¿Qué criaturas viven en tu cama?

Incluso cuando alguien duerme en soledad, no duerme realmente solo. Una gran cantidad de animales y otros seres vivos comparten el colchón.


Muchos seres vivos residen permanentemente en un colchón o en las almohadas. La cantidad de huecos y cámaras de aire que albergan son el hábitat perfecto para muchos artrópodos y otros organismos.

En ocasiones, llegan invitados de gran tamaño, como las hormigas, depende de la situación particular de cada casa. Los habitantes más habituales de un colchón son mucho más pequeños, tanto que no suelen ser visibles a simple vista.

Chinches de las camas

Chinche de las camas
Chinche de las camas

Quizá sea uno de los insectos más conocidos de las camas, aunque no suele estar en los hogares. Son más habituales en lugares con bajo nivel de higiene, como algunos albergues u hostales, con camas compartidas.

La chinche de las camas es hematófaga, es decir, se alimenta de sangre como las hembras de los mosquitos. Como ellos, su picadura puede dejar marcas en la piel y, en casos extremos, erupciones y urticaria.

Evitar las chinches de las camas es sencillo. Basta con mantener una correcta higiene de la ropa de cama y del colchón. Además, dado que son relativamente grandes —hasta 5 milímetros—, se pueden ver a simple vista. Ciertas fundas de colchones son lo suficientemente tupidas y gruesas como para evitar que una chinche que habite en el colchón llegue a causar daño.

Pulgas

Pulga
Pulga

Aunque las pulgas se asocian principalmente como parásitos de perros y gatos, nada les impide parasitar a personas. La cama es un lugar óptimo para establecer un refugio e incluso para poner huevos.

Como las chinches, son hematófagas, pero a diferencia de ellas, son mucho más pequeñas y esquivas, y a menos que se preste mucha atención —o que estén bien hinchadas de sangre— normalmente no las vemos, solo s percibimos sus muy desagradables efectos.

La higiene de la ropa de cama y del colchón vuelve a ser la mejor forma de mantener las pulgas a raya. También es conveniente aspirar alfombras, pues las pulgas saltan fácilmente de unas superficies a otras. En todo caso, toda pulga llega a casa introducida por una mascota o por una persona, y en cualquier caso, procederá de un jardín, un parque o del campo.

En la ciudad, donde las pulgas son escasas, una forma de prevenir que las pulgas lleguen a nuestra cama es, por tanto, mantener protocolos de higiene adecuados. Es muy recomendable aplicar repelente a las mascotas para evitar que se le adhieran ectoparásitos.

En las personas, las pulgas frecuentemente se quedan en la ropa, por lo tanto, a la vuelta del paseo por el campo, lo mejor es echar la ropa a lavar sin que toque la cama, las alfombras o los sofás.

Sin embargo, si se vive en el campo, la situación es más complicada, y pueden ser necesarios métodos más drásticos para evitar las pulgas, ya sea en forma de repelentes o incluso insecticidas.

Ácaros del polvo

Ácaros del polvo a microscopía electrónica
Ácaros del polvo a microscopía electrónica

Los ácaros no son insectos, sino arácnidos. A diferencia de los casos anteriores, estos animales son ubicuos. Su pequeño tamaño —entre 0,2 y 0,2 milímetros— les permite mezclarse con el polvo e incluso flotar en el aire. Prefieren los lugares húmedos y cálidos. En las camas, somos los humanos los que, con nuestro sudor y calor corporal, les proporcionamos ese cómodo entorno en el que vivir.

Al ser tan diminutos, atraviesan ágilmente las fibras textiles, moviéndose por las distintas capas del colchón y alimentándose de nuestra piel muerta. Cada año perdemos entre 1,5 y 4 kilos de epidermis, y la que termina en el colchón resulta extraordinariamente nutritiva para estos artrópodos.

Los ácaros no atacan, ni muerden, ni pican, ni transmiten enfermedad alguna.

Serían calificables como totalmente inofensivos si no fuera por las alergias que provocan en algunas personas.

Mantener los ácaros a raya es más complicado que con otros animales; lavar la ropa de cama no eliminará los ácaros del colchón —solo si se lava a más de 55 grados celsius—, e incluso aunque se pase la aspiradora, solo se eliminan los que viven en las capas más superficiales. También pueden vivir en los peluches, que es conveniente lavar, o congelar, de vez en cuando. Los ácaros no sobreviven a la congelación.

Colocar el colchón al sol de vez en cuando puede generar un entorno lo suficientemente seco como para eliminar a los ácaros. Puede ser útil emplear deshumidificadores con cierta frecuencia. Finalmente, hay productos acaricidas que, en determinadas circunstancias, podrían llegar a usarse, siempre en manos de un profesional.

Mohos

Mohos en un colchón
Mohos en un colchón

Aparte de animales, nuestra cama está habitada también por estos hongos. Sus diminutas esporas están por todas partes, incluso en el aire que respiramos, y alcanzar y asentarse en los colchones no supone para los mohos ningún reto.

Los mohos viven en entornos particularmente húmedos, por lo que una buena forma de prevenir su aparición es solear o emplear deshumidificadores. Si se emplean aparatos de aire acondicionado, es recomendable que cuenten con filtros de aire.

Es difícil que lleguen al extremo de ser peligrosos para las personas, sin embargo, sí que hay patologías respiratorias asociadas a la presencia de mohos en colchones y almohadas.

Recientemente se ha descubierto que algunos casos de neumonitis por hipersensibilidad pueden ser causados por estos hongos en las camas. Se trata de una patología que, hasta hace poco, tenía causa desconocida hasta en el 60 % de los casos.

REFERENCIAS:

Busvine, J. R. et al. 1961. Methods for measuring insecticide susceptibility levels in bed-bugs, conenosed bugs, fleas and lice. Bulletin of the World Health Organization, 24(4-5), 509-517.

DeAngelis, Z. 2021, abril 7. Fleas, Ticks, or Bed Bugs? Here’s How To Tell The Difference - Pest Pointers.

Doggett, S. L. et al. 2012. Bed Bugs: Clinical Relevance and Control Options. Clinical Microbiology Reviews, 25(1), 164-192. DOI: 10.1128/CMR.05015-11

Kemp, T. J. et al. 1996. House dust mite allergen in pillows. BMJ, 313(7062), 916.

DOI: 10.1136/bmj.313.7062.916

Moran-Mendoza, O. et al. 2021. Mold in Foam Pillows and Mattresses: A Novel Cause of Hypersensitivity Pneumonitis. Chest, 160(3), e259-e263. DOI: 10.1016/j.chest.2021.04.068

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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