¿Qué soluciones hay a la invasión de las cotorras?

La invasión de cotorra argentina y de Kramer es un problema ecológico en muchas ciudades europeas. Se han propuesto muchas soluciones, pero no todas funcionan.

En los parques y jardines de algunas ciudades de España y de Europa tenemos graves problemas, provocados por la invasión de dos especies de cotorras, que originalmente fueron introducidas como mascotas. Una, la cotorra de Kramer (Psittacula krameri), una especie enormemente invasora procedente de África y el sur de Asia. La otra, la cotorra argentina (Myiopsitta monachus), también invasora, procedente de Sudamérica. Ambas especies generan una serie de impactos en los ecosistemas que invaden, aunque cada una afecta de manera distinta.


Impactos de las cotorras

Entre los daños que causa la cotorra de Kramer destaca el gran impacto sobre la fauna local. Es una especie que nidifica en agujeros en los árboles, recurso por el que compite contra otras aves y contra murciélagos. De hecho, la cotorra de Kramer está causando que el nóctulo gigante, un murciélago amenazado, se quede sin sitios donde anidar.

En un estudio realizado por Dailos Hernández-Brito, de la Estación Biológica de Doñana, se destaca que en menos de 15 años la ocupación de estos huecos por las cotorras de Kramer se multiplicó por 20, mientras que el número de árboles ocupados por los murciélagos disminuyó en más del 80 %. También compite por otros recursos como el alimento, cambiando los hábitos de la fauna nativa, como los gorriones o los pájaros carpinteros. Irónicamente, son estos últimos los que suelen hacer agujeros nuevos en los árboles, donde, tras abandonarlos, anidan otras especies, por lo que su desaparición convierte estos huecos en un recurso limitante.

Pareja de cotorras de Kramer ocupando el agujero de un tronco
Pareja de cotorras de Kramer ocupando el agujero de un tronco

Por otro lado, tenemos a la cotorra argentina. A diferencia de la anterior, esta fabrica los nidos y no ocupa agujeros. Además, los enormes nidos suponen un nuevo impacto: es una especie arquitecta de ecosistemas, es decir, que cambia la estructura de los hábitats. Su gran peso puede causar daños en los árboles o en las estructuras donde lo instalen. Se han reportado daños graves en infraestructuras eléctricas. Por otra parte, estas cotorras han mostrado ser causantes de graves impactos sobre la agricultura, particularmente de cereal. En algunos campos cercanos a ciudades invadidas por cotorra argentina, hasta el 98,6 % del daño reportado en los cultivos es atribuido a este animal, que es considerado plaga.

En ambos casos debe añadirse la contaminación acústica, que puede influir en los hábitos de la fauna local y en la salud de las personas. Y a este respecto, cabe destacar otro impacto potencial que puede ser preocupante. Las cotorras pueden ser un reservorio de un patógeno denominado Clamidiophila psittaci, el agente causante de la psitacosis humana.

Viabilidad, eficacia y especificidad

Cualquier método que intentemos para gestionar la invasión por cotorras debe cumplir con tres requisitos indispensables: la viabilidad, es decir, que se pueda llevar a cabo; la eficacia, es decir, que alcance resultados exitosos; y la especificidad, es decir, que afecte solo a las especies que deseamos controlar, sin afectar a otros animales.

Una de las medidas que resultó ser de las más populares hace unos años fue el uso de piensos esterilizantes. Sin duda, colocar comederos con este tipo de productos a disposición de las cotorras es viable; son fáciles de manejar, y su utilización puede prolongarse en el tiempo. Sin embargo, no cumple con los otros dos requisitos. No es eficaz, ya que los animales raras veces consumen la dosis necesaria para ser esterilizados, al contrario, les facilita la vida, pues al fin y al cabo, esos piensos son un aporte extra de alimento. Y por último, es una medida tremendamente inespecífica que puede afectar a otras aves, esterilizándolas.

Una medida más de las propuestas es la sustitución o eliminación de los huevos. Esta medida es totalmente específica; solo eliminas los huevos que deseas eliminar. Pero el período de incubación de las cotorras es de apenas unas semanas, y actuar sobre miles de huevos en ese corto período de tiempo es inviable. Además, es una medida que habría que hacer cada año.

