¿Tiene ventajas evolutivas la homosexualidad?

La homosexualidad, la bisexualidad, y otras formas de diversidad sexual son sucesos naturales, y el resultado de la selección natural actuando sobre las poblaciones.

 

En determinados sectores de la sociedad, toda forma de vivir la sexualidad que se salga de la denominada ‘cisheteronormatividad’ es considerada como indeseable. Algunas religiones afirman que se trata de un fenómeno antinatural y llegan a calificarlo de aberrante.

El mundo real es muy distinto a como lo plantean esas personas. Por un lado, la homosexualildad, la bisexualidad u otras formas de expresión sexual distintas a la cisheteronormatividad se dan en la especie humana de forma natural. Ese hecho es suficiente para desmontar la idea de que sea algo antinatural. Pero, además, como ya se ha expuesto en otros artículos de Muy Interesante, existen animales con comportamiento homosexual y con muchas otras formas de diversidad sexual en la naturaleza.

¿Natural o artificial? La falsa dicotomía

Por supuesto, el que algo sea natural (o artificial) no lo convierte automáticamente en algo bueno (o malo). Hay cosas naturales buenas y malas para el ser humano, como hay cosas artificiales buenas y malas. Ese maniqueísmo o falsa dicotomía en la que se asume que todo lo natural es bueno —como las heces, los volcanes o la toxina botulínica— y todo lo artificial, malo —como las vacunas, la investigación científica o la tortilla con cebolla— es a lo que pretenden apelar.

Homosexualidad, tan natural como la heterosexualidad. Pareja con una bandera LGTBI
Homosexualidad, tan natural como la heterosexualidad

Pero, de cualquier modo, calificar de ‘antinatural’ algo que sucede de manera natural en muchas especies animales —de las cuales, el ser humano es una más— solo puede hacerse desde un profundo desconocimiento de la naturaleza, o desde la peor de las intenciones.

La cuestión evolutiva

Todo lo que surge en la naturaleza tiene un motivo que justifica su presencia. Si existe un órgano, un comportamiento o cualquier otro rasgo específico, es que la especie o la población obtiene una ventaja, o la ha tenido a lo largo de su historia evolutiva.

Con relativa frecuencia, algunos colectivos argumentan que el organismo homosexual no transmite sus genes a descendencia alguna y el bisexual tiene una capacidad parcial, significativamente menor que el organismo heterosexual. Apoyándose en esas premisas, concluyen que la diversidad sexual no aporta ventaja evolutiva alguna.

Como en el caso de la cuestión natural o antinatural, quienes defienden este punto se equivocan. El proceso evolutivo en general no depende del éxito individual de los organismos, sino del éxito de sus poblaciones. Y si una población es más apta que otra —gracias a los rasgos de sus integrantes—, entonces esa población tiende a tener mayor descendencia y preservar mejor sus genes.

Hormigas andando en fila
Las hormigas obreras no aportan descendencia pero generan ventajas evolutivas a su colonia

Beneficiando a la familia y a la especie

Es cierto, y está bien documentado, que los animales homosexuales —incluidos los seres humanos— tienen menos descendencia que los heterosexuales. Es una conclusión intuitiva, pero bien soportada por datos.

Sin embargo, en muchas especies —incluyendo algunas culturas humanas—, el organismo homosexual aporta una serie de cuidados extra a la descendencia de sus familiares cercanos. Es decir, no beneficia a la población perpetuando sus propios genes, pero sí ayudando a perpetuar los de sus hermanos y hermanas, aportando así ventajas evolutivas a la población. Se trata de un comportamiento similar al de las hormigas obreras, que aunque no son reproductoras, ayudan a perpetuar los genes de sus hermanas y hermanos de la colonia que sí lo son, y que gracias a sus esfuerzos, podrán realizar su vuelo nupcial con éxito.

Otra hipótesis que se ha planteado está relacionada directamente con la genética, en lo que se denomina antagonismo sexual. Y es que, tal y como se ha observado en algunos estudios, la homosexualidad masculina se asocia con genes que aumentan el éxito reproductivo de las hembras; es decir, que las madres, hermanas y tías del macho homosexual tienden a tener más éxito.

Una opción más que se baraja está relacionada con la cohesión social. Entre animales sociales, los individuos homosexuales presentan un factor cohesivo en la sociedad, que no existe cuando la población carece de ellos. Esto hace que las poblaciones con estos individuos sean más sólidas, y en general, más aptas.

Grupo de bonobos
En los bonobos, las prácticas homosexuales fomentan la cohesión social

Estas hipótesis no son mutuamente excluyentes, puede que en una especie o población determinada (humana o no), sucedan varias simultáneamente.

Con este escenario, por supuesto, la bisexualidad tiene la ventaja mucho más clara; son organismos que pueden adaptarse a un rol o a otro, e incluso cambiar de uno a otro varias veces a lo largo de su vida, favoreciendo a la comunidad de forma indirecta, y también mediante su propia descendencia.

Los comportamientos homosexuales y bisexuales no solo son completamente naturales y perfectamente saludables, sino que suponen ventajas evolutivas reales. Irónicamente, el ser humano es en la única especie que presenta individuos con aversión hacia la homosexualidad, y esa homofobia, ciertamente, no aporta ventaja evolutiva alguna.

Referencias:

Bagemihl, B. 1999. Biological exuberance: animal homosexuality and natural diversity. St. Martin’s Press.

Bailey, N. W. et al. 2009. Same-sex sexual behavior and evolution. Trends in Ecology & Evolution, 24(8), 439-446. DOI: 10.1016/j.tree.2009.03.014

Fruth, B. et al. 2006. Social grease for females? Same-sex genital contacts in wild bonobos. En Homosexual behaviour in animals: An evolutionary perspective (pp. 294-315). Cambridge University Press.

MacFarlane, G. R. et al. 2007. Same-sex sexual behavior in birds: expression is related to social mating system and state of development at hatching.

Behavioral Ecology, 18(1), 21-33. DOI: 10.1093/beheco/arl065

Rahman, Q. et al. 2008. Maternal Inheritance and Familial Fecundity Factors in Male Homosexuality. Archives of Sexual Behavior, 37(6), 962-969. DOI: 10.1007/s10508-007-9191-2

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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