Un hongo invasor está matando a las ranas del planeta

Más de 90 especies de anfibios ya se han extinguido por el hongo 'Batrachochytrium dendrobatidis'.

Un hongo que provoca la enfermedad de la quitridriomicosis, que ha plagado a ranas y sapos en todo el mundo, ostenta ahora el título de ser el peor asesino invasor del mundo, desplazando a gatos -que amenazan a 430 especies- y roedores -que amenazan a 420 especies-. Se trata del hongo Batrachochytrium dendrobatidis.

El primer recuento global causado por una infección por quitridriomicosis muestra que e
s responsable de la disminución de la población en al menos 500 especies de anfibios, incluidas 90 que ya se han extinguido. Y, al parecer, se trata de una estimación conservadora, dicen los científicos.

 

Pandemia

 

Los anfibios afectados, en su mayoría ranas y sapos, representan el 6,5% de las especies de anfibios conocidas, lo que hace que la pandemia sea "la mayor pérdida documentada de biodiversidad atribuible a un patógeno", exponen los expertos en la revista Science que recoge el trabajo.

Batrachochytrium dendrobatidis, un patógeno ampliamente difundido por el comercio de especies silvestres, es el principal culpable. Este hongo invasor, identificado por primera vez en 1998, ha causado la muerte masiva de ranas y sapos. Aunque la presencia de este hongo alcanzó su punto máximo en la década de 1980 en América Central y del Sur y Australia, sigue siendo una amenaza constante.

 

El hongo infecta la piel queratinizada que los anfibios desarrollan cuando maduran y pasan del agua a la tierra. La quitridiomicosis resultante destruye la capacidad de un anfibio para regular el flujo adecuado de electrolitos y líquidos a través de su piel, lo que generalmente conduce a una insuficiencia cardíaca en unas pocas semanas.

Ben Scheele, ecologista de la Universidad Nacional Australiana en Canberra, coordinó a otros 40 investigadores con conocimiento de anfibios regionales. El equipo analizó la literatura publicada y los datos no publicados, incluidas las entrevistas a investigadores con experiencia en 24 países que se sabe que tienen infecciones por quitridriomicosis. En un análisis epidemiológico,
los investigadores integraron los datos para determinar la gravedad, el momento y la distribución geográfica de las disminuciones de anfibios debido a la quitridiomicosis.

 

Los datos son muy alarmantes

 

De las 500 especies afectadas, alrededor del 40% sigue disminuyendo. Y 124 especies, o el 25%, se han reducido a menos del 10% de sus números anteriores. Las más afectadas han sido las especies de mayor tamaño y de crecimiento lento que no alcanzan la madurez reproductiva tan rápidamente, las especies que viven en áreas más húmedas (que el hongo prefiere) o en altitudes más altas (donde los animales están más aislados y tienen menos opciones de hábitat).



Anfibios extintos a causa del hongo



Entre los extintos en la naturaleza o presumiblemente extintos, están: el sapo dorado o la rana dorada panameña. Un segundo hongo relacionado, B. salamandrivorans o Bsal, afecta principalmente a las salamandras y fue responsable de la disminución de una especie.

El equipo encontró que solo el 12% de las especies muestra algunos signos limitados de recuperación. Esos anfibios pueden estar desarrollando inmunidad, o quizá otras amenazas, como la pérdida de hábitat o la contaminación, pueden haber disminuido, dicen los investigadores.

Los resultados, aunque no son sorprendentes, son "tristes", dice Scheele, y la realidad puede ser aún peor. El hongo probablemente haya afectado a muchas de las especies de anfibios aún sin nombre en los neotrópicos, y para otras especies en declive, no hubo pruebas suficientes que relacionen su número decreciente con la quitridiomicosis.

 

El hongo invasor responsable sigue siendo "una amenaza muy grave", dice Scheele, especialmente para poblaciones de anfibios no expuestos, como las de Papúa Nueva Guinea. Y, con la propagación global de patógenos, las nuevas cepas del hongo pueden continuar evolucionando, superando las capacidades de adaptación de las especies. Una vez suelto en el medio ambiente, la única forma de contenerlo es a través de mejores medidas de bioseguridad y un mejor monitoreo de la vida silvestre, dice el experto.

 

Referencia: B.C. Scheele et al. Amphibian fungal panzootic causes catastrophic and ongoing loss of biodiversity. Science. Vol. 363, March 29, 2019, p. 1459.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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