Población de cotorras argentinas
Población de cotorras argentinas

Se planteó entonces la opción de capturar a los animales, esterilizarlos y dejarlos en libertad. Pero las cotorras son animales inteligentes que aprenden rápidamente a evitar las trampas, por lo que la medida obliga a cambiar el método de trampeo cada cierto tiempo; sumado a la enorme cantidad de cotorras en algunas ciudades españolas, lo hace una medida inviable. Sin contar con los costes veterinarios que implicaría esterilizar a miles de animales.

Además, las medidas que impliquen que las cotorras queden en libertad, se da un problema adicional que hace que todas ellas resulten ineficaces. Las cotorras, incluso estériles y sin huevos, son muy longevas y continuarán causando impactos durante décadas. Además, volver a liberarlas es ilegal.

Como posible solución a ese problema también se ha planteado la integración de los animales en centros especializados; esto puede servir para lugares donde haya poblaciones muy pequeñas de cotorras. Pero en las grandes ciudades es inviable, ya no solo por la dificultad de su captura, sino también porque no existe, de momento, infraestructura alguna capaz de albergar y mantener a tal cantidad de animales sin riesgo de escape.

Finalmente, enviar a las cotorras a su región nativa tampoco es posible. No solo por la dificultad ya planteada de la captura de todos esos animales, sino porque, además, la población invasora ha sufrido un potente efecto selectivo en forma de cuello de botella, haciendo que tenga muy poca variabilidad genética y que sean animales muy competitivos, significativamente distintos a la población nativa original. La reintroducción sería trasladar el desastre ecológico a otro sitio, y la población nativa de cotorras correría un grave peligro.

Sin olvidar que todos los sistemas que impliquen transporte de estos animales, y más aún, intervenciones veterinarias, suponen un estrés y un sufrimiento para los animales.

De todos los sistemas que conocemos para eliminar la invasión por cotorras, el único que, de momento, ha resultado realmente viable, eficaz y específico ha sido el control selectivo con carabina de aire comprimido. Es, hasta donde sabemos, el método que menos sufrimiento innecesario conlleva al animal, pues la muerte es casi instantánea.

Por supuesto, la mejor solución que existe a este tipo de problemas es la prevención. Evitar introducir especies exóticas es la forma óptima de evitar que se conviertan en invasoras. Y cuando están ya presentes, establecer sistemas de detección temprana y respuesta rápida es la vía más eficaz de controlar poblaciones que aún son pequeñas, antes de que su gestión se convierta en un problema, no solo económico, sino también entre la opinión pública. Sin embargo, cuando todas estas medidas llegan tarde, es necesario actuar cuanto antes; cuanto más tarde, más difícil será atajar el problema.

REFERENCIAS:

Postigo Sánchez, J.L. 2021. Análisis científico sobre la situación de la cotorra en Madrid y en España, alternativas de gestión y desmentido de bulos sobre las cotorras. EFE Verde 26 de noviembre. https://www.efeverde.com/blog/creadoresdeopinion/analisis-cientifico-sobre-la-situacion-de-la-cotorra-en-madrid-y-en-espana-alternativas-de-gestion-y-desmentido-de-bulos-sobre-las-cotorras/

Castro, J., Sáez, C., et al. 2021. The monk parakeet (Myiopsitta monachus) as a potential pest for agriculture in the Mediterranean basin. Biological Invasions. DOI: 10.1007/s10530-021-02702-5

Hernández-Brito, D., Carrete, M., et al. 2018. Nest-site competition and killing by invasive parakeets cause the decline of a threatened bat population. Royal Society Open Science, 5(5), 172477. DOI: 10.1098/rsos.172477

Menchetti, M., & Mori, E. 2014. Worldwide impact of alien parrots (Aves Psittaciformes) on native biodiversity and environment: a review. Ethology Ecology & Evolution, 26(2-3), 172-194. DOI: 10.1080/03949370.2014.905981

Roy, H. E., European Commission, et al. 2015. Invasive alien species: prioritising prevention efforts through horizon scanning: final report. Publications Office. http://dx.publications.europa.eu/0.2779/096586

Saavedra, S., & Medina, F. M. 2020. Control of invasive ring-necked parakeet (Psittacula krameri) in an island Biosphere Reserve (La Palma, Canary Islands): combining methods and social engagement. Biological Invasions, 22(12), 3653-3667. DOI: 10.1007/s10530-020-02351-0

 

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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