¿Por qué los ácaros provocan alergia?

El polvo doméstico está lleno de estos pequeños arácnidos que se alimentan de los restos de piel muerta y son la causa de muchas alergias entre la población.

 

Los ácaros son un gran grupo de arácnidos, de gran diversidad morfológica y de tamaño, que están presentes en todos los continentes, excepto en la Antártida. Algunos, como la garrapata, pueden medir varios milímetros de longitud, mientras que otros, como los piroglífidos, miden menos de 500 micras.

Varias especies de esta familia aparecen frecuentemente en el polvo doméstico: Dermatophagoidesculinae, D.farinae, D.microceras, D.pteronyssinus, D.siboney y Euroglyphusmaynei. Son los denominados ácaros del polvo, que suelen provocar alergias.

La vida de un ácaro del polvo

Los huevos de los ácaros del polvo eclosionan en cualquier momento. Desde su nacimiento, el ácaro pasa por diferentes fases larvarias antes de llegar a adulto. Según la temperatura ambiental, el proceso de desarrollo puede durar desde 15 días (a 35 °C) hasta los cuatro meses (a 16 °C). El ciclo de vida de la hembra adulta dura entre dos semanas y un mes, y pone entre 30 y 70 huevos.

Los ácaros adultos se alimentan de las escamas y restos de piel muerta, que se desprenden del cuerpo humano constantemente, sobre todo durante la noche. De ahí que colchones, almohadas y mantas sean hábitats óptimos para los ácaros del polvo.

Recreación 3D de ácaros del polvo
Recreación 3D de ácaros del polvo

¿Dónde tiene un ácaro los alérgenos?

Cada especie de ácaro del polvo produce varios tipos de alérgenos, algunos comunes a todas las especies y otros propios de cada especie —salvo D.culinae y D.farinae, que producen los mismos—. No hay una sola alergia a los ácaros del polvo, sino varias, una por cada alérgeno. Una misma persona puede estar sensibilizada a algunos y a otros no. Por ese motivo, algunas personas alérgicas a los ácaros del polvo no reaccionan siempre ante la presencia de polvo; solo se manifiesta la alergia cuando están presentes las especies a las que son sensibles. Sin embargo, el tipo de reacción es idéntica, en todos los casos.

Además, se da una curiosa particularidad, denominada reactividad cruzada, que consiste en que una persona que se sensibiliza a los alérgenos de una especie puede sensibilizarse también a otros alérgenos sin haber estado nunca en contacto con ellos. Concretamente, se ha observado este tipo de efectos en personas alérgicas a D. petronyssimus que, sin contacto con ácaros de la especie E. maynei ni, por lo tanto, con sus alérgenos, presentaban también alergia a ellos.

En total se han identificado 22 alérgenos en los ácaros del polvo, la mayoría de estructura proteica y, en muchos casos, del tipo enzima proteolítica —proteínas que se encargan de romper los enlaces peptídicos de otras proteínas, y que están involucrados en su metabolismo y en su digestión—.

Más del 80 % de las alergias a los ácaros del polvo están desencadenadas por dos alérgenos concretos: Der p 1 —una proteasa de cisteína, encargada de la digestión celular— y Der p 2 —una proteína de la familia de las NPC2, relacionadas con el transporte de colesterol en la célula—. Es decir, la mayor parte de los alérgenos procedentes de los ácaros son proteínas comunes, presentes en prácticamente todas las células de estos animales.

Algunos alérgenos también están presentes en las heces de los ácaros o son exudados a través de glándulas, y permanecen en el entorno aunque el ácaro ya no esté o incluso tras su muerte y descomposición.

Cuidado con las aspiradoras de bolsa, no son la mejor opción. Mejor con filtros de alta eficiencia.
Cuidado con las aspiradoras de bolsa, no son la mejor opción. Mejor con filtros de alta eficiencia.

¿Cómo lidiar con la alergia a los ácaros del polvo?

Como todo lo que respecta a la salud, la prevención es la mejor solución. Todas las alergias surgen a partir de un primer contacto en el que se produce la sensibilización. Además, una vez sensibilizada una persona, hay formas de prevenir las reacciones alérgicas. En cualquiera de los casos, las medidas preventivas tienen tres objetivos principales: reducir la población de ácaros, reducir los niveles de alérgenos y reducir la exposición humana a cualquiera de ellos.

Mantener una humedad relativa por debajo del 50 % es una de las mejores recomendaciones para reducir la población de ácaros y sus niveles de alérgenos. Los ácaros necesitan una humedad elevada para sobrevivir.

Por otro lado, los alérgenos son solubles al agua, y los ácaros no soportan las elevadas temperaturas. Por lo tanto, lavar las almohadas y la ropa de cama a temperaturas elevadas —por encima de los 55 °C— mata a los ácaros y elimina todos sus alérgenos. El lavado en seco mata a los ácaros, pero no elimina los alérgenos.

Para los refugios posibles que no se pueden lavar, como alfombras o colchones, lo mejor es utilizar una aspiradora con filtro de partículas de alta eficiencia. Las aspiradoras con bolsa no son recomendables porque el polvo puede salir de la bolsa y esparcir los alérgenos por el aire.

Las mascarillas PM2.5 o FFP2 protegen al alérgico de entrar en contacto con los ácaros del polvo
Las mascarillas PM2.5 o FFP2 protegen al alérgico de entrar en contacto con los ácaros del polvo

Otra medida muy útil para reducir la exposición a estos ácaros es emplear revestimientos y fundas protectoras en colchones y almohadas, elaboradas con tejidos que permitan la transpiración, pero eviten el paso de los ácaros y de sus alérgenos. Un estudio realizado en 1999 mostraba que las almohadas de plumas acumulaban menos alérgenos que las sintéticas, aunque lo más probable es que no se deba al material del que están fabricadas, sino a su revestimiento: las almohadas de plumas tienen una cobertura mucho más tupida para evitar que las plumas se salgan del relleno.

Por supuesto, no siempre es posible la asepsia total. A veces, cuando se hace limpieza, se esparcen grandes cantidades de polvo por el ambiente y terminan siendo inhaladas. En esas situaciones, la mejor baza para el alérgico es la mascarilla, preferiblemente de partículas PM2.5, o de filtro FFP2 o superior.

Referencias:

AAFA. 2015. Dust mite allergy. Asthma and Allergy Foundation of America.

Arlian, L. G. et al. 1990. Development of Dermatophagoides pteronyssinus (Acari: Pyroglyphidae). Journal of Medical Entomology, 27(6), 1035-1040. DOI: 10.1093/jmedent/27.6.1035

Arlian, L. G. et al. 2001. The biology of dust mites and the remediation of mite allergens in allergic disease. Journal of Allergy and Clinical Immunology, 107(3, Supplement), S406-S413. DOI: 10.1067/mai.2001.113670

Colloff, M. J. 1991. A review of biology and allergenicity of the house-dust mite Euroglyphus maynei (Acari: Pyroglyphidae). Experimental & Applied Acarology, 11(2), 177-198. DOI: 10.1007/BF01246090

Mari, A. et al. 2006. Allergome: a unifying platform. Arbeiten aus dem Paul-Ehrlich-Institut (Bundesamt fur Sera und Impfstoffe) zu Frankfurt a.M, 95, 29-39; discussion 39-40.

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

Continúa leyendo