra.  Por eso, deberían ser catéteres robóticos flexibles, y de alta precisión.


Pero, aunque tal ingeniería se construya, ninguna de las dos hembras de rinoceronte blanco del norte puede llevar a término un embarazo, por lo que el equipo usará el catéter robótico en una subespecie relacionada: el rinoceronte blanco del sur (Ceratotherium simum simum).

El plan es obtener primero óvulos de rinoceronte blanco del norte utilizando células madre de líneas celulares congeladas previamente recolectadas, para luego fertilizarlos y generar embriones de rinoceronte blanco del norte. Los investigadores luego usarían el robot para implantar los embriones resultantes.

El objetivo final es producir una manada autosostenible de rinocerontes blancos del norte, primero en cautiverio y luego de vuelta a la naturaleza.

"Todavía faltan muchos años para conseguirlo, pero tenemos excelentes colaboradores tanto aquí como en todo el mundo que trabajan con nosotros y nos ayudan a avanzar de manera constante en esa dirección", reconoce Barbara Durrant.

 

El robot ideado por los investigadores puede serpentear a través de canales extremadamente complicados, como el cuello uterino de la rinoceronte, más fácil y suavemente que las herramientas convencionales. Para flexionar hacia adelante y hacia atrás, utiliza una serie de tendones que se extienden a lo largo de su longitud. Tirar de un tendón en el lado izquierdo del dispositivo haría que gire a la izquierda, y lo mismo hacia la derecha.

Además, el robot estaría equipado con un pequeño cabezal de cámara en la punta para ayudar al operador a ver hacia dónde se dirige. También tendrá un canal para entregar su carga, el  semen o un embrión, al útero.

"Espero que tecnologías como esta puedan usarse tanto para repoblar especies en peligro de extinción como para contrarrestar parte de la desafortunada caza furtiva humana que ha estado ocurriendo en todo el mundo", concluye Michael Yip, profesor de ingeniería eléctrica e informática de la Universidad de California en San Diego, quien ha estado trabajando en versiones iniciales de los catéteres robóticos dirigibles en su laboratorio.

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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